Pov. Jasper
Me levanto luego de una noche intensa de placer, el cuerpo lo siento relajado y listo para otra a ventura más. Al menos es lo que esperaba hacer, sin embargo, la presencia en mi apartamento de un viejo cascarrabias, cuyo única misión en su vida es hacerme la mía imposible. Para nadie es un secreto que mi abuelo hubiese preferido que muriera yo, y no su hijo o nieto. Por años me planteé la hipótesis de que era adoptado, incluso intente contratar a detectives para que descubrieran la verdad por mí. Es la única explicación lógica al desprecio que siento de él. Me mira con su expresión gélida, es la única que conozco del viejo Theodore Carrey.
—Sabes, no es obligatorio venir a visitarme abuelo - Le digo mientras me siento con mi taza de café en el mueble frente a él.
No me explico por qué insiste en dejarme la fábrica de chocolates, cuál es la potente razón para que su despreciado nieto sea el que la dirija, el que no está interesado en hacerlo. Cuado descubrí mi pasión por las carreras comencé a invertir en el mundo automovilístico, y junto a Asher creamos un taller que trabaja con autos deportivos lujosos. Son muchos los famosos que utilizan nuestro servicio, también he hecho inversiones en clubes nocturnos, y todo en conjunto hace que gane mucho dinero, entonces, ¿Por qué voy a querer estar frente a una empresa de chocolates?
—No es una visita, quiero que de una vez por todas te hagas un hombre y empieces a comportarte como un Carrey.
—No sé si te das cuenta, abuelo, que todo lo que tengo lo he hecho por mi cuenta, sin necesitar tu apoyo. No me importa lo que digas, no voy a pisar esa empresa.
—Bien, quiero que le digas eso a Emma. Cuando este viejo decrépito, como dices tú, muera, ¿Quién se encargara de tu hermana, minusválida?
Ahí está, esa es la única arma que tiene para manipularme. Por años he intentado tener la custodia de mi hermana de 15 años, sin embargo, no he tenido éxito, es el intachable Theodore Carrey contra el mujeriego que hace carreras ilegales. Mi hermana nació con una desviación en las caderas que le impide caminar de forma correcta, a pesar de las operaciones y las terapias físicas, apenas puede dar unos cuantos pasos por sí sola, por eso está en silla de ruedas. De todo lo que me rodea es lo único bueno, es la razón por la cual sigo en Canadá y no me voy lejos del hombre astuto que tengo enfrente.
—¿Ahora que quieres que haga?
—Durante tres meses, comenzarás a aprender como funciona la empresa. Hunter ya buscó la muchacha correcta para que te enseñe todo al respecto - tira una carpeta en la mesa —Ahí está toda la información de la chica y lo que te toca hacer.
—Sabes que cuando mueras, podré hacerme cargo de mi hermana, y nos podremos ir lejos de aquí y tu empresa - le digo.
—Sabes que puedo encargarme de hacerle la vida imposible, aun después de mi muerte. Te quiero mañana temprano - termina diciendo.
Veo como sale de mi apartamento sin decir nada más. Voy a tener que cambiarme de edificio, al parecer todos pueden entras a mi casa sin ningún problema. Esta vez voy a ceder a los deseos de mi abuelo, voy a jugar su mismo juego y ver hasta donde él pretende que me llevará. Dicen que si no puedes con tu enemigo, únete a ellos, quiero ver como logro hundir su imperio chocolatero, a ver si seguirá con su sonrisa de autosuficiencia. Tomo la carpeta que es ta en la mesa, al abrirla leo el nombre de mi niñera:
—Gelena Marroquí, 23 años de edad. Bien, por lo menos es joven. ¿Qué tal, si a ella la molestamos un poco por creer que puede enseñarme a mí? ¿Qué podría pasar?
Al día siguiente…
—Entonces, ¿Esta vez le harás caso a tu abuelo? De verdad que a veces no te entiendo - pregunta Asher, mientras conduce hacia la empresa. Debo decir que me estoy tomando este papel de futuro heredero muy en serio, hoy me desperté a las 7 de la mañana para estar a tiempo y conocer a mi niñera. Es que hasta mí me cuesta asimilarlo.
—Es fácil, él apuesta a que me terminará dominándome, yo apuesto a que terminaré arruinando su fabrica. Es una puesta simple.
—Es la fábrica de tu familia, amigo. Tiene años perteneciendo a los Carrey, y tú la quieres arruinar.
—Yo solo haré mi trabajo, pero si resulta mal, no será mi culpa. Siempre se la puedo echar a la chica que pretende enseñarme - él solo mueve la cabeza en negación.
Yo solo cumpliré con la parte que me toca en este juego. Por encima de lo que pueden pensar mucho, no soy un total ignorante de los negocios de mi familia, me recibí en la universidad de la carrera de administración de empresas, e intente terminar la de negocios. Debo decir que me falta poco por salir de esa, no obstante, ya no está en mis planes hacerlo. Lo que digo es que tengo las habilidades necesarias para hacer lo que mi abuelo quiere, si no es así ¿Cómo he sobrevivido sin su dinero?, pero nunca será lo ideal estar bajo la sombra de una familia que lo único que quieren es hacer cumplir su voluntad.
Luego de unos 20 minutos conduciendo, mi amigo me deja enfrente del edificio Carrey Cavanagh. Es la parte que me encanta de Canadá, no hay un contante estrés por el congestionamiento del tránsito. Me despido de Asher y me dispongo a entrar. Es un poco extraño el hecho de que me gusta correr a toda velocidad en la pista, pero detesto conducir en mi vida diaria. Al llegar a la recepción, veo como todos los que trabajan allí, mirarme con curiosidad, al igual que unas cuantas miradas de algunas féminas que de poder me saltarían encima, no puedo decir que me causa molesta ver sus reacciones.
Solicito el ascensor, cuando llega y abre sus puertas, veo a una espectacular joven con el cabello rojizo más intenso que he visto en mi vida, a pesar de su conservadora vestimenta, esta deja ver un esbelto cuerpo de sirena y sus lentes la hacen ver como un muy sexi cerebrito. Su espectacular olor a rosas asalta todos mis sentidos, causando una reacción desconocida en mi cuerpo, Me quedo como un estúpido parado en el ascensor, hasta que sacudo mi cabeza y termino de entrar, sin poder saludarla ¡Medición! ¿Por qué reacciono de esa forma? Ni siquiera he hablado con ella. La miro de reojo y tiene las manos llena de documentos, perfectamente organizado en sus carpetas por colores, me imagino que debe de ser por orden de importancia, me parece que es muy dedicada en su trabajo… espera, ¿Será ella mi nueva niñera?
Comienzo con la duda hasta que el ascensor detiene, logrando así que pueda tener una pequeña interacción con mi con la pelirroja, la cual tienen una dulce voz que no me molestaría escuchar todos los días. Lamentablemente, la avería no dura mucho tiempo, salimos de inmediato, y haciéndole caso a mi intuición la sigo hasta su cubículo. Donde se ve molesta por tener que trabajar conmigo, se levanta para ir donde su jefe, al volver lanza en la mesa una enorme carpeta blanca con todo lo que tiene que ver de la empresa. La tomo en mis manos y empiezo a hojearla, 30 minutos después ya sé todo lo que necesito saber.
—Listo, he terminado - le digo. Ella reacciona sorprendida.
—No es posible, en media hora no puedes retener la suficiente información de esa carpeta. Tiene 1000 páginas - me dice con dudas. Yo me acerco a su escritorio.
—Nuestra fábrica de chocolates, no solo se enfoca en vender sus productos con nuestros logos, también les vendemos a otras empresas para que las revenda con su logo, logrando acaparar todos los mercados posibles. La empresa ha logrado cerrar en los últimos 3 meses más de 15 contratos que superan 10 cifras. Tenemos más de tres mil empleados solamente en… - ella corta mis palabras.
—Entendí, tienes una buena memoria.
—Para ser honesto, no tan buena, mis amigas te lo podrían confirmas - ella revolotea sus ojos. Se ve graciosa —Pero a diferencia de lo que piense mi abuelo, no estoy tan desconectado de esta empresa - miro sus preciosos ojos verdes, los cuales reflejan curiosidad ¿En qué estará pensando la sirenita? —¿Hay algo más que debemos repasar? Ella se levanta de su silla diciéndome:
—Sígueme, daremos un paseo por tu empresa, Señor Jasper - dice mientras camina delante de mí. No sé qué pasará de esta divertida situación, sin embargo, hasta el momento me está gustado el juego.