Llegamos a aquel sitio donde parecía que Klei era un poco feliz, en cierto modo me recordaba a cuando ella vivía conmigo en aquella casa dentro del bosque.
—¿Te encuentras bien?— pregunto Cerberos mientras reposaba su enorme osico en mi cabeza— te noto un poco triste desde que llegamos.
—¡Si!— acaricie su nariz con cuidado— solo me trajo recuerdos.
—vaya, seguro fue por el sitio en que vivías...
—¿De verdad?— pregunto Gul— pero si tú eres ruda y sin sentimientos— carcajeó.
— ya vas tú a crees eso de mi hombre...
—no soy un hombre soy un necrofago y si hablo muy en serio.
— bueno a lo mejor y un poco si es cierto.
— lo sabemos— dijeron ambos en voz alta llamando la atención de Klei.
Después de haber pasado tantas cosas con Klei de voluntad que sentiría algo por este lugar, ya que se sentía que volvía a mi hogar. Y a la vez pensaba en como seria el hogar de mi madre y el como seria ella. Pero no podemos saberlo todo, aunque si se que era alguien hermosa una mujer valiente y amable que podía ser capaz de un millón de cosas.
—¡Vamos! Hay que descansar y aquí estarán seguros— comentó Klei abriendo la puerta para luego invitarnos a pasar— sean bienvenidos, les ayudaré en lo que pueda si eso necesitan pero más allá de estás zona que conozco no iré.
—me parece muy bien... Siempre y cuando no nos quieras matar— comentó Gul alzando las cejas— es más, si nos intentas matar te abro como los pescados.
—se bien como eres no necesitas decírmelo ni comunicarme que me agrediras.
—bueno solo lo hice por si acaso y se te ocurre.
—bueno, entiendo pero aquí no necesitas preocuparte de eso, de lo que sí debes preocuparte es de unos lobos que vienen los las noches, ellos toman forma de hombres y sus garras son formidables para rajar la carne, cada noche tengo que luchar contra ellos es realmente irritante— gruñó Klei con el entrecejo arrugado— pido disculpas por eso de anticipó.
—yo me encargo...— comentó Cerberos muy tranquilo acercándose a la chimenea que aún no se encontraba encendida— iré a dormir en el techo unas horas antes de que ellos vengan y creeme que dejarán de venir, marcare el terreno como mío y dejarán de venir.
—comprendo... Gracias— agacho su cabeza— se que no es tu obligación.
—si, así es. No lo es pero lo hago porque me nace hacerlo y porque significaste mucho para mí durante bastante tiempo.
—lo se, perdona de verdad y cuando me quitaste tu poder me sentí mucho mejor.
Pasamos la noche en su casa tranquilamente y mientras Cerberos estubo en el techo de su casa no se acercaron los lobos para nada. El no durmió para nada incómodo ya que el techo era bastante amplió como para que se estirará cómodamente son molestar a nadie. Pero, si nos dimos cuenta de que el frío que hacía entre esa montaña, el cual no se calmaba con solo un buen abrigó o una buena chimenea de fuego ardiente.
Por otro lado Klei tubo pesadillas durante toda la noche y podríamos escuchar sus quejidos por toda la casa era como si realmente la pasara mal hasta que de un momento a otro ya no la escuchamos más. La pantera se había condolido de ella y decidió acompañarla en su cama, sus cachorros fueron detrás de ella y se recostaron alrededor de la cabeza de Klei, sus ojos se abrieron rápidamente pero antes de atacar una pantera se aseguró de que no fuese peligrosa y que no pudiese dañar a sus pequeños ya que su instinto no le fallaba, mientras Klei espantada los grandes ojos amarillos que le veían muy fijamente casi diciendo que si atacaba su cuello sería rasgado rápidamente, decidió tranquilizarse y pensar un poco la situación ya que ella no venía queriendo matarla... Más bien, queriendo calmar sus pesadillas y mandarlas lejos para que así no pudiese engañarla más nunca.
Desde hace mucho tiempo se ha dicho que los gatos son capaces de tomar todas tus energías negativas y lanzarlas a un abismo del que jamás podrán volver. Las panteras no son muy diferentes a los gatos comunes ya que poseen un mismo cuerpo con la única diferencia de su tamaño. En cierto modo ella lo primero que vio en esta madre fue a ella misma y con lágrimas en los ojos le pidió perdón a la pantera quién le susurro su nombre con una magia antigua que poseía y de la cual nadie estaba enterado sólo y únicamente cerberos...
Una voz en su cabeza le pidió por favor le permitiera ayudarla y ella sin titubear demasiado lo aceptó, el frío más el momento qué aconteció dijo claramente que necesitaba compañía así que simplemente permitió el paso hay que ya madre quien la trató como si fuese una su cachorros. El fondo de su corazón desea que necesita una compañía y mucho más que eso una madre, la suya se encontraba muy lejos aunque claro aún vive pero siempre la mantuvo lejos de ella ya que al igual ambas eran guerreras y no podían darse el lujo de sentir algo por un ser. Pero, Klei se casó y tuvo una hija con su esposo por lo tanto cambio rápidamente alguien de sentimientos y aún cuando yo fallecieron llegó Flow para luego incluir a su hija en su vida haciéndolo aún más interesante ya que una niña siempre trae felicidad a la vida un adulto y aunque está fuese más bien una anciana definitivamente algo en ella cambió.
Klei salió con total perfección qué Katlie La detesto por todo lo que hizo pero también sabía que ella él había privado demasiadas cosas siendo una una niña, yo cuando sólo era correcto porque no era su madre sino también porque todavía las capacidades que tenía y no confío en ella, aún así, Katlie siempre le sonreí aceptaba sus reglas tal cual como venían sin rechistar, sin poner peros ni pretextos y mucho menos ocasionando discusiones entre ellas.