Cuando Ilenia se fue del restaurante se dirigió a la tienda de postres de su amiga, quería saber que había sucedido con su problema. —Hola Lilian, ¿Tendrás un rico pastel de queso con zarzamora para mi? —puso una sonrisa traviesas. —Mi pequeña - la abrazo como si no la hubiera visto en meses, lo que no le había dicho era que desde la noche anterior tenía un fuerte presentimiento qué algo malo pasaría. —Por supuesto que lo tengo y todas las rebanadas qué quieras. Ven siéntate —Lilian dime que pasó con el problema que tuviste anoche, estoy muy angustiada por ti. —No te preocupes, todo salió bien pero aún no sabemos cómo es que llego canela a un pastel qué no debería llevar, como es mi responsabilidad tengo que indemnizar a la persona dañada. Lilian puso una mirada abatida, ya que eso

