Fueron a sus habitaciones en busca de sus cosas, mientras Rei ordenaba a los súbditos que prepararan comidas para el viaje.
-Mí señor.
Natsuo se giró.
-Mí señor, necesito hablar contigo.
-De acuerdo- el albino abrió la puerta de su habitación- Pasa- a cada lado había un Imperial cuidando de los aposentos del príncipe. Ambos se quedaron mirando al ver a Izuku entrar con Natsuo.
El albino cerró la puerta.
-Mí...- no alcanzó a decir nada, el príncipe le devoraba los labios. Lenguas que se entrelazaban calentando más y más el ambiente- Nat...
-No me reprendas por qué iré con ustedes. Jamás te dejaría, no podría. Yo te voy a proteger, daría mí vida por ti.
-Natsuo no digas eso. Yo soy quién debe protegerte. Soy de la Guardia Real y tú eres mí príncipe.
-Seremos más que eso. Quiero casarme contigo.
-¡¿Qué?! Nosotros no podemos. Tú tienes un compromiso con la princesa del Reino del Lago.
-No me interesa, mí corazón pertenece a mi Izuku.
-Pero...
-¿No me quieres?.
-Claro que sí, has sido lo más maravilloso que me a pasado. Pero no puedo dejar que nada malo te pase. Y no puedo arruinar tu vida y el linaje Todoroki.
-Puedo embarazarte.
-¡¿Qué cosa?!- al peliverde se le pusieron las mejillas rojas- Eso no es posible.
-Déjamelo a mí- Natsuo le dio otro jugoso beso- Ve a tu habitación, arregla tus cosas. Partiremos dentro de poco.
-Sí- Midoriya salió de los aposentos del príncipe, completamente confundido.
Una hora más tarde, Jiro, Hagakure, Asui, Iida, Sero y Aoyama se retiraban a los reinos lejanos. Taishiro, Tsunagu y Hizashi, elevaban sus energías a los cielos para preparar el ritual de detención.
Diez caballos y cuatro enormes panteras comenzaban con el viaje a las Montañas del Sacrificio, junto a cuatro Licántropos.
-Shotō, tú madre te dio un sobre antes de partir, ¿qué era?- le preguntó Denki.
-Es cierto- el bicolor sacó el sobre. Una nota junto a una llave.
"Hijo, no podía decir la verdad delante de nadie, lo que te relataré sólo lo sé yo y los Lican. Durante generaciones ésta llave a sido pasada de mano en mano por nuestra familia. En las Montañas del Sacrificio existe una puerta de piedra, se haya dentro de la montaña, desconocida a ojos de Los Vinculados. Dentro está el Libro de las Tormentas. Las montañas están al este. Vayan con cuidado y que los dioses los acompañen".
Shotō abrió los ojos cómo plato. La llave tenía una cadenas, la colgó en su cuello.
-¿Y eso?- preguntó Bakugō.
-Dejaré que All Migth se los explique- le respondió el bicolor, mirando al gran Lobo Amarillo.
El camino se desvió al este. Tal cómo decía la carta, debían seguir esa ruta para llegar a las Montañas del Sacrificio. Un olor nauseabundo se cernía en el aire, a lo lejos se observaba la imponente y oscura montaña. Rodeada por demonios voladores y rastreros.
-Nos quedan dos días de viaje antes de llegar- dijo Hawks mientras descendía de los cielos.
-¿Cómo se ve el panorama?- preguntó Endeavor.
-Desalentador- respondió el rubio con una sonrisa.
-Bien, aún queda luz, sigamos.
Por cada paso dado, el camino se hacía más difícil, los caballos con dificultad, lograban sortear los lugares con acceso estrecho, no así las panteras que tenían habilidades increíbles. Finalmente llegaron a terreno firme.
Bajaron de los caballos, y les sacaron todo para que descansaran.
-Acamparemos aquí- dijo All Migth- Aún queda algo de luz.
-Iré por leña- dijo Mirio.
-T... Te acompaño- le dijo Tamaki. El rubio lo miró con una sonrisa.
-Vamos entonces- dejaron las cosas y partieron con sus espadas en busca de leña.
-Voy al río a pescar algo- dijo Kaminari.
-¡Te acompaño!- le dijo Kirishima con una súper sonrisa.
-Qué entuciasta- dijo el rubio caminando.
-Haremos un hechizo de ocultamiento en los alrededores- les dijo Eraserhead- Vamos- los cuatro Lobos se separaron para proteger el lugar en un rango amplio.
-Deberíamos armar las tiendas- dijo Natsuo, sacando una lona de su equipaje- Les sugiero que duerman junto a un compañero. Entre dos es más fácil protegerse.
-Mí señor, déjame cuidar tus sueños- le dijo Midoriya.
-Gracias, Izuku- el albino casi se lo devoró con la mirada.
-Buenísima idea- habló Hitoshi, mirando a su Elfo. Mashirao se sonrojó levemente y comenzó a sacar la lona del equipaje.
-¿Te ayudo?- le ofreció el pelimorado.
-Sí quieres quedarte conmigo, sí- respondió Ojiro.
-Veo que dejaron de pelear- les dijo Bakugō.
-Es que hace unas noches, tuvimos una charla bastante extensa, placentera e interesante. Ya nos llevamos mejor, mí príncipe.
El cenizo sonrió y se dirigió hacia el bicolor.
-Bien Reina Momo, yo cuidaré de ti- le dijo Nejire.
-Gracias.
Mina y Ochaco armaban su tienda.
-Creo que protegeré al príncipe- le dijo Bakugō. El bicolor se dio vuelta.
-Tentadora oferta, pero creo que deberías quedarte con alguno de tus súbditos. No creo que a Denki le guste dormir lejos de mí.
-Créeme qué si puedo protegerte- le dijo con esas penetrantes orbes rubíes- ¿Te quieres quedar en mi tienda?.
Shotō sentía que tenía una erección, con sólo ver tremendo ángel delante de él.
-Está bien príncipe Katsuki. Me convenció- sonrió Todoroki.
Habían llegado al río, el agua estaba muy fría.
-Sólo hasta acá se pueden comer los peces. Más arriba el agua está contaminada- dijo Kaminari sacándose el calzado.
-Sabes mucho.
-Soy un guía espiritual, tengo la habilidad de sentir las energías.
-¿Y qué sientes en mí?- preguntó con cierta coquetería el pelirrojo.
Denki levantó una ceja, lo miró por unos segundos y luego se acercó. Tomó el rostro del Mortal y acercó su frente a la de él. Cerró los ojos para concentrarse mejor.
-Eres un buen chico, muy preocupado por tus amigos y familia, en especial por el futuro Rey de tus tierras. Tú corazón es astuto, algo débil cuándo se trata de amar a alguien, eres capaz de darlo todo y dejar tú vida atrás por hacer feliz a esa persona. También eres fuerte y bastante mujeriego.
-Oye- le dijo Kirishima.
Kaminari sonrió- Bien, creo que eso es todo- dijo bajando sus brazos, pero las manos del pelirrojo lo apresaron.
-Hey, ¿Qué haces?.
-Bueno, quería saber sí también ves el futuro.
-Claro que no- dijo algo sonrojado. Nunca le había pasado antes, sus músculos se tensaron al sentir el abrazo de Eijiro- ¿Me puedes soltar?.
-Déjame hacer algo primero y luego pescamos- le dijo mientras acercaba más su cuerpo.
-¿Qué?- sólo sintió los suaves labios del Mortal sobre los suyos. El rubio tenía sus orbes color oro completamente abiertas, el beso realmente lo pilló con la guardia baja. Quiso decir algo, pero al tratar, la lengua del pelirrojo entró sin permiso, intensificando el beso. Varios segundos pasaron, hasta que Eijiro por fin liberó tan dulce boca.
-Ahora vamos a pescar- le susurró cerca de los labios. Denki ni siquiera respondió, solo se quedó parado, viendo cómo el pelirrojo pasaba por su lado en dirección al río.
Ochaco y Mina fueron hasta la parte más próxima del río por agua.
Endeavor se había encontrado con el rubio, ambos recién habían terminado de hacer el sello.
-Creo que con eso bastará- dijo Hawks regresando a su forma humana. Endeavor también regresaba.
-Espero que obtengamos el libro pronto- le dijo el pelirrojo acercándose.
-Cuenta con ello. Pero no será fácil- respondió Hawks, colocando sus brazos alrededor del cuello del mayor.
-Me excita tanto verte de esta forma.
-Ahh, Enji- jadeó al sentir la lengua del Sabio de Marte, rozar su cuello.
-Hagamos el amor.
-No creo que... Ahh... Debamos- dijo con algo de dificultad el rubio.
-Tú m*****o dice lo contrario- le dijo mientras lo masturbaba.
-Ahh... Ah... Haa- los jadeos salían sin cesar de su boca, el ano lo tenía completamente húmedo.
-Ven- le dijo el pelirrojo recostándose sobre el pasto.
Hawks lo miró con ojos lujuriosos, y de un solo movimiento se sentó sobre el duro m*****o de Enji.
-¡Ahh! ¡Ah!- el rubio amaba a ese Lican, desde que lo conoció hace medio siglo. Sus labios se unían en besos y lenguas revueltas de lujuria y placer. Amaban darse duro a todas horas, pero con la llegada de los problemas, era poco el tiempo que tenían.
-Vamos mí perfecto Lobo, mueve tus caderas.
El rubio estaba saltando sobre el falo del seme, la dura y gruesa carne, entraba y salía una y otra vez.
-En...ji...
-Acabemos- dijo liberando su líquido dentro del culo del Lobo Celeste, mientras éste era llenado por el caliente líquido del pelirrojo.
Tamaki y Togata estaban buscando la leña, varios trozos de madera que estaban esparcidos por todos lados.
-Y... ¿Tienes novia, Amajiki?.
-No tengo tiempo para esas cosas- le dijo el más bajo- Qué hay de ti.
-No e tenido el privilegio de ser amado, aún- dijo sonriendo.
-Bueno, eres joven, tal vez tengas suerte más adelante.
-Tengo dieciocho años, sí soy joven, que tal tú.
-Bueno, no soy tan joven, tengo 250 años.
Al rubio se le cayó la cara.
-¡¿Qué cosa?!.
Tamaki se puso a reír- Es cierto, soy el mayor de la Guardia Real, por eso me escogieron Capitán.
-Vaya, es impresionante.
-Nuestra inmortalidad nos permite vernos jovenes- le dijo el chico mostrando su collar.
Mirio se acercó para ver mejor la joya- Muy bonito, tanto cómo el dueño- sonrió.
Amajiki se puso cómo tomate.
-Oye, ¿es cierto que uno se puede mejorar energéticamente si es besado por un Elfo?- le dijo el rubio acorralándolo.
-Bue... Bueno, nunca lo e intentado- dijo todo nervioso.
-Pero podríamos probar- le coqueteó Togata.
-¿Y sí no resulta?.
-Dicen que si lo haces de corazón, funcionará- le dijo el rubio soltando la leña, para tomar al más bajo por la cintura- Qué me dices, ¿probamos?.
Amajiki sin decir nada, cerró los ojos, que más daba, sólo iba a ser un besito de energía.
Mirio si qué era grande, por lo que sus brazos rodearon por completo el fino cuerpo de Tamaki. Atrapó los labios del Imperial, bajo una promesa de lujuria, algo que el pelinegro pudo detectar sin problemas.
-Mmm... Mhh... Ngh- qué energías ni nada. El beso se había desviado a uno bastante subido de tono. La saliva se acumulaba entre sus labios, mientras que lenguas juguetonas se probaban una y otra vez.
Luego de largos segundos, Togata liberó los labios del Elfo.
-¿Fun... Funcionó?- preguntó aún volando por el beso.
-No lo sé, pero me siento bastante bien- le dijo el rubio- Creo que mejor que regresamos al campamento, el sol se ocultará pronto.
-Claro- más tiritón que jalea, Amajiki tomó la leña y se encaminaron al lugar.
Tenían casi todas las tiendas listas. Bakugō entró a la suya y dejó su arma junto a sus pertenencias. Todoroki entraba con algo de nerviosismo.
-Está bajando la luz, espero los capitanes lleguen pronto con la leña- dijo el cenizo para romper el hielo.
-Mira- Shotō le mostró lo que parecía una gota de cristal, del porte de su mano- Es la Luz de Elithen.
-Es muy hermosa- le dijo Katsuki.
-No tanto cómo tú- dijo el bicolor, sorprendido por sus propias palabras- Mis disculpas- estaba sonrojado.
-No debes disculparte- Bakugō se acercaba a Shotō, quedando a escasos centímetros- Me alaga saber que me encuentras lindo- pasó una de sus manos por el rostro del medio albino, mientras que su otra mano lo apresaba por la cintura- Tú eres aún más bello.
-Príncipe...- y no dijo más, pues sus labios fueron sellados por un profundo beso del Mortal. Ahora pudo profundizar, pasando su lengua en forma de círculos. Todoroki sentía que se estaba excitando de sobremanera, quería a Katsuki, lo quería dentro suyo.
-Shotō- susurró el cenizo alejándose un poco de su rostro- ¿Podrás algún día enamorarte de mí?.
El bicolor tenía pequeñas lágrimas en sus ojos, cómo podía decirle que se había enamorado, desde la primera vez que lo vio en el bosque, cuándo apenas eran unos niños.
-Yo...
-¡Llegamos!- la voz de All Migth los hizo volver a la realidad. Salieron de la tienda.
-Todo está en orden- dijo Eraserhead- Los sellos están completos.
Junto a ellos estaban también Endeavor y Hawks. Denki y Eijiro venían llegando con algunos peces en una cesta. Mina y Ochaco traían el agua, detrás de ellos llegaban Mirio y Amajiki con la leña.
-Perfecto- dijo Natsuo saliendo de su tienda, tras él venía el pecoso, algo desarreglado. Shotō levantó una ceja.
-¿Y mi tienda?- preguntó Kaminari
-Dormiremos en parejas- le respondió Todoroki.
-Bien, y nuestra tienda.
-Bueno, es que yo dormiré con el príncipe Katsuki.
-¡Y yo! ¡Dormiré solito!.
-Yo puedo cuidarte, ya qué mi príncipe está listo- le dijo Kirishima.
-Está bien, pero quiero que me cuides bien- le dijo Denki, haciéndose el enojado.
-Te voy a cuidar perfectamente.
Ochaco, Mina y Nejire, ayudaban a Hawks e Izuku con le leña y los pescados. La noche cubrió el cielo, ninguna estrella se asomaba, todo era una profunda oscuridad. Comieron a la luz del fuego, que fue encendido por el Gran Lobo Rojo Endeavor.
-Bien, les sugiero que se acuesten, mañana partiremos con los primeros rayos del sol- les dijo All Migth.
-Una consulta- les dijo Mina- Ustedes están en su forma de Lican, cuándo se transforman en humanos, ¿quedan desnudos?.
Eraserhead la quedó mirando, menuda duda que le entraba a la Amazona.
-Depende, tenemos la capacidad de transformar nuestras pieles de Lobo en una ligera ropa, sí así los deseamos, a menos claro que prefieras aparecer desnudo frente a alguien- dijo mirando a Hawks y Endeavor- Bien, cómo sea- dijo caminando a su tienda- Nos veremos mañana.
Aizawa se fue con Toshinori, Enji con Hawks, Momo con Nejire, Mina con Ochaco, Natsuo con Midoriya, Kaminari con Kirishima, Shinsō con Ojiro, Bakugō y Todoroki, por lo que Tamaki tuvo que quedarse con Mirio.
GRACIAS POR LEER