Fabiola Las veía a todas haciendo planes mientras yo pensaba en cómo me voy a armar de valor para enfrentar al demonio de mi jefe, también tenía que hacer la maleta. Eran muchas cosas las que pasaban por mi cabeza. Por primera vez vi la realidad de solo esforzarme por aprender dos frases. Salgo de mis pensamientos cuando escucho que me llaman. ―Y tu Fabi, no se te ve muy animada. ―se acerca mi mejor amiga hasta a mi―. Esto lo vamos a hacer para animarte. ¿Qué dices? ―Bueno —me encojo de hombros— Sé que no vas a dejar de insistir. ― digo al fin después de pensarlo tanto, sinceramente no estoy para fiestas, pero si eso me va a ayudar a no pensar en que mañana será mi último día en la compañía, está bien. ― ¡Si! –dice festejando― ahora trae tu cartera porque tienes que comprar las polarc

