- Creíamos que tú... - Ambos adultos intercambiaron miradas, intercalando entre ellos y yo, sin saber cómo contestarme. - Tengo un hermano mayor.- Nuestra atención se desvió a Adán, que dio la cara por fin, con los ojos rojos y los brazos cruzados.- Pero él decidió irse a vivir con mi padre cuando se divorciaron, eso es todo. No entiendo por qué os preocupa tanto decir una frase tan simple. Adán tomó camino a la cocina, volviendo segundos después con un vaso de leche en la mano y una magdalena en la boca, retirándose a su habitación de nuevo. - No es que nos preocupe.- Retomó el tema Dayanne.- Simplemente no es un tema del que me guste hablar. - Pero si él vive con su padre.- Continué yo.- ¿Cómo qué va a venir con nosotros? - Bienvenida a

