***Camila*** El sonido de los cubiertos chocando contra los platos y el murmullo de las conversaciones llenaban el comedor. Me obligué a concentrarme en la taza de café entre mis manos, pero no podía ignorar las miradas, las sonrisas maliciosas y los susurros apenas disimulados que flotaban en el aire. —Entonces, Camila… —Adrián fue el primero en hablar con su tono burlón característico—. ¿Cómo estuvo la noche? Valeria se atragantó con su jugo, soltando una carcajada contenida, mientras Helena le pegaba un codazo a Adrián con una sonrisa cómplice. —Vamos, no te hagas la misteriosa —intervino Helena—. Todos sabemos que no dormiste sola. Luciana arqueó una ceja y me miró con una mezcla de sorpresa y diversión. Quise que la tierra me tragara. Apreté la mandíbula y fingí una sonrisa tranq

