En la tarde de nuevo les tocó regresar a la universidad, habían sido descuido con respecto a sus horarios. Pese a eso logran llegar a tiempo y encontraron en el salón que les tocaba. Estaban los mismos compañeros de los últimos días. Era la misma sala donde habían estado los últimos días, pero hoy era un casi especial, que muchos ni siquiera esperaban. Un hombre de aspecto extraño llegó a la clase. Algo desarreglado, y algo sucio, no era como los otros profesores y trajo consigo él un esqueleto tallado. No se presentó ni nada solo empezó a escribir en el pizarrón como si nada. El empezó a dibujar el cuerpo de una mujer sin la mínima sensibilidad. Como si se supiera todo de memoria. No miro a sus estudiantes hasta que termino. Y los observó a todos. —Aquí tenemos el cuerpo de un muje

