6. INEVITABLE

2480 Words
La inevitable lucha con el tiempo llenaban de preocupación a Bela; faltaban pocos días para que su hija cumpliera sus dieciocho años y ella había tenido muchos gastos en el estudio de Chiara y los medicamentos que había tenido que comprar; antes de salir para su turno en el hotel y a pocos minutos que Chiara llegara de la universidad con su novio, Bela perdió el sentido cayendo al suelo inconsciente haciendo que su hija la llevara al hospital público donde tarde o temprano descubrirían la dolorosa verdad. En la sala de espera junto a su novio y algunos empleados del hotel que apreciaban la familia, Bela recibía el trágico parte médico, su madre estaba a la espera del trasplante de corazón, era parte de una larga lista y debía permanecer hospitalizada; con notable angustia Chiara le exigió a su madre que contactaran a André – él está casado, no pienso dañar un matrimonio – le recordó Bela con el dolor de su alma y la joven inclino la mirada al reconocer que todos estos años, la historia de amor de su madre estaba acompañada con fragmentos de su corazón – está bien mamá, saldremos de esta juntas – prometió la joven con sus ojos llenos de lágrimas y sellaron su amor con un cálido abrazo. Tanto en Italia como en Francia, torrenciales lluvias inundaban las calles; desde la hospitalización de su madre, Chiara había intentado por diferentes medios pedir ayuda para el trasplante de su madre tanto en el hospital como en algunas clínicas privadas; su última oportunidad estaba fijada en la famosa clínica Cardiovascular “mi corazón” donde intento hablar con el director en diferentes oportunidades, pero éste solo le lanzaba miradas lascivas dejándola con la palabra en la boca frente a la puerta de su despacho; las páginas del destino estaban escritas, el camino ya estaba trazado y dispuesta a hacer todo por su madre, espero con paciencia ser atendida por el director de esa clínica, que no era otro que el conocido doctor Kalet, a quien no le había sido indiferente esa hermosa jovencita y pidió investigaran cual era la razón para esperarlo frente a su puerta todo este tiempo. La tarde antes de su cumpleaños, Chiara salió de la universidad y antes de entrar a trabajar en la elegante Boutique de ropa femenina en la que le facilitaban los horarios para estudiar, llegó a la puerta de la oficina del director de aquella clínica donde espero pacientemente la llegada del importante hombre – señorita, voy a escuchar lo que pide, pero… tiene que venir esta noche, ahora estoy ocupado – murmuró él en el oído de la joven con una coqueta voz haciéndola estremecer – ahora no tengo tiempo – continuo él - ¿tengo oportunidad? – pregunto Chiara reconociendo la mirada de aquel pervertido hombre recorrer su cuerpo – sí, siempre se puede negociar – respondió él pasando de ella mirándola de pies a cabeza con su corto vestido de tiras – la espero a las doce – susurró el simulando revisar su agende en el celular - me gusta su vestido, no se cambie – ordeno él alejándose hacia los ascensores. Camino a su trabajo, llamó a su madre y aun cuando estaba feliz, evito contarle a su madre para no preocuparla o darle falsas esperanzas; termino su turno y antes de visitar a su madre, paso por el hotel a hablar con Antonella, su amiga y compañera de trabajo de Bela en el hotel; necesitaba hablar con alguien la oportunidad que se le estaba presentando – eres demasiado ingenua Chiara, ese hombre quiere algo mas – aconsejo la mujer mientras limpiaba una mesa en una de las habitaciones que estaba arreglando en ese momento – no, es que está muy ocupado y no tiene tiempo – explico ella y la empleada detuvo lo que hacía, tomo a Chiara de las manos y la llevo a la cama donde se sentaron - ¿has escuchado que yo trabajo en algo más? – pregunto la mujer y Chiara inclino la cabeza – no te preocupes, yo sé que hablan de mi – Chiara levanto la mirada – sí, soy prostituta en las noches que no tengo turno aquí – aseguro ella confirmando aquellas habladurías que se escuchaban – por eso te digo ahora niña, tú vas a esa oficina y tienes que ir dispuesta a todo – aclaro aquella mujer mientras Chiara negaba con la cabeza – puedes negarte a lo que sea y salir de esa oficina intacta – explico ella enumerando con sus dedos – puedes defenderte con tus pies y uñas para salir intacta o posiblemente te doblegue – continuo la mujer – o puedes simplemente ceder con la posibilidad de darle a tu madre la oportunidad de vivir – concluyo la mujer – pero no llegues allí ingenua – Chiara inclino la cabeza recordando la mirada de aquel hombre y suspiro asintiendo con la cabeza – Chiara, entiendo que tu madre te necesita pero piensa bien lo que estas dispuesta a hacer por ella – Chiara rio y negó con la cabeza – él parece una persona decente – mintió, ella misma no creía esas palabras después de recordar como la había mirado frente a su oficina. Pensando en las palabras de su amiga, Chiara paso a saludar a su madre al hospital, la encontró dormida, el tiempo transcurría con lentitud y en busca de una señal, tomo el celular de su madre y llamo a André, pero su padre tenía el teléfono apagado y no pudo conectar la llamada; preocupada por las decisiones que debía tomar, reviso la hora, beso a su madre en la frente y salió al encuentro con el destino dispuesta a todo por su madre. Frente a la oficina del director de la clínica, Chiara entró con la invitación de Kalet y éste cerró la puerta con seguro después del ingreso de ella – la escucho – murmuró Kalet sin apartar la vista de las piernas de la joven y con su mano indicó la silla frente a su escritorio donde se sentó Chiara mientras le contaba la necesidad de su madre y las posibilidades que ésa clínica le podría brindar; el medico se levantó de su lugar y se puso de pie tras la joven acariciando los hombros descubiertos y ella los movió intentando evitar tal contacto – dime que quieres y a que estas dispuesta – respondió él levantando sus manos apartándolas de ella; Chiara lo miró por el rabillo del ojo y respiro profundo – quiero el trasplante para mi mamá lo más pronto posible – respondió ella – estoy dispuesta a lo que quiera – continuo Chiara levantándose de su lugar y sentándose sobre el escritorio con las piernas separadas entendiendo la negociación que aquel hombre estaba proponiendo y aceptando la verdad en las palabras de su amiga; con una la ladina sonrisa el hombre se acercó a ella en medio de su piernas pero se apartó con rapidez sentándose en la silla que ella había ocupado antes – primero necesito saber que de verdad quieres esto – espetó él, ella asintió con rápidos movimientos de su cabeza y él tomo su celular – necesito que me envíes un mensaje – ordeno él, ella lo miraba extrañada y él le ordeno escribirle algunos mensajes insinuantes por w******p a los que él presuntamente respondía evasivo; aparentemente ella insistía en un presunto deseo de estar con él y finalmente la cita en su oficina. Habiendo terminada la coartada que necesitaba para evitar problemas legales, se levantó deprisa ubicándose de nuevo en medio las piernas de la joven y quiso apoderarse de los tiernos labios, pero ella volteo su rostro haciendo que los labios impactaran en su mejilla, con rudeza él la tomo del cabello haciendo que ella quedara acostada sobre el escritorio; él rosaba su abultado m*****o con la intimidad de ella – ¿estas segura? – pregunto él pidiendo confirmación, ella asintió con la cabeza y con los ojos llenos de lágrimas que se habían acumulado – dilo – ordenó en un gruñido – sí – respondió ella – me quieres dentro – susurró él bajando las tiras del vestido hasta dejar descubiertos los senos de la joven – deseo que me tomes ahora – espeto ella entre diente haciendo un gesto de asco al sentirlo bajar sus besos a sus senos; la tomo de las caderas levantándola del escritorio, haciendo que ella enredara sus pies en la espala de Kalet para no caer y la llevó hasta un gran sillón ubicado junto a la puerta de la entrada; con lentitud retiro el delicado vestido sacándolo por lo pies dejando totalmente descubiertos los tiernos senos que continuó besando y acariciando con aparente ternura mientras ella sólo cerraba los ojos asqueada por lo que estaba pasando. Por su parte, en Brasil, donde cerraría una importante compra de uno de los más grandes hoteles de Sur America, André había llegado tarde por retrasos en la aerolínea, encendió su móvil recibiendo la llamada de su amiga; la llorosa y susurrante voz al otro lado de la línea le preocupo a André • Hermosa – saludo él • Me va a matar – susurro ella al otro lado de la línea y André frunció sus labios preocupado • Estoy lejos Agathe – respondió él angustiado • Prométeme que cuidaras a Yanis • De que hablas, él está lo suficientemente grande para cuidarse solo ¿no crees? – quiso bromear • ¿nunca te conté que el día que nació, el medico dijo que había muerto unos segundos? – confeso ella aun susurrando entre sollozos • No lo sabía. Pero ya está grande • Parece fuerte, pero sigue siendo un niño – la voz se había tornado suplicante • Si, la verdad es que si, sigue siendo el consentido de mamá y de la tía – bromeo él y la escucho reír entre lagrimas • Prométeme que serás un tío para él • Ahora si quieres que sea su tío – continúo bromeando • Promételo • Está bien, lo prometo. Oye, lamento la muerte de tu ex, sé que aún lo querías • Si – André la escucho llorar al otro lado de la línea • Sal de tu casa, ve con tu hermano – aconsejo André sintiéndose impotente al no poder ayudar a su amiga en ese momento • Él no me dejará salir, descubrió que estoy embarazada • Felicidades • No lo entiende André – sollozo ella • ¿Qué quieres decir? • Él no quería hijos, se hizo la vasectomía antes de casarnos – el terror invadió el cuerpo de André, aquel hombre siempre la había celado con su exnovio y aprovechaba su ebriedad para golpearla reclamándole por ello • De que hablas Agathe – la angustia había crecido en el alma de André - Llama ya mismo a tu hermano, llama a Alphonse – ordeno entre dientes • No puedo, tengo miedo que también quiera hacerle daño • No lo hará, ese tipo es un maldito cobarde que sólo te lastima a ti porque sabe que no te defenderás – aunque no lo confesaba, en ese instante André estaba realmente preocupado por los alcances de aquel hombre • (golpe fuerte) • ¡Aghate! – grito él al escuchar un golpe al otro lado de la línea Al no obtener respuesta de su amiga, André llamó a Alphonse quien se extrañó por la hora y respondió preocupado al reconocer el número • André, ¿paso algo? – saludo él sentándose de golpe en su cama a revisar la hora; se habían ido a la cama temprano • Necesito que vayas a casa de Agathe – ordeno André alterado entrando caminando de un lado a otro antes de entrar a la reunión en la que le esperaban • Es tarde • ¡Ve! – grito André notablemente alterado - la va a matar – un escalofrió recorrió la espalda de Alphonse al escuchar al amigo de su hermana y sin terminar la llamada se levando a cambiar su ropa. Aun cuando estaban en diferentes países, el mensaje llegaría fuerte y claro para todos; Yanis había llegado con su novia, Fabien y su esposa a la discoteca donde esperarían la hora oficial de su cumpleaños; Tabatha llevaba su diadema de cumpleañera aun cuando era consiente que esa fecha era simbólica para ella; estaban bailando felices revisando que la hora se aproximaba. El regalo de cumpleaños de Chiara, se estaba desenvolviendo lentamente; en medio de sus piernas, Kalet desabotonaba su pantalón en la sombría oficina, se puso un preservativo desesperado de deseo y creyendo haber estimulado suficiente el cuerpo de la joven, el grotesco hombre, tomo las rodillas de la ella buscando abrirse más paso y la campanada que anunciaba la una de la mañana en alguna catedral, acompaño el dolor punzante de Chiara sintiendo aquel hombre introduciéndose en ella; sintiendo la estreches de la inocencia, Kalet busco la mirada de la joven y a diferencia de lo esperaba encontrar, en su mirada solo había asco y tristeza; él sonrió de lado y mordió su labio queriendo besarla, pero ella volteo su rostro y una lagrima escapo por su mejilla “ayuda” grito en su mente desesperada por el dolor que sentía su cuerpo y su alma, ella solo podía escuchar los gritos de auxilio en su mente esperanzada que alguien tocara la puerta de esa tenebrosa oficina mientras esperaba que la tortura terminara pronto. En ese mismo instante, Yanis soplaba las velas de su cumpleaños cuando en su espalda, una suplicante voz lo hizo girar – Ayuda – escucho en un dulce susurro en prefecto italiano; se giró con angustia en la mirada caminando en dirección de la multitud que bailaba cuando un repentino movimiento lo hizo salir de su trance - ¿estás bien? – la voz de Fabián lo despertó en medio de la pista de baile sacudiéndolo del brazo – no pude ayudarla – susurró Yanis con la mirada perdida, Fabien miró hacia Tabatha confundido y Yanis negó con la cabeza, su hermano puso su mano en su hombro y lo llevó de regreso a la mesa donde su novia soplaría también las velas ignorante de lo que había ocurrido. Por su parte, en Brasil, terminada la reunión, en el momento en el que alguna catedral de Bardonecchia daba la primera campanada, André se inclinó a firmar el contrato de compra de una gran cadena hotelera de Sur America – ayuda – escucho el susurro en ruso de una hermosa, tierna y desconocida voz - ¿Qué dices? – pregunto en ruso a la mujer junto a él - ¿perdón? – inquirió ella en portugués sin entender las palabras del empresario, él sacudió la cabeza y termino de firmar los documentos sintiendo una fuerte e inexplicable presión en su pecho.
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