¡Al toque! El mediodía caía de una en la "Casa de las Melodías", con el sol a pleno. Nos juntamos todos en la cocina para un almuerzo tranqui, con risas y charlas que no podían faltar. — Hoy pintó un día lleno de creatividad. —Rafael, sirviendo ensalada, tiró con onda—. ¿Y si aprovechamos el sol y comemos en el jardín? La idea pegó fuerte, y nos fuimos todos al patio con los platos llenos de manjares que preparamos con cariño. Sophia, mientras morfabamos pasta, largó sus ideas. — Estoy chocha con cómo cada día acá es una oportunidad nueva para explorar nuestra creatividad. La música se convierte en nuestro código secreto. Valeria asintió. — Es alucinante cómo nuestras influencias y estilos se mezclan para armar algo único. Estamos construyendo una sinfonía que va más allá de cualquier

