Peque.

1251 Words

La sala de espera del hospital Chastain no había cambiado mucho. Las mismas enfermeras rubias y coquetas, el mismo olor penetrante a desinfectante mezclado con café espantoso, y esos colores blanco-opacos que parecían tragarse el tiempo. Todo seguía igual, como si el hospital no tuviera memoria, como si las paredes no absorbieran historias. Todo, excepto que esta vez, yo era la paciente. Una doctora —según me informó, asignada por petición directa del gerente del hospital— me limpiaba los moretones que las esposas metálicas habían dejado en mis muñecas. La escena era casi absurda: una doctora para una tarea que podría haber hecho una enfermera en cinco minutos. Pero, al parecer, Alexander y yo éramos pacientes VIP. —Eso sería todo, señora Tarasova —dijo la doctora, guardando con una prec

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD