Fiesta familiar.

5000 Words
Los jardines de la mansión Crimson eran famosos por ser el salón de fiestas favorito de la familia Crimson. La decoración, como siempre, era elegante, deslumbrante y llena de vida. Sobre los jardines se extendía una lona transparente que le permitía a todos los invitados disfrutar de los protagonistas de aquella exquisita decoración, el cielo estrellado y la luna. De aquella lona transparente colgaban hileras enteras de luces amarillas y blancas que iluminaban perfectamente el jardín entero, sobre el que se extendían muchas mesas redondas con hermosos manteles de seda color vino. Los aromas eran exquisitos y la servidumbre de la mansión iba de un lado al otro diligentemente. Cheryl observaba todo muy asombrada. Nunca había visto una fiesta como esa, nunca había visto tanta organización, nunca había sido el centro de algo así, y ahí estaba. La fiesta era para ella, para celebrar su regreso y para que pudiera conocer al resto de su familia. No tardó en hacerse presente el afamado abuelo Crimson, luciendo no mayor de cuarenta años, pese a tener ya unos sesenta y tantos, y a su lado, se hallaba una hermosa mujer pelirroja. Algo de ella le fascinó, no supo descifrarlo con sola verla. Olía diferente, su aroma era dulce, gentil, sutil, tanto como su apariencia. La mujer que tampoco aparentaba tener más de cuarenta y tantos, lucía un hermoso vestido rosa, holgado de la cintura para abajo y ceñido del torso, descotado y sin mangas. Mientras que el hombre a su lado llevaba un traje completo, con un pantalón elegante color caqui, mocasines negros, una camisa color blanco y un chaleco del mismo color de los pantalones, con una corbata a juego. Cheryl se quedó paralizada en su lugar, fascinada por la mujer, y cuando menos acordó, ambos estaban frente a ella, mirándola con una enorme sonrisa. Se sorprendió cuando se dio cuenta que no había parado de mirarla y que ahora los tenía en frente. - Lo… lo siento – quiso disculparse, pero el hombre le sonreía ampliamente, al igual que la mujer a su lado. - ¡Mírate! – exclamó la mujer con mucha dulzura – eres idéntica a tu madre – Cheryl le sonrió con timidez. - La última vez que te vimos eras tan solo un bebe – dijo el hombre sonriéndole – déjame presentarme correctamente pequeña. Soy William, tu… - ¡Abuelo! – exclamó con dulzura y sonriéndole a William muy emocionada – y tu eres la abuela Elizabeth ¿No es así? – la mujer le asintió feliz de saber que ella estaba consciente de quién era – Cielos… se ven increíbles… estoy tan feliz de conocerlos. - Y nosotros estamos muy felices de verte otra vez pequeña, ven aquí y dales un abrazo a tus abuelos – dijo William y ella obedeció feliz, rodeándolos con sus brazos para abrazarlos al mismo tiempo. - Espero que quede algo de ese cariño para mi – dijo Angie mirándolos desde atrás con una sonrisa amplia de felicidad. Cheryl la miró y sonrió emocionada. Entonces volvió la mirada hacia sus abuelos y ellos le asintieron. Se separó un poco y caminó casi titubeando hacia Angie, mirándola con mucha curiosidad. Cuando estuvo lo suficientemente cerca, no dudo ni un segundo más y la abrazó como si la conociera de toda la vida. - Si así es como me van a recibir en esta casa cada vez que venga, entonces tendré que venir más seguido – bromeo Angie y Cheryl se rio mientras se abrazaban. - Hazlo tía Angie… quiero verte más seguido… recuperar el tiempo perdido – siseo Cheryl a punto de derramar lágrimas. - Cariño… el tiempo perdido no se recupera, pero podemos usar el tiempo que tenemos delante para crear buenos y mejores recuerdos – dijo su tía, la hizo para atrás y la sujetó de los brazos, mirándola con amor – ahora estás en casa, bienvenida – volvieron a abrazarse y el resto de la familia se les unió. La fiesta familiar para celebrar el regreso de Cheryl había comenzado y los invitados llegaron uno tras otro. Miembros de manadas aliadas y también los lugartenientes de la Rosa carmesí. Todos estaban ahí para honrar el regreso a casa de una de las Crimson. Al otro lado del festejo, Ethan, Vergeel, Agnes y Ezra, compartían una mesa y unos tragos. - Oye E… ¿Qué hay de la chica de la que nos hablaste hace tiempo? ¿Cómo se llamaba? – Preguntó Ethan y él lo miró con una sonrisa nostálgica. - Arya – respondió escueto. - ¡Esa! – Exclamó Ethan – ¿Qué pasó con ella? - No he vuelto a verla desde que me fui sin decirle adiós – dijo Ezra. - ¿Pasó algo entre ustedes no? – Preguntó Agnes y Ezra la miró sorprendido – tiene que haber sido algo muy malo como para que te fueras sin despedirte. Sobre todo sabiendo lo que sentías. - ¿Te gustaba la chica? – Preguntó Ethan – ¿No se suponía que era la futura Luna del rey dorado? - No era una suposición. Es un hecho – replicó y todos bajaron la mirada – Arya y el rey dorado están destinados a estar juntos – dijo Ezra suspirando – pero sí. Me enamoré de Arya como si ella fuera mi verdadera Luna. - ¿Y al final que sucedió entre ustedes? – Preguntó Cheryl, uniéndose a ellos que se hallaban en un rincón de la fiesta de bienvenida que le habían hecho. - Hola hermanita – saludó Ethan y la abrazó con mucho cariño, apretándola y haciéndole reír. - No deberías atosigarla tanto Eli – le dijo Agnes y él la miró con una sonrisa. - ¡Por favor hermana! No veía a mi dulce Cheryl desde que tenía dos años. Déjame ser. - ¿Hermana? – Cuestionó Cheryl con una sonrisa divertida y ellos se miraron con mucho cariño. - Ethan y yo compartimos un vínculo especial que no compartimos con nadie más – dijo Vergeel – nuestro vinculo como gemelos idénticos es muy poderoso, y cuando me case con Agnes, por primera vez ese vínculo se extendió hacia otra persona. Ahora ella es como una hermana para Ethan. - Solía ser una humana… era ciega de nacimiento, pero gracias a los poderes de Vergeel, podía ver imágenes claras de su persona en mi mente, aunque mis ojos nunca lo hubieran visto, hasta que me casé con él y fui convertida por tu padre. Mis ojos por primera vez vieron, fue increíble. En ese momento comencé a sentir todo lo que Ethan y Vergeel sentían. - Si estoy en peligro, Vergeel puede sentirlo y por consecuente también Agnes – le dijo Ethan. - Lo mismo sucede en el caso de Ethan con Artemis – mencionó Vergeel. - Hablando de ella… ¿Dónde está mi otra cuñada? - Debe estar en el parque al otro lado con los niños – dijo Ethan. - Aun me sorprende que los dos tengan hijos siendo tan jóvenes – mencionó Cheryl mientras le recibía un trago a Ezra. Ethan rio. - Solo somos un par de años mayores – rebatió – pero entiendo que te sorprendas, supongo que, de donde vienes, las costumbres son diferentes. - En nuestro mundo, los Huargos comenzamos a formar nuestras propias familias desde los dieciocho – secundó Vergeel – es normal que un par de veinteañeros tengan hijos a esa edad. - Aun así, a veces siento que las cosas siempre van muy rápido con ustedes – dijo Ezra. - Solo lo ves así porque tu sigues posponiéndolo – le dijo Ethan. - ¿De qué rayos hablas? No estoy posponiendo nada – rebatió. – La última vez que te vimos, tu y Payton dijeron que no tendrían hijos hasta fuera seguro tenerlos – dijo Vergeel – pero todos sabemos que la seguridad no es un obstáculo para nosotros, mucho menos en nuestras tierras. - ¿Payton? – Cuestionó Cheryl. - Es el primer nombre de Liz. Todos la llaman de este modo así que casi nadie sabe sobre el primero – explicó Ezra. - Hablando de ella… ¿Dónde está? – preguntó Agnes. - Está ayudando a mi madre – respondió el muchacho – respecto a lo otro… puede que nunca hayamos tenido que preocuparnos por el correr peligro, pero es diferente ahora, hay mucho en juego. - Puede que tengas razón – dijo Vergeel – sin embargo, no hubo felicidad mayor para Agnes y para mí que saber que estábamos esperando a esos niños. - A Ethan le emociona que ellos puedan llegar a ser más fuertes que él y que Vergeel – dijo Agnes – la verdad es que para mí sería mejor si no tuvieran que crecer como guerreros, pero sé que son Huargos y además son Crimson, no puedo negarles su naturaleza. - Tienes mucha razón Agnes – dijo Ezra – mamá siempre dijo que, una bestia salvaje sigue siendo salvaje, aunque esté enjaulada. Reprímela cuanto quiera, nunca dejará de ser salvaje. Podría volverse incluso más hostil y peligrosa. - Sabias palabras para educar al Huargo más poderoso de la Rosa carmesí – dijo Vergeel y Ezra le sonrió. - Aun me sorprende oír que Ezra es más fuerte – Bromeo Cheryl y sus hermanos le sonrieron con orgullo. - Siempre nos hemos enorgullecido de nuestro poder. Somos los “Gemelos carmesí”, no conocemos a ningún lobo capaz de enfrentarse a nosotros por sí solo y sobrevivir. El único capaz de una hazaña como esa es él. Si quisiéramos enfrentarnos uno a uno con E, Vergeel y yo perderíamos, porque en uno a uno él Ezra siempre ha sido más fuerte. - Y aun así es un gallina que está eludiendo una conversación que inició con una pregunta a la que aún no respondes, ¿No es así E? – dijo Agnes y Ezra la miró llevando una risa para sus adentros – aun no respondiste nada respecto al tema de Arya. - No tengo mucho que responder – dijo él, apartando la mirada. - ¡Oh vamos! Por supuesto debes tener algo interesante que responder – insistió Agnes. - Cariño… no deberíamos presionarlo si no quiere hablar de ello – dijo Vergeel. - No, está bien – interrumpió Ezra – es algo del pasado, supongo que es hora de superarlo. - ¿A qué te refieres? – Le preguntó Ethan. - Me enamoré de esa chica como si fuera mi verdadera Luna. Incluso nos entregamos el uno al otro, pero justo unas horas después salí corriendo del departamento a rescatar a mi madre y terminé viendo como su padre era asesinado sin poder hacer nada al respecto. Ese día abandoné Rumania y no he vuelto a verla desde entonces. No tengo el valor para enfrentarla pese a que pudimos revivir a su padre gracias a Cheryl. - Entonces… ¿El señor al que traje de vuelta era el padre de Arya? – Cuestionó Cheryl muy sorprendida y él asintió. - Al final y te acostaste con una mujer que no era tu Luna… me sorprendes E – le dijo Ethan. - ¿Podrías culparlo Ethan? – Preguntó Vergeel – sabemos lo que ella sentía por él, pero creo que ni el mismo Ezra sabía lo que sentía por ella… los Huargos somos criaturas leales y muy fieles. Nos apegamos a la monogamia, pero solo sucede cuando ya tenemos a nuestra Luna a nuestro lado. Y aunque E ya hubiera conocido a su Luna, eran demasiado pequeños como para que ella supiera lo que eso significaba, así que aún no había una conexión entre ellos. Solo cuando hay una conexión, puede florecer el amor único que solo los Huargos podemos experimentar. - Ya no importa – dijo – es muy probable que deba volver a verla pronto – ellos lo miraron confundidos – ella es la futura esposa del rey dorado. En cualquier momento puede que este hombre aparezca en su manada para ir por ella. Mi prioridad es encontrarlo para revivir a Nick. - ¿De verdad crees que ese hombre irá hasta las tierras de los Sunfang Savage solo por Arya? – cuestionó Vergeel. - Estoy apostando por eso – le respondió Ezra – es mi mejor y única apuesta para encontrarlo. Es la única pista que tengo sobre él… debo hallarlo, por Nick. - Hablando de Nick… he estado escuchando ese nombre sin parar – repuso Cheryl – mi padre y el tuyo hablaban de revivirlo también, pero ¿Quién es? - ¿Recuerdas que la profecía hablaba de siete reyes? – Cuestionó Ezra y ella asintió – actualmente solo existen seis de esos siete. Nick, el hombre del que hablaban nuestros padres sobre revivirlo, es el último rey que completa la profecía. - ¿Qué? Pero si está muerto entonces… - Nick murió hace más de dos décadas para salvar a tus padres – le dijo Ezra comenzando a explicarle todo el asunto con los dragones, Morgana, Merlín y la muerte de Nick Taylor, aquel fatídico día – sin embargo, su rol en la línea del destino no acabó con su muerte. Su alma quedó resguardada en una espada que hasta sol de hoy permanece bajo la custodia de los Crimson. Las Segadoras de almas son armas capaces de almacenar el alma de cualquier criatura y justo eso sucedió con Ocaso, una de sus espadas. Ahora él permanece en forma de espíritu dentro de esta y se encuentra en el bosque sagrado. Requerimos el poder de seis de los siete reyes, con el tuyo como centro de los seis, para traerlo de regreso a la vida y que pueda convertirse en el rey oscuro, o la encarnación de la muerte. Él es el guardián del aspecto de la muerte. Uno de los doce aspectos que conforman la existencia. - Pero… si Nick está muerto, aunque tengamos su alma, no podremos revivirlo, así como así – dijo Cheryl – sé que entiendes bien cómo funcionan mis poderes… se requiere de un alma igual o de mayor poder para que funcione. - Es ahí donde entra Morgana – dijo Jeargo acercándose a la mesa – Nick fue mi mejor amigo. El primero que tuve. Honestamente quería matar a Morgana cuando supe que seguía viva, pero al final, ella es la clave de todo esto. - ¿Cómo? – Cuestionó Cheryl. - Morgana debe dar su vida para que Nick regrese como un Huargo y se convierta en el rey oscuro – dijo Ezra. - Cuando Nick se atravesó a sí mismo con la Excalibur para asesinarla de una vez por todas, después que ella se hubiera apoderado de su cuerpo, lo que realmente murió ese día fue la mitad del alma de la dragona que custodiaba el aspecto de la muerte – explicó Jeargo – ella dividió su alma en dos, manteniendo una mitad de su alma y su poder en su cuerpo original y manifestando la otra mitad en el cuerpo de una mujer mestiza, reencarnando de generación en generación ya que los dragones son inmortales y solo pueden ser asesinados por armas como la Excalibur que posee la esencia de un cuerno de unicornio. El problema era que la Excalibur solo funcionaba en manos del antepasado de Lucas, quien finalmente terminó reencarnando en Nick, todo por obra de la fuerza mística. Todo estaba en la línea del destino. La mitad del alma de Morgana manifestada fuera de su cuerpo original, pereció tal y como debía suceder luego de ser atravesada con todo el poder de la Excalibur, pero la otra mitad permanece, lo que significa que Morgana sigue con vida en el mundo místico y está esperando hasta que sea el momento de entregar esa mitad restante de su alma para salvar a Nick y cederle la custodia del aspecto de la muerte. - Morgana se encuentra en un bosque protegido por fuerzas fuera de nuestra comprensión – dijo Lucas uniéndose a la conversación – solo los Huargos podemos hallarla porque así lo determinó la fuerza mística. - ¿Y Merlín? – Preguntó Cheryl y Jeargo sonrió. - Merlín... - Si, si, bueno – April también se les unió con una mirada de reclamo hacia Jeargo. Aquel no era el lugar ni el momento para hablar de esos temas – agradecería si dejan esos temas para después de la celebración. Todos deberían estar disfrutando de la celebración. - Tienes razón cariño – dijo Jeargo abrazando a su esposa – lo lamento - le dio un beso en la mejilla y ella le sonrió a Cheryl, que la miraba con fascinación. - Mamá, te ves asombrosa – Cheryl la miraba con mucho amor mientras se acercaba a saludarla. - Tu también te ves increíble, mi pequeña - secundó con un tono muy dulce mientras la abrazaba y le plantaba un beso en la mejilla a su hija. - Es definitivamente tu viva imagen – añadió Angie, que había llegado justo detras de April – aunque tu madre no siempre fue así. El matrimonio con tu padre realmente le sentó bien – todos se rieron ante el comentario de Angie y finalmente apareció Artemis con los cachorros Crimson – supongo que fue el fruto del amor lo que la cambió y, hablando de los frutos de la felicidad, supe por ahí que mis nenes están esperando otro par de cachorros – entonces miró a Artemis y a Ethan y ellos sonrieron juntos mientras ella se sentaba sobre las piernas de Ethan. - Es verdad… tu eres la más nueva – mencionó Cheryl mirándola con curiosidad – ya sé que opinan Vergeel y Agnes sobre los hijos, pero tu… ¿Cómo se siente? – Artemis le sonrió feliz. - Estaba un poco asustada la primera vez. Enterarme de repente que estoy esperando un bebé fue un poco impactante – dijo ella – sin embargo, luego de asimilarlo, finalmente sentí mucha alegría. Saber que había un pequeño o pequeña en mi vientre, que llevaría la sangre del hombre que amo y que nacería para ser un poderoso Huargo, me emocionó, más de lo que me gustaría admitir y, al mismo tiempo también debo admitir que me da algo de miedo pensar que el clímax de la guerra suceda cuando Lucien o sus hermanos tengan la edad suficiente para pelear. Sin importar que tan poderosos sean, ninguna madre quiere ver a su hijo corriendo riesgos. - No sucederá – dijo Ethan – sin importar lo que tenga que hacer, no permitiré que mis hijos asuman los mismos riesgos que nosotros. Vergeel y yo nos aseguraremos que nuestros hijos crezcan para vivir los tiempos de paz que ninguno de nosotros hemos podido vivir. - ¡Que noble! – admiró Virgeel, quien hasta ese momento no se había aparecido en el festejo. Ahora lucía exageradamente diferente. Se había afeitado la barba y traía el cabello cortoe. Sus ropas vikingas habían sido intercambiadas por un traje elegante de color n***o y blanco que le hacía lucir como una persona totalmente distinta de la que Lucas y Jeargo habían encontrado en el mundo de la noche eterna. - ¡Eres tú! – Resopló Vergeel. Su contraparte le sonrió divertido por su actitud y se acercó con calma hacia la mesa, mientras Ethan y su gemelo se tensaban con cada paso que daba. - Aun me miras con el ese desprecio… deberías calmarte un poco muchacho, no podrían ganarme en una pelea, aunque lucharan juntos. Estamos a niveles totalmente diferentes – les dijo él – además, no vengo aquí a pelear con nadie. Soy un invitado más de esta fiesta y solo estaba diciendo que sus ideales son… nobles. Ingenuos, pero nobles, a fin de cuentas. - Si no quieres pelear, no deberías provocarlos – repuso Ezra mirándolo fijamente y el rey del trueno dirigió su mirada hacia el muchacho. Tenía cierta fijación por Ezra desde que lo había conocido – ya te dije que tu poder, por abrumador que sea, no nos intimida. Me gustaría decir que somos guerreros muy valientes, pero la verdad es que solo somos unos idiotas que no se intimidan porque el oponente sea más fuerte… no es inteligente decir que son ingenuos en sus propias tierras. - Solo digo que, cuidar de la familia es lo más importante para hombres como nosotros… pero deben entender que necesitan estar dispuestos a hacer cualquier tipo de sacrificio que sea necesario para que se cumpla ese ideal tan noble que tienen – les dijo Virgeel – las cosas no son tan sencillas. Ese futuro de paz que quieres crear para tus hijos y tus sobrinos, no es algo que consigas sin hacer sacrificios. Ten eso en mente siempre muchacho. Te lo dice un hombre que ha visto los horrores de la guerra por mucho tiempo y conoce el dolor de la pérdida de su familia. He peleado mucho tiempo para traer la paz a mi mundo y entre más me acerco, más son los sacrificios que he tenido que hacer para lograrlo. - Bueno, bueno, bueno, dijimos que no hablaríamos sobre esas cosas ahora – interrumpió April y Angie la siguió. - Es cierto – añadió la pelirroja – además – miró a Cheryl y ella se asustó de aquella mirada tan repentina de su tía – dinos Cheryl ¿No has pensado en tener hijos? – La muchacha se atragantó de pronto con la bebida que tenía empinada y luego de recuperarse miró a su tía muy sorprendida – eres la única de los tres mayores que, aunque está casada, aún no está esperando hijos… ¿No te gustaría tenerlos? - Creo que no es algo que deberías preguntar de buenas a primeras Angie – dijo Jeargo. - No, está bien papá, no importa… siendo honesta, tener hijos no suena tentador en ningún sentido, y no porque no quiera tenerlos. Ezra dijo algo respecto al tema con lo que estoy de acuerdo. Hay mucho en juego actualmente. Soy uno de esos siete reyes y, está claro que tener un hijo es una responsabilidad de tiempo completo. Si tengo hijos, entonces no podré pelear, y no habría problemas si mi caso fuera igual al de papá y mamá. Ella no tiene que preocuparse porque no es necesario que pelee mientras que él esté. Además, también están mis hermanos. Ellos son fuertes, pero ¿Y yo? ¿Qué hay de mi responsabilidad como guardiana del aspecto de la vida? No puedo dejarla tirada así nada más para ocuparme de un bebé, y tampoco pretendo tener un hijo para dejar que otro lo cuide por mi mientras que su padre y su madre están peleando… ver a mis sobrinos, saber que Artemis espera otro par, y ser consciente de todas las preocupaciones que ustedes, como madres, tienen, me hace replantearme mis prioridades objetivamente. No tendré hijos hasta no haber hecho todos los sacrificios necesarios para conseguir este futuro de paz. - Muy bien… eres una chica fuerte, lo entiendes bien – le dijo Virgeel y todos lo miraron – un hijo, justo ahora, es una atadura para esta niña. Ya tienes un papel sumamente importante en la línea del destino – dijo haciendo las comillas – es un papel demasiado importante como para estar en manos de una jovencita como tú y aun así lo está y, mírate, al final resultó que la fuerza mística sabe perfectamente por qué nos eligió a cada uno. Posees la fortaleza y la sabiduría para enfrentarte a esta responsabilidad como si fueras tu propio padre, o el mismo Lucas, e incluso yo. Actúas como una adulta. Como un Alfa que cuida a su manada. Como un rey que protege su reino. Actúas como un verdadero guardián de los aspectos de la existencia. Por eso eres la guardiana de la vida. En ese momento apareció Tyler junto a Sean, Dayane y Donovan y Jeargo los miró a todos con una sonrisa. Lo que fue la excusa perfecta para cambiar el tema. - ¿Cómo lo están pasando? – Preguntó Jeargo y Tyler lo miró con una sonrisa. - Es increíble señor Crimson… - No me llames señor… suena raro – dijo Jeargo con una sonrisa y Tyler asintió de la misma manera. - ¿Entonces como debo llamarle? - Alfa Jeargo tal vez – dijo Shaun uniéndoseles. - Eso sería mucha formalidad – le dijo Jeargo – es el esposo de mi hija y uno de los siete reyes, no mi subordinado ni nada parecido. - Yo solo digo – replicó su hermano encogiéndose de hombros. - Puedes llamarme… no lo sé ¿Suegro? - Eso definitivamente suena aún más raro – dijo Angie riéndose y todos comenzaron a reír. - Bueno… es la primera vez que tengo que pasar por esto con una de mis hijas, dame algo de crédito. - Le llamaré suegro… no se preocupe, no es raro para mi – dijo Tyler sonriendo. - Bueno… eso lo resuelve todo – dijo Jeargo con una sonrisa mientras Cheryl se acercaba a Tyler para abrazarlo y quedarse a su lado. De la nada aparecieron un grupo de hombres que venían todos en su dirección. Cheryl y sus amigos se quedaron algo confundidos al verlos arrodillarse frente a ella como si estuvieran ante su reina. Entonces otro grupo de hombres se acercaron y por el aroma que tenían, dedujeron que todos eran Alfas. Había al menos quince subordinados y quince Alfas ahí reunidos. - Rey Carmesí, es un honor para nosotros conocer a su hija – dijo uno de ellos que estaba al frente de todos los demás como un representante. A su lado había otro hombre representando a la otra mitad, este era un Alfa. - ¿Quiénes son ellos papá? – Preguntó Cheryl y entonces vio que los quince hombres del lado derecho tenían el tatuaje característico de la rosa que los identificaba como miembros de la Rosa carmesí. - Los que ves a tu derecha son los lugartenientes de la manada. El hombre al frente de todos es Diego Carvajal. Es el actual líder de su clan y el principal entre los lugartenientes de mi manada. Al que ves al otro lado es tu primo Corim. Él es el nuevo Alfa de la manada Artemis. - No, el placer es mío – dijo ella sonriendo – pero… ¿Por qué se arrodillan ante mí? - No debería hacer esa pregunta princesa – dijo Diego. - ¿Princesa? – Cuestionó Cheryl. - El tío Jeargo… es decir, tu padre – intervino Corim – es el rey de los Huargos. Los Alfas que ves detrás de mí, solo son una cuarta parte de los Alfas que le han jurado lealtad a tu padre. Es conocido por todos los Huargos del mundo como el rey Carmesí. Y sus hijos son llamados príncipes. Por eso te dicen princesa. Para nosotros, tu, igual que tus hermanos, representas a la realeza, aun si somos familia. - Le hemos jurado lealtad a tu padre desde los tiempos de nuestros padres – dijo Diego. - Y ahora es momento de jurarle la misma lealtad a Vergeel – dijo Jeargo y todos lo miraron sorprendidos – esta es una celebración por el regreso de Cheryl a casa, pero también iba a aprovecharme de esto para hacer el anuncio. Miró a Shaun y él le asintió. - ¡Atención! Rosa carmesí, invitados, Alfas y lugartenientes, nuestro rey y Alfa, quiere hacer dos anuncios muy importantes aquí y ahora – gritó Shaun y todos se levantaron y al instante se arrodillaron en reverencia. Jeargo miró a Shaun y este le asintió. Entonces comenzó a hablar. - Buenas noches a todos – dijo Jeargo parándose frente a su manada y todos sus invitados – agradezco a cada uno de los presentes por estar aquí hoy. Es un día muy importante para mí, para toda mi familia y para toda la manada, por dos motivos muy especiales. El primero de ellos, es el regreso a casa de mi tercera hija, Cheryl Crimson – al escuchar el nombre de la muchacha todos los hombres lobo y los invitados humanos gritaron con alegría y luego de unos segundos hicieron silencio – Cheryl… acércate hija – pidió Jeargo y ella lo miró sorprendida mientras se decidía a acercarse hacia donde estaba su padre – desde hoy, este lugar es tu hogar, estas personas serán tu familia y todo esto será tuyo. Bienvenida a casa hija. Ellos son tu manada… ¡Rosa carmesí y aliados, les presento a su princesa! – Exclamó Jeargo y todos dieron voces de júbilo – ahora… en segundo lugar, los reuní aquí para, además de celebrar el regreso de mi hija, también anunciarles algo muy importante. He sido el Alfa de esta manada durante poco más de veinte años desde que mi padre me entregó la responsabilidad y, hoy, frente a él, quien ha sido uno de los hombres más dignos de admiración para nuestra especie, es momento de entregarle la responsabilidad a alguien más. Ha llegado la hora que uno de mis hijos asuma mi lugar como Alfa de la manada y que todos ustedes le juren la misma lealtad que me han jurado a mí. Hoy, Vergeel Crimson, mi primogénito… te proclamo como el nuevo Alfa de la Rosa carmesí… de hoy en adelante ellos serán tu responsabilidad. Dirígelos, protégelos y mantén la paz entre los Huargos con sabiduría – su hijo asintió muy sorprendido aun por la noticia y todos gritaron con alegría – dicho eso, un Alfa no puede gobernar sin tener dos personas a su lado para apoyarlo. Una de esas personas es su Luna: Su esposa Agnes, nuestra nueva Luna regente. Además, todo Alfa necesita una mano derecha que lo ayude a dirigir a sus guerreros y no hay otro Huargo más digno de ese título que mi sobrino: Ezra Drake. Desde hoy en adelante, te proclamo como Beta de la Rosa carmesí – al oírlo, Ezra también se sorprendió mucho y entonces todos dieron voces de júbilo nuevamente.
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