—se los deja en una memoria a una persona de confianza, de esta forma protege las ideas que tendrá.
—Vaya, eso suena muy interesante.
—Si me lo permites, algún podría presentártelo, seguro que le caerás genial, ahora, al menos déjame llevarte a casa.
—Me encan…
El ruido estremecedor de la puerta azotarse interrumpió mi frase y provocó que Liam y yo diéramos un pequeño salto, era Gael, estaba lleno de sudor y con una cara de auténtica preocupación, una que jamás había visto en él, se acercó hasta llegar a Liam y lo sujetó de la playera con fuerza, generalmente no era agresivo, todo lo que estaba ocurriendo me desconcertaba.
—¡¿Qué carajos le hiciste, Anderson?!
—¿D-de qué ha-hablas? —tartamudeó asustado.
—¡Gael ya déjalo! —pronuncié firme y lo soltó.
Ahora su mirada estaba puesta en mí, su enojo no había disminuido.
—Me dijeron que te habían visto irte con alguien y que regresaste lastimada. Mia te dejo sola un día ¡un maldito día! Y mírate ¿qué ocurrió?
—En teoría no fue un día sino solo unas horas —respondió el castaño al comentario anterior.
—Tú cállate, niño bonito —replicó Gael.
—Fue mi culpa relájate, tropecé de camino a la entrada principal y para que conste, no fui con Liam, así que cálmate que tampoco eres quién para venir, montar una escenita y exigir explicaciones, esto no habría pasado si tú no hubieras abierto la boca.
—Bueno, hum, te veo después, Mia —Liam tomó sus cosas y se fue.
Gael tomo asiento y comenzó a pasar sus manos detrás de su cabello, su pierna no dejaba de moverse, estaba muy inquieto y yo no sabía que decir.
—Todo es mi culpa —logró pronunciar después de unos minutos de silencio —En serio perdón, lo último que quería era provocarte este tipo de problemas.
—No te culpes —tomé asiento a su lado —fui yo la responsable, debí explicarte lo que estaba pasando, no debí quedarme callada.
—De no ser por mí tus papás no se habrían enojado y no te hubieran quitado el celular. Solo trato de protegerte y terminé actuando como un idiota.
—Un gran idiota —hice énfasis en la frase, él solo me dio una sonrisa de lado — ¿Podrías darle una oportunidad a Liam? No tienes argumentos para decir que es mala persona.
—Supongo que podría intentarlo, haré lo que pueda, pero antes necesito saber ¿Podrías perdonarme?
—Claro que sí, tonto. Tengo algo que decirte, espero que puedas entenderme y no te enfades conmigo.
—Soy todo oídos.
Me aseguré que no hubiera personas a nuestro alrededor.
—Ya sabes que mi padre está obsesionado con el padre de Liam
—El señor Anderson —asiente.
—Están trabajando en la misma empresa, hace poco fue el señor Anderson quién cerró el contrato en el cual mi padre había estado trabajando día y noche y por supuesto que eso le molestó, ahora hay un nuevo proyecto.
—El del hotel ecológico ¿No? Algo me comentó mi padre.
—Lo quieren hacer en el mismo lugar que quería Spencer —su semblante cambió —¿Te imaginas? Que el apellido Campbell tenga reconocimiento por ese hotel, es lo que siempre quiso Spencer, fue su último deseo antes de morir, papá quiere obtener ese proyecto cueste lo que cueste.
—¿Y cuál es el problema?
—El señor Anderson, a su jefe le gustó la estructura de mi padre cosa que no sabe cómo es el señor Anderson, pero le gusto que él se encargará del paisajismo, un diseño que nosotros desconocemos, fusionar ambas ideas no es opción, solo uno de ellos podrá quedarse con el proyecto.
—Mia…
—Me pidió que buscara información con Liam —confesé —al principio me pareció una locura, pero no dejó de mencionar que lo hiciera por Spencer, que él estaría orgulloso de que pudiera llevar en alto el apellido.
—¿Qué te pidió que hicieras con exactitud?
—Que le robara el diseño al padre de Liam, sin importar lo que costara, me dijo que, si tenía que fingir estar enamorada de Liam lo hiciera, a papá no le importa quién salga afectado en esta rivalidad, solo quiere quedarse con el proyecto, él y nadie más.
—Ay, Mia —se acercó para abrazarme —¿Es por eso que le pediste ayuda a mi padre?
—Sí, quería ver si encontraba el diseño en la plataforma de la empresa, pero ese hombre va un paso delante de nosotros, no los ha subido y apuesto a que no lo hará, no quería acceder a esto, creí que me convertiría en una mala persona y no quería decepcionar a nadie, pero ya empecé a hacerlo no hay vuelta atrás, sé que Liam no merece que lo utilice de esta forma, creo que esa es la parte que más me duele, que no sé si estoy fingiendo sentir algo por él o si en verdad lo siento.
—Tranquila, no te juzgo —acarició mi cabeza —¿Alguien más lo sabe?
—Solo tú, hemos tenido que mentirle a mi madre —me aparto de él —aunque sí que es verdad que mi padre no me quiere cerca de una manera real con Liam, quiere que consiga los planos y ya está, que después ese chico desaparezca de mi vida.
—Lo entiendo, sé que no debe ser fácil tener que lidiar con todo esto.
—Es un martirio —recargo mi cabeza en su hombro —por favor guarda el secreto.
—Lo haré, descuida, tu secreto está a salvo conmigo, sé que lo haces por tu hermano, la manera en que murió…
—Lo sé, es por eso que me prometí a mí misma ser la mejor en la carrera, ni él ni la mujer que lo acompañaba tenían la culpa de nada —suspiré —gracias por siempre estar a mi lado, fuiste el único que no me dejó sola y no sabes cuan agradecida estoy por eso, hermano.
—Para eso estamos, hermana.
Nos quedamos un rato ahí charlando, le conté de mi pequeña aventura con Alex y que por fin arreglé las cosas con mi madre; también estuvimos hablando un poco de Liam. Gael dijo que intentaría hablar con él cuando tuviera tiempo
A veces es peor que mi padre en cuanto sobre-protección. No olvidaba que tenía que charlar con él para arreglar el pequeño altercado de ayer, mi amigo se ofreció a llevarme a casa, accedí y para mi sorpresa al entrar a casa mi padre se encontraba ahí.