Apenas cruzo el umbral y siento el cambio en el aire. La manera en que el ruido llama mi atención dándole protagonismo a cada detalle que logro distinguir, me deja sin palabras. Están en remodelación, de eso no hay dudas. Un mármol n***o cubre todo el suelo, reflejando con sutil arrogancia los destellos de las luces estratégicamente colocadas en la barra que está a nuestra derecha. Seguimos nuestro camino, no sé hacia donde, pero tampoco pregunto porque desde ese beso intenso, el silencio se plantó en medio de los dos. Otra vez. Hay obreros trabajando en cada rincón, hay un poco de ruido y también un poco de calor aquí dentro. A pesar de que están en plena remodelación, igualmente hay hombres de Vlad custodiando el lugar. Me doy cuenta porque son los que visten de n***o y tienen cara d

