Le gusta comer mientras conversa con su hermano. Eso me dijo y yo no sé si debo aplaudirla, rendirle pleitesía y hasta tirarle una alfombra roja para que camine la reina, o imponerme ante ella por lo que asegura. «Imponerme, negarme y no darle explicaciones de mis acciones. Eso es lo que debo hacer». Antes de que ella llegara a esta mansión, las putas entraban y salían con una simple llamada. Algo que mi padre siempre me reprochó, pero siempre ha estado lo bastante lejos como para volver esto un conflicto entre los dos. Además, él más que nadie sabe que como hombre tengo necesidades que atender y los dos sabemos que si me reprocha el traer putas a la casa es solo para evitarse una guerra con mamá. Los dos sabemos que se cuida a sí mismo al ponerme en mi lugar cada vez que puede, porqu

