Treceavo paso

1059 Words
De un momento a otro Cerberos me envolvió en una luz amarilla no tenía idea de que está sucediendo pero si algo estaba segura podía sentir algo que provenía y Klei, algo que se me había arrebatado y no se lo había devuelto... Así es era su poder. —¡Oh, gran flor qué flores se hacen adversidad por favor surgen y penetra con tus raíces el corazón de esta persona conectando el suyo con el mío, tus emociones con las mías y sus pensamientos con los míos. Yo Cerberos guardián ancestral de la línea de tiempo espiritual rompo mi contrato con el ser de luz llamado Klei y ato uno nuevo al ser de luz llamado Katlie para que sea mi vida y mi compañero durante un largo tiempo o hasta que ella lo decída. —no puede ser cómo es posible que esa niña estuviera todo mi mundo en cuestión de segundos—sus ojos se aguaron sus ojos—tu destruiste mi mundo entero y sé que no es tu culpa lo que pasó con mi familia pero desde que llegaste sólo me has quitado cosas en vez de darme. Se suponía que tú eres la hija de una grandiosa que otorga beneficios no sólo las personas sino también a los seres que dan algo para la felicidad de alguien más. Mis ojos se abrieron de par en par con lo que estaba escuchando y realmente quería oír más ¿Porque ella jamás no había dicho algo como esto? ¿Sabía caso que esta cosa no sé tenía que ocultar? Pero aún así seguía escuchando sus palabras atentamente. —lo que está diciendo no es correcto... El desquitar tu vida con esa niña no... no es nada correcto, de hecho en toda tu vida todo lo que has hecho no ha sido correcto— gruño Cerberos de vuelta en su forma original— si quieres atacar alguien atacate a ti misma pues eres quien más tiene culpa en todo esto. —¿Yo? Tú te quedaste con ella y la preferiste a ella en media mí que soy tu invocadora. —sí así es, pero tú estabas tomando mi poder y no fuiste capaz de ser sincera conmigo en decirme. Siquiera coméntandome que lo necesitabas para poder luchar— ¿Tú crees que tuviste dicho que no? Pues sí eso pensabas estabas totalmente equivocado no es mi estilo negarle cosas a los seres humanos y en este momento te considero uno ya que no eres digno de tomar el nombre de elfo pues los elfos son totalmente diferentes en esos sentidos no carecen de fuerza porque tienen su voluntad propia pero tú... Tú eres la excepción. Su cara se va tornando cada vez más vale y no tenía idea de qué hacer, la pantera ni se inmuta y se podía escuchar pasos fuertes que provenían de algún lugar del bosque pero que cada vez se iban acercando más al sitio en donde estábamos. Todos estábamos preparados pero no sabíamos si está loca estaba... Por el simple hecho de qué hace un momento estaba degollando un ogro para luego apuñalarlo hasta no más poder. —¡ahí vienen! Hay que salir de aquí son demasiados seguramente vienen por la muerte de su compañero— comentó Klei sin titubear—debemos salir de aquí o nos atraparan a todos y no querrán saber que nos podrían hacer. —¡Oh, Yo sí que lo sé!— dijo Gul exitado tras los recuerdos qué le venían a la mente— son criaturas muy crueles y posesivas capaces de romper todos tus besos con una sola mano en realidad tengo muchas ganas de luchar contra ellos. —¿Estás demente? No inventes cosas que no sabrás controlar. —Yo sí que lo sé controlar— Gul se encogió de hombros sonriendo sadicamente— pero aunque me gustaría descuartizarlos no es buena idea estando la pantera con sus cachorros aquí. —tienen razón vámonos y Klei si quieres acompañarnos no tengo ninguna clase de problemas, sólo debes comportarte como es debido ya que si nos traes problemas no tendrás nada que ver conmigo pero cerberos y Gul se encargarán de ti perfectamente. Klei asintió y poniendo de vuelta en su mochila todas las cosas que había tirado al suelo se dispuso a seguirnos muy sigilosamente.  Los otros son criaturas muy peligrosas y enormes, muy agresivos y no perdonan cualquier ser vivo que los molesten e inclusive muchas veces atacan sólo porque están de mal humor. La la pantera que nos acompañaba había sido atacado muchas veces por ellos y de hecho ya había perdido uno de sus hijos en un combate contra ellos... No pudo dar a su hijo muerto a un honorable funeral pero puedo proteger a sus demás cachorros. Muchos de los que componemos este equipo hemos sido atacados por ellos ya sea porque nos lo topamos en el camino, ellos atacan sin saber la razón o porque simplemente quieren en diminutivo. Los pasos se iban escuchando cada vez más cerca hasta que Klei nos advirtió ir por un sitio en específico. Todo de seguimos seguirla como los patitos siguen a la madre, en cierto modo nos veíamos graciosos y también estamos un poco preocupado puesto que a quién seguíamos... No era muy buena persona. Pero, decidimos poner un grano todos e integrar nuestra confianza en ella ya que no perdíamos nada de todas maneras lo que más malo nos podía pasar era entrar en una guerra y todos estábamos preparados para ello. De un momento a otro ya estábamos lejos de los ogros, tanto que no podíamos escuchar sus pisadas pero sí sentir un leve cosquilleo en la tierra. Seguimos por una montaña qué escondía un sendero en el medio de ella se podría decir que era algo como un camino secreto, realmente era muy bello La verdad es que Klei siempre tuvo muy buen gusto para la naturaleza y en las paredes de las rocas se encontraban enredaderas donde sus hojas eran verdes resplandecientes y las acompañaban unas flores color blanco casi muy parecidos a los narcisos. El sol golpeaba sus hojas y las nutria perfectamente mientras aún espectáculo sensacional, todos disfrutamos del camino hasta el final y maravillas continuamos y viéndola hasta llegar a una pequeña cabaña que se encontraba en el medio de la montaña.
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