¡Che, la tarde se estiró con la misma buena onda que la mañana en la "Casa de las Melodías"! Después de un almuerzo lleno de risas y charlas copadas, la familia estaba desparramada por la casa y el patio, cada uno en su mundo, flasheando en sus propios pensamientos y actividades. En un rincón del jardín, Valeria y Rafael se sentaron al lado de un estanque lleno de nenúfares, charlando sobre las experiencias vividas. — Este viaje fue una locura, ¿no, viejo? —Valeria miró el cielo azul con nubes blancas—. Cada día nos lleva a lugares nuevos, tanto en la música como en la vida. Rafael asintió, con la mirada perdida en el horizonte. — La música y el arte son como ventanas que nos dejan ver el mundo de formas que ni nos imaginamos. Me copa que estemos explorando todo esto juntos como familia

