" ¡Tiempo!
Se que se nos acabó el tiempo. Pero, ¿Qué hago si vienen mis pensamientos tristes y no puedo detenerlos?
¿Adiós?
Ya no quiero decir adiós
Si tan solo pudiera tenerlo en mi bolsillo...
Para darme un diagnóstico del por qué estoy tan vacío, por favor dame instrucciones, le prometo que las seguiré...
Me tropecé con el tobillo y me fracture el codo...
Intento explicar la buena fe que he desperdiciado
Dijo que estoy mejor, ¿Pero porque aún me siento vacío?
El universo funciona de maneras misteriosas, pero empiezo a creer que no está funcionando para mí "
— Capitulo Veintidós —
Según la mitología griega, las miradas son puertas del alma y por aquellas se descubre por estas mismas si tú alma es una puerta hacia el cielo o el infierno.
Las miradas son tan expresivas, más que toda acción corporal o física del ser humano. Solo necesita a alguien que pueda decifrarle sin problema, alguien que sea tan importante para tí como lo eres tú para él.
Solo necesitas apoyar tus ojos en los correctos, no por mucho, solo por una mirada constante por fracción de segundos, el alma queda tan atrapada y eclipsada en la otra, que el corazón también se entrega. Por eso también se dice que hay que tener cuidado con las miradas
Por eso inconsciente el ser humano huye de las miradas recíprocas, porque sabe y está consciente de lo peligrosas que pueden llegar a ser aquellas. Aquellas que pueden llegar a destruirte, por la banal definición de que entramos en un " enamoramiento " ; pero no sabe que es más que eso
Cuando te enamoras de una mirada, dejas de lado todo lo exterior. Te entregas con el alma, y esa no se entrega con carácter devolutivo. Esa se entrega y no importa que pase, o cuanto pasé; jamás regresará a él dueño original y principal
En eso pensaba Mohamed con una sonrisa mientras miraba el cielo nocturno desde su balcón, con su habitual pijama que consistía en un buzo chándal gris y polera blanca de mangas, y su taza de chocolate caliente con malvaviscos entre sus manos que se mantenían tibias por la temperatura de la taza
Con una pequeña sonrisa en sus labios pálidos por el frío de la noche en Canadá, y totalmente eclipsado con el recuerdo de aquella mirada color miel que había recibido hace un par de días, y por desgracia no había podido volver a apreciar por estar con demasiado trabajo
Pero dentro suyo estaba tranquilo, no tenía nada que lo desvelará de mala manera por las noches a pesar de las constantes bajas que había recibido en los reportes
La canción Karma de AJR empezó a rebotar entre las paredes de la habitación vacía y oscura de él azabache llamando su atención, bajo del sofá donde estaba dejando la taza en la mesita de cristal que tenía frente a sí para entrar a la habitación en busca de su teléfono que seguía reproduciendo aquella canción
Miró la pantalla móvil y descolgó pegando el móvil a su oído
—No sabía si aliviarme o preocuparme de que no llamarás antes- dijo despreocupado él sentándose en la cama
—Fue dificil pero conseguí la cita- dijo sin ganas de nada la castaña, Mohamed se sorprendió ante lo borde que se escuchaba Sujail, su mano pico y una sensación de incomodidad le embargo entero
—¿Todo bien?- pregunto, pues por más problemas que ellos pasaban ella jamás respondía de esas maneras a nadie
—No te interesa realmente Mohamed- corto ella-, y no te preocupes no tienes nada porque sentirte culpable esta noche. Duerme bien, la cita es el café de siempre a las ocho de la mañana, no llegues tarde.- siguió ella en tono agrio
—Espera, Suja.- y la chica sin necesidad de escuchar lo demás que el diría colgó la llamada y tiro su teléfono por la ventana de su cuarto sin importarle nada para tirarse boca abajo al mismo sofá donde estaba antes
El azabache se preocupó por eso, le preocupaba que algo le pudiera estar pasandole a la castaña en esos momentos y que está no le contara por la discusión que habían tenido antes
Pero no era nada de eso, Sujail Wick simplemente se cansó de tener que ser la carismática chica que le sonríe a todos a dientes pelados y les levantará el ánimo con algún comentario o acción tonta. Solo se había cansado, estaba demasiado cansada de todo eso; estaba cansada de ser la que apoyaba y no a quien apoyaban porque como es fuerte, estara "bien".
Aunque realmente eso no le molestaba en lo absoluto, jamás se sintió una persona débil en ningún aspecto; siempre se sentía capaz de lidiar con todo y nada a la vez y le gustaba que la mirarán así...
Pero ahora, sentía que no podía con nada, que necesitaba hundirse un poco y sentir que era esa sensación de estar echa mierda a tal punto de no querer saber nada de nadie. Aunque por eso le dijeran que era mala amiga por no estar por aquellos que la querían cuando ellos querían
¿Pero que pasaba con lo que ella quería? , ¿No valía nada ni debía tomarse en cuenta?
Ella quería hundirse, sola. Saber que era estar en el hondo del fango y tomarlo como una terapia de rehabilitación para sí misma, para su espíritu de guerrera que estaba cansado de luchar
Para después solo levantarse, salir de ahí y seguir de frente. Con aquella sonrisa que la caracterisaba y poder estar al frente de lo que se viniera sin importar que fuera
Necesitaba alejarse de todos para poder acercarse a ella misma, a aquella chica que había dejado atrás en la secundaria y que ahora necesitaba para poder seguir haciéndole frente a la apatía de sus amigos que la lastimaba más de lo que daba a reconocer y daría a reconocer jamás
Todo ser humano en algún momento desistía a la lucha, para tomar un respiró. Un muy necesitado respiró para poder levantarse y continuar luchando.
Se quedó ahí mismo un poco más, mientras las lágrimas rodaban por sus mejías secas de tantas lágrimas que habían estado recibiendo las últimas treinta y seis horas. Se abrazo así misma cerrando los ojos, no queriendo pensar más mientras recordaba su tan preciosa y ahora añorada secundaria que ella consideraba su época de oro
***
—¡Uno!- grito entusiasmada la pelirroja, la castaña rojiza rodó los ojos tirando las doce cartas que tenía en sus manos a la baraja frente a ellos y el ojos miel suspiro
—Me rindo- se quejó Lina mirando a la pelirroja, frunció el ceño y la señaló con su dedo de forma acusatoria- tú haces trampa- se quejó, Shiel río y negó con diversión y arrogancia
—Que sean pésimos jugando no es mi problema- dijo ella restándole importancia con la mano
—¿Quieren pastel?- pregunto el ojos miel cuando el horno sonó, Shiel le miró como niña chiquita y asintió repetidas veces de manera tierna
—Porfitas- dijo con una gran sonrisa levantándose de su lugar, el matrimonio sonrió ante la actitud de la chica; la cual ahora parecía que era hija de ambos
Actuaba como niña, ambos la consentian en lo que ella quería como en ese momento que ella había querido pastel de chocolate pero no tenían y Thiago se puso a hornear para ella.
Se dice que cada "relación" tiene un amigo por ambas partes y termina siendo adoptado por ellos, como su hijo/a. Y ella, de alguna inexplicable manera había sido la amiga "adoptada" de esa "relación"
Todo parecia marchar bien con ellos, Thiago tenía un trabajo en el cual mantener su tiempo ocupado y así las discusiones con Lina se había cesado increíblemente pero eso no significaba que todo había regresado a como eran antes, viviendo entre tantas mentiras.
Aunque ahora tenía la mente ocupada en el trabajo, no podía dejar de pensar en Mohamed; lo extrañaba sin motivo aparente, así como sonreía como tonto cuando lo pensaba
Sirvió dos porciones para ambas mujeres frente a él y se las acercó a cada una su porción
—Gashias- dijo con una sonrisa contenta tomando su porción entre sus dedos para comerla, Thiago sonrio al verla; la había extrañado tanto
—¿Tú no comes?- pregunto Lina comiendo de su porción también, el ojos miel negó con la cabeza y le sonrió
—Me quita el sueño, lo sabes.- dijo el despreocupado, miró el reloj de si teléfono- tengo que ir a dormir, mañana salgo temprano para poder presentarles la primera propuesta de publicidad de tu proyecto.- agrego mirándola, Lina asintió
Thiago se acercó a ella y limpio su mejía con cariño de un poco de chocolate que tenía, luego beso su frente con cariño
—Descansa entonces- sonrió Lina mirándolo, el asintió y se acercó a Shiel para besarle la mejía con cariño
—No se duerman tan tarde- dijo el saliendo de la cocina hacia su cuarto, Shiel miró con curiosidad a Lina la cual sonreía mirando el lugar donde se había perdido la silueta de el ojos miel segundos antes
—Tú, ¿Estás enamorada de Thiago?- pregunto ella mirándola fijamente, Lina sonrió con diversión y negó
—Lo estaba, verdaderamente el cariño que le tengo es solo de amistad. O de hermanos podría decirse también- se encogió de hombros sin darle importancia- la verdad hace mucho deje de verlo como la persona que quería formar una familia y esas cosas cursis...- suspiro con tranquilidad
—¿Por qué?- indagó ella con cautela, Lina detuvo su tenedor en su porción de pastel y miró fijamente el postre
—Me enteré...- hizo una pausa, negó con la cabeza y se encogió de hombros otra vez- de cosas, nada relevante.- siguió, miró a la ojos celestes y le sonrió- ¿Quieres ver una película antes de dormirnos?- pregunto ella cambiando de tema
—Harry Potter- propuso Shiel, Lina asintió y se levantó de su lugar
—Vamos- ofreció caminando a su cuarto, debía sacarse la idea de la cabeza antes de amargarse y tener problemas
Por suerte Thiago no recordaba de aquel deseo que habia pedido antes; era lo mejor... Aún no era momento, pero si las cosas seguían a como basta ahora, pronto lo sería