Quinto paso

1007 Words
Es gracioso pensar que después de terminar limpia como una uva lavada y tallada correctamente, terminare como el excremento de las vacas, cubierta de pasto y tierra. Pero no me afecta en nada, todos se ensucian alguna vez. Mientras empacaba podía oír a Gul visitando cada espacio de la casa en busca de armas o todo aquello que sirviera para el transcurso del camino. Llego a la habitación y vio un pequeño cuchillo que colgaba, le puso la vista de inmediato y seguidamente intento tomarlo; a lo que respondí negativamente. –No… era de mi madre, déjalo quieto. Me vio sorprendido y haciendo una risa burlona se me acerco diciendo: –Lo sé, yo se lo di en nuestro siglo de compañeros– sin acercarse a tomarlo, lo puso en mis manos y rió con dulzura. – ¿Tú se lo diste a mi madre?, pero me lo entrego Klei cuando estaba más pequeña. –Sí, seguramente Flow se lo entrego alguna vez saliendo un motivo importante que ameritara entregarlo– suspiro– ella le encantaba ese cuchillo, decía que su mango era especial por su talladura en forma de relojes de arena que nacían de un árbol. –me rió en una carcajada– y también porque cortaba bien los hongos  de las sopas según ella. Sonreí alegremente, porque sonreír no es solo hacer un gesto de felicidad. Es tu alma recordando todos aquellos recuerdos hermosos que alguna vez en tu vida fueron importantes, al punto de crear los mejores días de tu vida y pasarlos a ser de manera posible muy posible la fuerza de triunfar cada día de tu vida.  Nos dispusimos a emprender el viaje largo que nos esperaba, empacamos lo necesario y la disposición era la misma desde el inicio. –¿todo bien?– pregunto Gul metiendo la ultima manzana en el bolso de cuero que me dio Klei hace ya mucho tiempo– pareces afligida. –Si...– le di una gran  cálida sonrisa– todo en orden... solo me vino a la mente todos los recuerdos que tuve en este lugar junto a Klei, aunque fuere un vil serpiente mentirosa ella fue quien me dio acogida cuando no tenia nadie en mi vida. –No olvides que fue por una promesa a tu madre, aun no sabemos si fue porque realmente te quiso. –Lose, no te preocupes por mi– reí a carcajadas mientras palmeaba su espalda con mi mano–  soy una chica fuerte ¿recuerdas? –Si super mujer– gruño– es hora de irnos.. ¿o quieres que nos vayamos mañana temprano en la salida del sol? –Concuerdo con tu idea Gul– levante mi pulgar– sabia que tenias miedo de irnos pero no tanto, debiste ser mas franco mucho antes de empacar. Rodó sus ojos refutando desde mi habitación hasta llegar la cocina  y siguió refutando aun después de crear el menú de la cena en su mente, realmente me confundía que estaba haciendo en realidad... si discutiendo con sus ideales o pensando en la deliciosa cena, no tenia ni idea pero lo que si sabia es que haría de nuevo esa deliciosa sopa con papas suaves, exquisita para comer con pan. Mientras la cena estaba lista y Gul dejaba de regañarme sin estar allí o quizás solo le gritaba a las papas, podían haber estado muy duras o tal vez muy blandas... no lose... lo cierto es que mire durante un largo rato mi habitación o al menos la que lo había sido, habían pasado tantas cosas tantas historias que no sabia exactamente por donde empezar a recordar. Aun así, recordé el mas importante: la primer historia que Klei me contó de mi madre. Aquel momento donde se conocieron y donde su amistad impalpable aun no estaba estable o quizás jamas lo estuvo, mi madre no se veía que fuese alguien que confiara en las personas a simple vista y Klei si que menos lo era, la conocí muy peor muy bien como para darme cuenta de la manera en como era. Pero, aun así quise confiar en ella y ser mejor por ella, por mi madre y por mi. Después de mañana se que una ve abandone esta casa mi mundo cambiara dramáticamente pero no me arrepiento, son cambios positivos que generan confianza en ti, después de todo vengo de un mundo diferente al que ya conozco pero un así espero ser mejor con cada vez y poder valerme de mi misma sin tener que depender de otros como Gul o Cerberos que aunque me cuidan porque me aprecian, se que pongo sus vidas en peligro cuando son felices siendo pacíficos y no con sus idas en guerra. –¡Yo podre protegerlos!– grito a los mil vientos fastidiando la paciencia de Gul. –¡Baja la voz niña, estoy tratando de cocinar!– grito enojado desde la cocina picando las ultimas papas de la sopa para empezar a cocinarla– y baja ya mientras esta lista la comida ve sirviendo la mesa. –¡Voy!– respondí ansiosa pues aunque no estaban lista las papas y menos la sopa, el olor que emergía de la cocina era una total maravilla– espero que al llegar este lista esa sopa– añadí. Baje las escaleras con prisa apenas pude oler la sopa en su máximo esplendor. –Gul, que mas puedes contarme de mi madre?– comente añadiendo los platos a la mesa junto a los demás accesorios–. –¿Que quieres que te diga?– respondió con un suspiro– eres demasiado curiosa. –Lo se. –¿Y si lo sabes porque preguntas cosas que son difíciles de responder? –Porque me agrada saber que opina la gente de las cosas. Gul abrió sus ojos de par en par y Cerberos detrás de el, eran como una pintura. Algo extraño los acompañaba, curioso y honesto como los animales lo eran, fuerte y amable como los caballos o dulce y peligroso como un humano.
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