Me levanté con el irritante y constante sonido de unos pasos correr del primer al segundo piso, al observar el reloj, pude ver que me arruinaron los últimos treinta mejores minutos de sueño, lo cual me levantó con cierto mal humor. Al sacar la cabeza discretamente por la ahora presente puerta, pude ver que el dinosaurio que provocaba el terremoto era Dayanne, moviendo muchas cosas en muy poco tiempo. Después de asearme bajé a preguntar el motivo de su constante movimiento, la respuesta le provocó un nudo en la garganta, casi haciéndola llorar. - Mi hijo Jake, vendrá esta noche. Hace un año que no lo veo, en las últimas vacaciones prefirió marcharse con sus amigos a Italia, pero esta vez ha preferido venir. - No quiero ser la que corte el emotivo momento, pero…

