Dos meses después... Verónica. En este tiempo logré superar de a poco este dolor, esta perdida pero aún cuando me acuerdo duele como la primera vez. Y más cuando tengo que ver la cara al maldito de Alexei. Le rogué por un par de días al Ruso bipolar que me dejara aprender defensa personal pero con un par de besitos y abrazos logré convercerlo. Ya llevo tres semanas practicando con armas y pelea cuerpo a cuerpo. Mi entrenador es el celoso Pakhan que se negó en banda a dejar que otro hombre me entrenara. Me dijo textualmente que matará a cualquiera que si quiera se acerque a mi de manera amenazadora sin importar que sea un entrenamiento. Eso es tan dulce. Y pensar que antes era él quién más me hizo daño físicamente. Primero me mandó a azotar y luego me encadenó al patio en pleno

