21 de Noviembre de 2015 La presencia de Keithan me perturbó, sobre todo por la expresión que puso cuando me vio (¿De horror? ¿Asco? ¿Miedo? ¿Sorpresa?). Estoy bien consciente de cómo luzco después de una buena y helada botella de Smirnoff, ¡ay! como quisiera tener una ahora, que me quitase el calor que comienza a agobiarme, que enfrié mis entrañas y aplaque mi sed, pero volviendo a la realidad calurosa y sedienta que tengo, creo que su expresión fue exagerada. Sin embargo, algo en mí hizo click. Volteé a buscar mi cartera y tras hurgar con desespero conseguí un pequeño espejo. Lo tapé con ambas manos y respiré profundo antes de ver mi reflejo. Entendí a la perfección la cara de horror/asco/miedo/sorpresa que puso Keithan, y quizás hubiese agregado unos cuantos adjetivos adicionales.

