Después de colgar el teléfono con Javier, Ilenia fue a su auto para dirigirse al restaurante, se sintió un poco más libre y aliviada cuando Javier le contó que ya tenía todo en orden, sonrió animosamente y se dijo así misma que ya todo saldría bien.
Llego a Pott y todos la observaban no podía pasar desapercibida ya qué era una mujer muy hermosa, era delgada con la piel lechosa unos ojos negros como la noche y un cabello corto y n***o, tenía una belleza natural impresionante eso lo había heredado de su madre también era una mujer sumamente hermosa.
Llego a la entrada y se dirigió al metre
-Buen día me espera el señor Mayer y le dio una ligera sonrisa, lucia encantadora
El matre se quedo sorprendido, esta chica conoce al gran señor Mayer, sonrió y prosiguió con sus pensamientos internos, como no si es hermosa y con mucha clase solo las personas así conviven con la misma clase de personas.
-Sígame señorita, por aquí porfavor, el gran señor Mayer la espera. La guió con una sonrisa en el rostro a donde se encontraba su mesa.
Llegando a la mesa vio al anciano y se veía muy diferente a la primera vez que lo vio, aquella vez llevaba ropa muy informal y se veía demasiado desaliñado y ahora era todo lo contrario, llevaba un traje hecho a medida en color café y un peinado demasiado prolijo se veía muy bien. El hombre levanto la mirada justo cuando llegaban a la mesa.
-Querida llegaste justo a tiempo, eres demasiado puntual, algo difícil en los jóvenes, adelante toma asiento.
El metre le retiro la silla para cederle el asiento y ella asintió en agradecimiento.
Ilenia le sonrió al anciano - Me da mucho gusto volver a verlo señor y le sonrió.
-No me digas señor querida me siento anciano cuando lo haces, jajaja, bueno si soy un anciano pero no lo digas a nadie es un secreto- le dijo poniendo su mano aun lado de sus labio y guiñando un ojo los dos rieron y ella asintió.
-No nos presentamos la vez pasada querida y eso me causaba un conflicto, así que este almuerzo es para agradecer tu bien corazón y presentarnos. - le tomo la mano y ella sintió una calidez en su corazón que no había sentido en los últimos 5 días. Sus ojos se volvieron cristalinos por las lágrimas.
- Muchas gracias señor.
-Nada de señor, mi nombre es Will Mayer y tu me puedes decir abuelo Will.
-OK, abuelo Will, soy Ilenia Toms
El gran señor Mayer quedo sorprendido al escuchar su nombre y no pudo suspirar con tristeza.
-Así que tu eres Ilenia, mi niña siento mucho lo que sucedió con tus padre en días pasados-, tomo su mano y la acarició.
-Gracias abuelo, esta bien creo así tenía que ser.
-Bueno si necesitas ayuda con algo porfavor no dudes en pedírmela haré todo lo posible para ayudarte querida.
Ilenia sonrió y agradeció el gesto
Llegaron a tomar su orden y pidieron los platillos, el almuerzo paso muy ligero hablaron de las cosas que les gustaban de que hacían y a que se dedicaban, el abuelo Mayer se dedicaba a la jardinería en su villa y le contó lo que le gustaban las flores, solo porque a su difunta esposa le gustaban.
Le contó que tenia una enfermedad en el corazón la cual era curable pero le daban miedo las cirugías ya qué su esposa a quien amaba mucho murió en una y no quería dejar solo a Samuel su nieto ya qué era su única familia junto a su nuera la madre de Samuel.
Siguieron charlando para conocerse y todo salió muy bien pasaron dos horas hablando se sentían tan a gusto el uno con el otro que no quería dejar de hablar.
-Abuelo tengo que irme tengo cosas que hacer, otro día podemos seguir con nuestra charla - sonrió al decirle eso, sentía cálido su corazón cuando le decía abuelo.
-Por supuesto querida, otro día quedaremos, no se te olvide registrar mi número así cuando necesites algo llámame a la hora que sea, tengo el dueño muy ligero puedo responder de inmediato -, sonrió a su nueva nieta.
Ilenia asintió y se levantó de la mesa, abrazo con ternura al gran señor Mayer y se despidió sin más. El abuelo Mayer tomo su teléfono y le marcó a su nieto, la llamada conecto de inmediato.
-Hola Sam, estás ocupado necesito hablar contigo-le dijo con una sonrisa traviesa.
-Abuelo de que quieres hablar, qué no deberías estar descansando, se escucha mucho ruido, dónde estás?
-Deja de regañarme pareces mi papá, iré a la oficina así que dame unas horas para hablar.
- (suspiró) Hoy tengo una agenda muy apretada, pero llegaré a casa antes de la cena te parece? Y hablamos lo que quieras.
Samuel adoraba a su abuelo y no podía negarle nada, así que sintió la necesidad de conceder su deseo, a pesar que tenia meses sin ir a la mansión Mayer.
-Esta bien- le dijo el gran señor Mayer
-Jhon, desocupa mi agenda a partir de las 5, cenaré con el abuelo.
-Por supuesto señor.
Jhon era el asistente y mano derecha de Samuel, se conocían desde la universidad y eran muy unidos, cuando Samuel se hizo cargo de la compañía, le dio trabajo, ya que era una persona muy capaz, y con el pasar del tiempo se volvió muy eficiente en todo.
Ilenia iba de camino a ver a su amiga Lilian, desde ahí enviaría su curriculum a diferentes compañías para buscar un empleo, ya que no se quedaría sin hacer nada y quedarse sin dinero.
Lilian tenía una repostería local famosa así que siempre tenía clientes, pero contaba con una mesa vip aun lado del mostrador para sus amigos cuando iban a visitarla, a comer un rico postre y tomar un café.
La puerta del lugar abrió y sonó una pequeña campanilla, entro una bella mujer que no pasaba desapercibida,
- Mi pequeña dijo Lilian y camino a abrazar a su amiga.
- Ven siéntate, dime que haces aquí tan temprano, te traeré tu postre favorito en lo que me cuentas-, le sonrió animosamente y se dirigió atrás del mostrador por un pastel de queso con zarzamora.
Se sentó aun lado de ella y comenzaron a charlar.
-Dime, pasa algo pequeña? - le pregunto Lilian.
-No, solo sigo algo triste, pero creo es normal, (mostró una sonrisa) te esperare aquí en lo que cierras y así nos podremos ir juntas ok.
-Claro pequeña, quieres algo más en lo que esperas?
-mmm, no gracias con el pastel es suficiente, de hecho ya comí. Enviaré mi curriculum en lo que espero
-OK, cualquier cosa ya sabes que aquí estoy.
Lilian no venía de una familia acomodada como Ilenia pero desde que se conocieron en la preparatoria se hicieron amigas, ella le decía pequeña ya qué era la más joven de los 3 pues cuando se conocieron Ilenia apenas tenía 15 años, mientras que Lilian y Javier ya tenían 17.
Lilian no tenía la oportunidad de estudiar en la universidad ya qué no contaba con los recursos, con lo que no contaba que al ser muy amigas y unidas los padres de Ilenia le pagarían toda su carrera universitaria, ella estuvo muy agradecida por todo lo que habían hecho por ella, por eso no dudo en ayudar a su mejor amiga en todo cuando fallecieron sus padres.
Cómo a Lilian no le gustaba seguir ordenes de nadie decidió estudiar repostería y así puso su negocio, saco un crédito bancario y logró hacer un gran local.