Capitulo 34

1642 Words

Ámbar Cuando tu cuerpo empieza a sentir una adrenalina tan intensa que hace que tu sangre circule tan rápido, el miedo, los nervios y el estrés desaparecen, y automáticamente aparecen odio, rencor, coraje y ganas de matar a lo que está frente a mí. Sí, mis manos se cierran en puño y sonrío. Esta mujer es tan cínica, tan desvergonzada, pero lo más interesante es que piensa que le tengo miedo. Empieza a acechar como un animal a su presa. Yo suelto una carcajada y empiezo a negar. Ella se detiene frente a mí y se cruza de brazos; se ve bastante molesta. —Sabes que es lo gracioso de esto, Dios, es que no hay manera de que tú veas lo que yo veo. Y sabes qué es lo que veo. Ella sonríe y niega. —Realmente no, pero supongo que me lo dirás, o me equivoco. —No, no te equivocas. Te lo voy a dec

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD