En el camino invitamos a Klei para que nos acompañe pero solo aceptó hasta un cierto punto y no precisamente muy cercano al que necesitábamos ir. Pero, nos cuido y el terreno que tenía ya marcado como la más fuerte nos ayudó a seguir en tranquilidad. La pantera qué tanto odio en ese momento era su compañera y los cachorros su entretenimiento, los cargaba como si fuesen muñecas y eso fue lo mas lindo del viaje... el ver como jugaba con los cachorros sin que su madre quisiese arrancarle la cabeza y eso no se ve muy seguido de hecho. Todos estamos muy contentos por saber qué pasaría al momento de qué Klei estuviese de acuerdo en establecer nuevamente su vida aunque sabíamos que no podría ser fácil como todos lo pensábamos también deseamos que si fuese.
—no falta mucho para que lleguen así quién te busqué, en ese no deben preocuparse ya que tanto las criaturas como los animales son muy dóciles y permiten que ser posible habitan allí siempre y cuando se mantenga una paz entre todos— comentó Klei cargando uno de los pequeños.
—¡Oh! Esas son muy buenas noticias— dijo cerberos sonriendo y entregándole una gema— esta gema la forge anoche con mi poder realmente tiene una cierta parte de el y te servirá yo en un momento en el que necesites salir de un apuro.
Ella sonrío y lo tomó amablemente agradeciendo con su cabeza sin decir ni una sola palabra puesto que posiblemente podría dejar salir su llanto.
—agradezco todo...— dijo casi como un susurro al viento— dentro de unos pasos más ya no podré acompañarlos pero sí espero que de ahí en adelante logran llegar perfectamente bien, aunque si quiero comentarles algo que posiblemente le pueda ayudar en el camino.
Todo arqueamos la cabeza hacia un lado pensando cuál sería la razón.
—¿Que cosa?— preguntamos todos un poco confundidos al respecto— no nos diga qué acaso el camino es aún más peligroso de lo que ya hemos tenido— preguntó cerberus mirando a Gul.
—¡No! Es sólo que después de que pasen el bosque llegarán al lugar y en ese lugar hay trampas por todos lados desde el inicio hasta el final.
—¡Wow, Yo quiero ir así que vámonos de inmediato!— grito Gul entusiasmado.
—a mí la verdad que no me parece muy interesante la idea de que me maten en el camino— comente un poco desconcertada.
La pantera me miró y casi con sus ojos me dijo todo, de la manera en que ella pensaba igual que yo.
—parece que chinta opino igual que tú...— dijo Klei un poco desconcertada puesto de que Katlie y la pantera se llevaban muy bien— no está mal... Pero es necesario, aunque si quieren puedo cuidar de chinta. Yo realmente no tengo ningún problema y prometo no ser como fui contigo Katlie...
Afirme con mi cabeza y luego pregunte:
—¿Estás de acuerdo con eso... Chinta? Que ahora veo tienes nombre y muy bonito por cierto.
—Yo creo que si quiere— susurro Gul mientras comía una Mora salvaje escondida entre los arbustos— es que pienso que es la mejor manera de protegerlos y con la marca que puso cerberos dudo mucho de que los lobos se quieran acercar.
Gul miro a cerberos muy fijamente el casi con los ojos le pregunto que si era correcto dejarlos con ella ya que él también lo conocía también como Katlie y sin demasiadas preguntas la pantera gruñó y decidió quedarse con ella pues había la perfección que ya no era la misma mujer que había sido antes, y qué tanto su corazón como su alma bien cambiado para llegar a ser una mejor persona.
—tal parece que chinta tiene voz propia como todo en el mundo— comentó Cerberos en voz muy baja— muy bien... ¿necesitas algo más o así están bien?
—así estamos perfectamente— dijo Klei apenada— después de todo estando juntos somos más fuertes.
La pantera se sentó tranquilamente me agacho un poco su cabeza como diciendo: lo que está diciendo es totalmente correcto.
—además su crías crecen más rápido de lo que creemos y estoy bastante seguro de que para cuando volvamos serán unas panteras fuertes— afirmó Cerberos sin titubear sus palabras.
—gracias por todo chicos y ahora sigamos nuestro camino antes de que llegue el anochecer.
Todos afirmamos y la seguimos hacia dentro del bosque, no podíamos creer todas las cosas hermosas que habían y los frutos tan bonitos que daban los árboles. Por otro lado estaba yo como los monos guindados en ellos buscando fruta deliciosa por si llegábamos a la noche y debíamos acampar qué era lo más seguro ya que hoy hemos tardado hablando sobre diversas cosas y las decisiones que tomaríamos con la pantera y sus cachorros.
Había muchas frutas deliciosas y más que guarda las malas estaba comiendo ya no sentía mi estómago de tantas que me había metido a la boca parecía una ardilla. Aunque claro según cerberos la ardilla era mucho más linda que yo por ser pequeña, esponjosa y más educada. Relativamente no me importaba mucho porque él siempre me molesta por cualquier cosa pero esta vez se pasó de la raya al decir que la ardilla era mucho más linda que yo ya que eso es totalmente falso.
La noche ya había caído en lo que menos no pudimos dar de cuenta y era claramente hora de acampar así que mientras yo saca las carpas Klei me ayudó a armarlas para poder descansar y una vez estuvieron listas nos pusimos de acuerdo para armar la fogata de algún modo nos parecía un poco conocido todo lo que estábamos haciendo ya que esto lo hacíamos cuando estábamos juntas... Es más creo los hechos de comentario muchos días antes... Pero esta era mi mejor parte del día y lo será hasta el día en que muera.
—¿Ya están listas las carpas? La pantera y sus cachorros deberían meterse allí antes de que hago un frío mucho más fuerte y no lo digo por la pantera lo digo por su cachorro.
—¡Ella tiene nombre Gul— dije enojada cambiando el color de mis ojos por uno más oscuro— realmente no eres sensible pero no a extrañarme tu naturaleza de esa forma— gruñi.
— eso es correcto nunca voy a cambiar así que no espere nada más de mí señorita Katlie.
Volteé mis ojos casi dejándolos en blanco por sus palabras sarcásticas e irritantes. Eres realmente irritante ¿Sabías tú eso?
—no... De hecho no lo sabía pero no es algo que me extrañaría que me dijeran.
—bueno pues ahora ya lo sabes y por cierto ya las carpas están listas ¿Quisieras entrar ya chinta? ¿O quieres esperar a que oscurezca un poco más?
Chinta gruñó y casi sin palabra pudimos entender que quería entrar ya pero que claramente esperaba la cena con muchas ansias. Así que todos asentimos sin titubear y tanto Klei como yo nos pusimos en marcha con la fogata. Klei sacó es un morral un montón de carne para hacer la visa algo así como un estilo de sopa la verdad que era un clásico de ella hacer ese platillo.
—Katlie pásame los trozos de ramas, vamos poniéndole en círculo para prenderle fuego y montar la fogata— dijo Klei atentamente y yo atendí rápido a su llamado.
—¡Si! Indícame cómo y te lo voy pasando.
—muy bien pongámonos en marcha para finalizar rápido ya me está pegando mucho frío y eso que estoy en constante movimiento— titiritie mis dientes— Yo quiero ver esa fogata prendida parte mi estómago está que se come solo.
—sí el mío también está igual tengo mucha hambre y sobre todo será un estofado.
¡Un estofado! Gritamos todos al mismo tiempo, ya que en algún momento de nuestras vidas disfrutamos de uno y nada mejor y rico para levantar los ánimos y dormir tranquilo.
—ya quiero probarlo el sabor de la carne me hace agua la boca— dijo cerberos sobando su estómago de un lado para otro— aunque son un bocado no va a ser suficiente puedo comerme toda la olla y no quedar satisfecho.
—¡¿Que?!— gritamos.
—¡Pero es que tu no te llenas con nada ahora imagínate con eso, pues déjame decirte que tendrás que satisfacer tu apetito con lo que te sirva Klei porque si no simple pues no comemos ninguno y tu te comes todo para aun así quedar con hambre!—grite queriendo dejarlo casi que sordo.
Finalmente todos nos quedamos viendo y así hemos comer juntos para luego descansar hasta el día de mañana dónde todo lo que nos vendría estaría difícil de pasar y más aún sabiendo que en el sitio al que íbamos eran expertos en hacer caer a la gente en sus ingeniosas trampas.