CAPITULO 27 QUÉDATE CONMIGO. Alhelí Ya amaneció, y no recibí respuesta de los padres de Ofelia, ella seguía durmiendo a mi lado. «Dios, qué habrá sucedido» —Me decía entre mis pensamientos sumidos en la preocupación— Enseguida recordé a Nana, ella es una señora ya de la tercera edad, no se le daba muy bien utilizar un teléfono celular, pero vi que me envió un mensaje de texto «Llámame cuando leas esto» —Apenas acabé de leer, y ya mi corazón se acelera irremediablemente, me levanté de la cama con sigilo a modo de no despertar a la niña, aún era muy temprano. —Hola Nana, por favor dime qué está sucediendo, no logro comunicarme con los padres de Ofelia. —Me muerdo las uñas— —Niña, no se lo que sucedió, hoy llegué luego de mi día libre, quedé asustada al ver a los guardias y empleados d

