Narrador Omnisciente. La rabia que sentía aquel hombre no se calmaba por nada del mundo puesto que todos sus esfuerzos de años se estaban desmoronando por culpa de la inesperada llegada de esa maldita mujer. Verónica Rodríguez. Él que aguardó por años poder hacerse con el poder veía impactado como una Latina doblegaba al Pakhan de la Mafia Rusa. La impotencia recorría su cuerpo y las ansias asesinas crecían más y más. Llegando a una decisión definitiva. Deshacerse del estorbo. Asesinar a la Venezolana. El golpe duro y seco sonó en el escritorio cuando el hombre a la cabecera de la mesa se hartó de las maldiciones de sus hombres que como él estaban desesperados por derrocar a Pavel Kuznetsov. —¡Silencio! Parecen una manada de animales en vez de ejecutivos inteligentes... Así no vam

