Al entrar en el salón de eventos pudo ver en una gran mesa sentados a Samuel Mayer, su asistente y otro hombre que no conocía. Al buscar su mesa de dio cuenta que no estaba sentado con personas importantes, era más bien mesas qué ocupaban algunos asistentes. Se levantó decidido a comenzar a socializar con Samuel. Y buscar quien era la mamá de Owen. —Ven niña, tengo un plan para comenzar a acercarnos a los Mayer. —Papá ya te dije que ¡no quiero! —Pues te aguantas y obedeces. Caminaron directo a la mesa principal y saludando con una sonrisa y una voz aduladora. —¡Señor Mayer! Un gusto soy el dueño del restaurante mediterráneo Patricio Luke y ella es mi hija, Amelia. —Es la persona que encontró su teléfono señor. —Un gusto porfavor, disfruten la fiesta. —¡Gracias señor Mayer!

