Llegó el día esperado, el famoso diseñador llegó a la ciudad para comenzar con el diseño de los trajes de boda. Emil viajó desde París para realizar el trabajo, nunca hacía diseños personales pero en esta ocasión accedió ya que Samuel Mayer era inversionista en su nueva colección de ropa. Al aeropuerto llegó el mismo Samuel para recibirlo. —Señor Mayer, un gusto saludarlo. —Emil, bienvenido a ciudad Fill. Te llevaré a tu hotel para que descanses, el día de mañana te unirás con mi futura nuera. —Señor Mayer siento mucho decir esto pero... No puedo trabajar sin equipo, la reunión con ella tendrá que esperar a que esté listo todo lo que pedí. Samuel se detuvo y giró para ver de frente al diseñador. Su expresión era sin ningún tipo de emoción. —No te preocupes por eso, ya dispuse una

