***Camila*** El sonido de la alarma me arranca del sueño de golpe. Parpadeo, desorientada, con la espalda adolorida por haber dormido en el sofá. Me incorporo lentamente, sintiendo un nudo en la garganta cuando mis ojos recorren el departamento. Todo sigue tal como lo dejé anoche: la mesa impecable, las velas sin encender, la cena fría sobre los platos, la pequeña caja con el reloj aún sobre el mantel. Solo que ahora, todo luce diferente. Más vacío. Más insignificante. Agarro mi teléfono con un atisbo de esperanza, pero mi pantalla solo me muestra mensajes de Valeria y Luciana preguntando cómo me fue. Nada de Liam. Ningún mensaje, ninguna llamada perdida. Aprieto la mandíbula y exhalo lentamente, intentando ahogar el malestar que me inunda. Miro la hora. Casi es momento de estar en el j

