Me desperté y entré a bañarme, ya era tarde, habían pasado dos semanas y Kaus no había vuelto, es más, nadie de Alma nos había visitado, no sé si preocuparme o enojarme. Dejé de leer por un tiempo, después leí algunas partes de su vida y lo que pensaba de mí, siempre pasé las hojas cuando hablaba sobre la mujer con quien fornicaba, le hice caso a la abuela, no tenía por qué contaminar mi alma y llenar de sal la herida. Quien volvió a la casa fue la señora Liz, estaba feliz de saber de nosotras, Sharon cada vez que podía la visitaba, le contamos la verdad de quiénes éramos, Laxylya ayudó para que ella no entrara en un estado de shock. Toda la semana desde el amanecer llegaba y se quedaba ayudando a cocinar, arreglar el jardín, el cual se encontraba muerto a nuestra llegada. Eso era un sac

