***Liam*** El set estaba más caótico que de costumbre. Último día de grabación. Últimas tomas. Últimos retoques. Pero mi mente no estaba aquí, no del todo. Pensaba en Camila, en cómo me había prometido una noche especial, en lo mucho que la extrañaba después de estas dos semanas infernales sin verla. Me metí al camerino y pasé las manos por mi cabello, tratando de calmar la ansiedad que burbujeaba en mi interior. Mi corazón latía con fuerza. Sabía lo que tenía que hacer. Saqué el pequeño frasco del bolsillo interno de mi chaqueta y, sin pensarlo mucho, tomé un poco. Solo lo suficiente para sentirme centrado. No mucho, solo lo justo. El rodaje se alargó. Por más que intentábamos cerrar la última escena, siempre había algo que no salía bien. "Una toma más", repetía el director. "Solo una

