Asher Cuando llegamos a la mansión, la verdad es que me sorprende ver lo que le había pedido a Scarlett; parece todo muy bien organizado. Camino hacia el jardín y, cuando llego, sonrío. Tengo que decir que no me gusta, me encanta. Solo espero que Ámbar piense igual que yo. Volteo a ver a Esteban, que se encuentra metido en su teléfono. Yo niego, pues creo que se preocupa demasiado, pero la verdad es que eso me gusta, pues quiere decir que está alerta en todo. —Esteban. Él me mira con el ceño fruncido. Yo le sonrío y suspiro. —Para que estés más tranquilo, llama a tu contacto, el que está infiltrado con Tadeo. Otra cosa más: necesito que le digas a la secretaria que le mande una lista de colegios a Ámbar para que ella lo escoja. Él asiente y se da la vuelta. Yo me quedo ahí viendo a l

