Bajo el solazo que iluminaba la "Casa de las Melodías", decidimos encarar un almuerzo al aire libre después de la movida matutina de exploración musical. La mesa estaba on fire, con manteles coloridos y arreglos florales, creando un ambiente re festivo y acogedor. — Sophia, con toda la buena onda, tiró: "Esta fusión de estilos nos llevó de viaje. Me encanta cómo cada uno pone su toque, creando algo único". — Rafael, mientras servía vino y levantaba la copa, mandó: "A la diversidad musical y a la conexión que encontramos en ella". Los brindis flotaban en el aire y la comida empezó a circular. Entre bocado y risa, la charla se desbocó, tocando temas que iban desde las vivencias matutinas hasta recuerdos de la infancia. Valeria, mientras disfrutaba de la variedad de sabores, propuso: "¿Qu

