8. Dominic

1703 Words
Durante días estuve soñando cosas que no recordé cuando desperté. Sólo me preocupé por retener en mi mente el recuerdo de esa preciosa voz que me habló a diario. Reconocí ese suave titubeo, esa dulce y femenina voz que conversó conmigo de vez en vez. Mi Grace. Ella quería ser a quien mirase de primera al despertar, pero estaba solo. Así que por un aterrador momento entré en pánico como nunca al creer que algo le había sucedido. Lo último que recordaba era a Ryan disparándome, luego perdí la consciencia demasiado rápido, no pude protegerla. Lauren supo que había despertado justo cuando intenté salir con la idea de averiguar dónde estaba Grace. Por un momento pensé, murió por mi culpa, u otras no menos peores como, seguro se fue porque no pudo soportarlo. La comprendería, pero tan seguro como que yo era nieto de Dominic Eli Schmit iría por ella y no la soltería hasta convencerla de volver conmigo. Lauren me tranquilizó un poco, me actualizó sobre lo que había sucedido. Mi padre y los más adultos de la manada habían salido. Ryan murió y Hunter hizo mi trabajo, protegió a Grace. Entonces, cuando Lauren me intentaba convencer de que debía esperar para salir y buscarla… Grace se apareció justo como lo había deseado. Noté que algunas cosas no estaban igual, su cabello ahora estaba corto. Me dolió no llegar a tiempo para evitar que Ryan le hiciera daño de esa forma. Y sin embargo, la encontraba igual de hermosa, quizá algo más joven, si antes parecía adolescente, ahora que saliéramos juntos quizá me arrestaran por secuestro de menores. Tuve que tragarme la risa en ese momento. No pude resistirme y la besé. Perdí la cuenta de todas esas veces en las que durante mi sueño soñé con Grace. La cargué en mis brazos y cuando la estreché contra mí supe que había bajado de peso, no era buena señal. También sentí lo helada que estaba su piel, fue cuando noté que no llevaba un abrigo puesto. Intenté comprender las razones por la cual ella estaba en ese estado por medio de lo que podía captar apreciando sus sentimientos, pero Grace parecía una caja fuerte, había un revoltijo de cosas en ella. Tenía que hablar con ella, ser civilizado. Aunque quisiera sacarle la información que quería saber de la forma en que yo lo disfrutaría, debía pensar en ella. Cuando la senté a mi lado recordé la razón por la que estaba principalmente enojado. —Grace, ¿por qué viniste sin abrigo? Sabes lo que te sucedió la última vez, casi muero de sólo pensar que… —¡E-eso mismo sentí yo durante todos estos días! —exclamó en voz alta. Finalmente me devolvió la mirada con decisión—. Creí que habías muerto por mi culpa. —Grace… —No—cortó y cerró sus ojos cuando una lágrima se le escapó—. ¿Cómo querían que esperara más tiempo sin poder… verte… así? Viéndome, yo… Tapó su rostro con esas pequeñas manos, resistí el fuerte impulso de abrazarla. —Creí que te había perdido—continuó—. Así que cuando escuché que habías despertado yo… No pude pensar en otra cosa. Destapó sus ojos y dejó sus manos caer sobre su regazo. —Me he sentido culpable todo este tiempo… —¿Culpable de qué? —fruncí el ceño—. Llegué tarde ese día, incluso… Levanté mi mano y rocé su cabello cuando limpié sus lágrimas. —Cortó tu cabello—sentía esta gran impotencia y enormes ganas de golpear algo—. Grace, perdóname, prometí que te cuidaría y no cumplí mi promesa. Sus largas pestañas se elevaron cuando levantó su mirada y me miró. —Pero sí me protegiste—objetó, como si fuera una niña su nariz se frunció con su ceño—. Evitaste que la bala me diera a mí. Nos quedamos en silencio por un momento, yo tenía muchas preguntas para hacer, pero en el momento en que noté las pronunciadas ojeras debajo de sus hermosos ojos cambié de opinión sobre irnos de aquí. Podía escapar en otro momento con ella. —Grace, ven aquí—le dije. Ella frunció el ceño de nuevo. —¿Por qué? —Sólo ven, quiero dormir un rato. —¿Más? —En realidad no he descansado bien, no puedo hacerlo sin ti. Vi triunfante cómo su rostro se sonrojó por completo. Finalmente asintió y se acomodó junto a mí sobre la cama. Pasé mi brazo por debajo de su cabeza y la acurruqué para darle el calor que seguramente le faltó todo este tiempo. Cuando la escuché bostezar supe que esta fue la decisión correcta. Este era mi momento, el momento que anhelé desde que desperté de ese molesto sueño. Conseguí mi lugar en el mundo, era Grace. Sentirla dormir a mi lado, escucharla suspirar suavemente y oír el aliviado latido de su corazón me dieron una paz que resultó hasta mortificante, ¿qué tanto bien hice para merecerla?  En algún momento me quedé dormido también, quería estar siempre despierto para aprovechar cada segundo de ella en mis brazos, pero Grace me proporcionaba una tranquilidad que se convirtió en la droga más eficaz que jamás probé. Ella era un potente calmante que destruía todas mis defensas. Y sin embargo eso no evitaría haría que mi furia cayera sobre las personas que le permitieron venir hasta acá sin abrigo. Alguien tocó la puerta, seguidamente vi a Mason y Luke entrar. Les hice señas considerablemente severas para que entendieran que si hacían el más mínimo ruido que hiciera a Grace despertar les rompería el cuello. Mason se acercó a la cama y sonrió con diversión. —¿Cómo estuvo tu sueño, bella durmiente? —Lo suficientemente bien cómo para partirle la cara al que la dejó venir sin abrigo—solté en voz baja. Luke observó a Grace por un momento, entonces movió su cabeza reflexivamente. —Yo hubiera hecho lo mismo. Pequeña liebre vivió un infierno después de que te dispararon. —Está loca—Mason se cruzó de brazos. —No estaba jugando cuando dije que te partiría la cara—le advertí. Mason levantó las manos en señal de rendición y entonces señaló a Grace. —Oye, yo intenté que volviera porque claramente temblaba mucho y se estaba congelando pero insistió en entrar. Fruncí el ceño. —¿Qué hiciste qué? —Mason, la estás metiendo hasta el fondo—murmuró Luke. —Escucha—Mason fingió una sonrisa amistosa—. La culpable es ella, ¿cómo le digo que no si…? —¿Si qué? —mantuve bajo control mi tono de voz para no despertarla. —¡Me llamó perrucho! —susurró expresivamente. Me quedé perplejo. Luke lo miró estrechó con suspicacia. —¿En serio quieres que creamos que Grace—Luke la señaló con escepticismo— te dijo perrucho? Mason, ella no insultaría a nadie. Mason resopló. —¿Entonces miento? —Pues, yo creo que sí—Luke se encogió de hombros—. Sólo mírala, no le haría daño a nadie.  Sentí la necesidad de echarme a reír cuando recordé a Grace apuñalar a Ryan por la espalda. De repente me sentí orgulloso de la hermosa persona que sostenía en mis brazos, pero no quería que tuviera que enfrentar algo como eso otra vez. Ella había vivido toda una vida de traumas y maltratos, no quería que tuviera más de lo mismo conmigo. Mason estrechó sus ojos con recelo hacia Grace. —Es una arpía. —Cierra esa boca—le advertí—. Ya no hablaré más de eso. Lauren me dijo que Hunter volvió a la manada. —Es un mentiroso, no le creo nada—masculló Mason de inmediato—. No puedo creer que Owen y los líderes adultos de la manada lo hayan aceptado de vuelta así como así. Le creyeron y ya.  —Bueno, ayudó a Grace y a las hermanas Dupaix—mencionó Luke, calmado y reflexivo—. Además, Grace abogó por él. Según sé, ella los convenció a todos de que Hunter era inocente. —¿Grace? —enarqué una ceja. Luke volvió a encogerse de hombros con cierto deje apático. —Parece que pasaron más cosas entre ellos antes de que entraras en la pelea. De cualquier forma, Hunter no ha hecho nada sospechoso, Owen y los demás le han puesto su castigo, nada de transformaciones ni salir de Telluride. Mason bufó. —Como si eso hubiera funcionado la última vez. —Habrá que llevar las cosas en calma con él—prosiguió Luke—. Evitó que Ryan le disparara a Grace. Yo también estaría agradecido, así que es razonable la actitud de Grace. La miré, es algo que ella haría en gratitud a alguien. —Grace lo haría si es lo correcto—susurré. —Se ve cansada—comentó Luke. Respiré lentamente e intenté no moverme. —Ahora imagino por qué. La dejé sola mucho tiempo. —Lo ha hecho bien hasta ahora. —Ella es buena fingiendo que está bien—entonces decidí que no podía quedarme más tiempo aquí. Quería estar a solas con ella—. Me voy de aquí y ustedes me van a ayudar. —¿Estás de coña? —objetó Mason—. Tu abuela nos hará papilla. Luke lo miró con sequedad y movió su cabeza negativamente. —¿Por qué es que siempre eres tan llorón? —Entonces imagino que tú se lo dirás—replicó Mason. —Yo no dije eso. —¿Por qué no sales por la ventana? —me sugirió Mason. —¿Acaso soy un niño? Saldré por la puerta, además, tengo a Grace. Luke me miró con aprensión. —¿No la vas a despertar? —Por supuesto que no. Va a colocar sus típicas objeciones que me harán convencer de que llevármela es una buena idea. Luke sonrió. —Igual tienes que avisar que desaparecerán, porque harás que Ahron sufra un infarto. —¿Es que no lo entienden? No necesito el permiso de Ahron para irme con Grace. He decidido que Grace y yo avanzaremos. 
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD