—¡Para usted, soy la señora Luna! —¡Vamos preciosa! Solo quiero platicar contigo un rato. — No creo que tengamos de que hablar ¡con permiso ! Cuándo Ilenia pasó por un lado de Patricio este la sujeto con fuerza. —No me desprecies preciosa. Conozco muy bien a las mujeres como tu, tienes hijos con diferentes hombres todos ellos son hijos ilegítimos y sin importar que el señor Mayer le dio su apellido a Owen, no deja de ser un bastardo. Ilenia le respondió con una fuerte bofetada. —Número uno ¡jamás se refiera a mi hijo de esa manera. Número dos, mi vida personal no es de su incumbencia, no vuelva a dirigirme la palabra en su miserable vida. Y le recuerdo para usted soy ¡La señora Luna! De un fuerte tirón soltó su brazo, pero Patricio la volvió a tomar ahora con más fuerza. — D

