– ¿Dónde me llevas? –pregunto sin siquiera mirarlo a la cara, estoy de brazos cruzados y la borrachera se me está bajando un poco. –Por lo menos habla, ¿No? Pero no, no dice nada, solo se limita a manejar su coche. Llevo mi mano hasta el estéreo para por lo menos continuar un poco la fiesta, pero lamentablemente no doy con nada acorde a la noche y lo dejo en cualquier estación. Vuelvo a mis brazos cruzados y esta chaqueta de cuero me está asando hasta los sentidos. –Joder, que calor… –bajo el cierre y antes de que la quite me aseguro de que mis senos no estén fuera. –Controla esas malas palabras... –chistea, pero sin mirarme. –Como sea... –me encojo de hombros y termino de quitar la chaqueta, la lanzo a la parte de atrás del coche y suspiro al sentirme más aliviada, siento el coche det

