.:. CHAPTER SIXTEEN .:.
( PROFESSOR? )
CUANDO ENTRARON AL SALÓN DE Transformaciones se encontraron con la profesora Umbridge que estaba sentada en un rincón sosteniendo las hojas de pergamino.
-Estupendo -murmuró Ron cuando se sentaron en los asientos que solían
ocupar- Ahora veremos cómo le dan su merecido a esa Umbridge.
-Estoy ansiosa -se rió la rubia golpeando con sus dedos contra la mesa.
La profesora McGonagall entró en el aula con aire marcial sin dar ni la más leve muestra de saber que la profesora Umbridge estaba allí.
-¡Ya basta! -exclamó, y la clase se calló de inmediato- Señor Finnigan, haga el favor de venir a buscar los trabajos y repártalos. Señorita Brown, coja esta caja de ratones, por favor; no seas tonta, niña, no te van a hacer nada, y dale uno a cada alumno.
-¿Puedo repartirlos yo? -preguntó Lyra levatando una mano.
-Bien, señorita Brown deje la caja.
La rubia se levanto sonriendo y comenzo a repartir los ratones.
-Me los queria quedar todos -le informo Lyra a Hermione cuando se sento.
-Ejem, ejem.
La profesora Umbridge utilizó la misma tosecilla ridícula con que había interrumpido a Dumbledore la primera noche del curso. La profesora McGonagall, sin embargo, la ignoró por completo. Seamus le devolvió su redacción a Lyra, Minnie le había puesto una E.
-Muy bien, escuchenme todos con atención. Dean Thomas, si vuelves a hacerle eso a tu ratón voy a castigarte -Lyra de dio vuelta para mirar que era lo que estaba haciendo pero no alcanzó a ver- Lyra, siéntate bien. La mayoría de ustedes ya han conseguido que sus caracoles desaparezcan, e incluso quienes les dejaron un poco de caparazón han captado lo esencial del hechizo. Hoy vamos a…
-Ejem, ejem -insistió la profesora Umbridge.
-¿Sí? -dijo la profesora McGonagall volviéndose con las cejas tan juntas que formaban una larga y severa línea.
Lyra se tuvo que llevar una mano a la boca para no soltar una carcajada. Hermione la miro con horror y le corrio la mano.
-Estuviste tocando a las ratas, no te lleves la mano a la boca -le susurro.
-Estaba preguntándome, profesora, si habría recibido usted la nota en la que le detallaba la fecha y la hora de su supervi…
-Es evidente que la he recibido, porque si no ya le habría preguntado qué está haciendo en mi aula -la interrumpió la profesora McGonagall, y dicho eso le dio la espalda. Lyra sonrio con orgullo, no por nada McGonagall era su profesora favorita- Como iba diciendo, hoy vamos a practicar el hechizo desvanecedor con ratones, lo cual resulta mucho más difícil. Bien, el hechizo desvanecedor…
-Ejem, ejem.
-Me gustaría saber -empezó la profesora McGonagall, conteniendo su ira y volviéndose hacia la profesora Umbridge- cómo espera hacerse una idea de mis métodos de enseñanza si no para de interrumpirme. Verá, por lo general, no tolero que la gente hable cuando estoy hablando yo.
La profesora Umbridge se quedó como si acabara de recibir una bofetada. No dijo nada, pero colocó bien las hojas de pergamino que estaban cogidas con el sujetapapeles y empezó a escribir furiosamente.
La profesora McGonagall, haciendo gala de una indiferencia suprema, se dirigió de nuevo a los alumnos.
-Como iba diciendo, la dificultad del hechizo desvanecedor es proporcional a la complejidad del animal que queremos hacer desaparecer. El caracol, que es un
invertebrado, no supone un gran desafío; el ratón, que es un mamífero, plantea un reto mucho mayor. Por lo tanto, éste no es un hechizo que puedan realizar si estan pensando en la cena. Bien, ya conocen el conjuro, veamos de qué son capaces…
Cuando la clase termino, Rolf se acerco a Lyra con una carta entre las manos.
-Estaba en hora libre y vi que Zuwy te estaba buscando, tome la carta porque supuse que estabas en clase -informó su primo.
Harry que estaba al lado de la rubia, verificó que Tony no estuviese por ningún lado.
-Felicidades, Rolf -dijo Harry- Por quedar en el equipo de Hufflepuff.
-¡Gracias, Harry! -sonrió el chico y se despidió de su prima con un abrazo.
Harry paso un brazo sobre los hombros de Lyra mientra esta abria la carta.
Querida Lyra:
Lamentablemente me tuve que enterar gracias a tu padre sobre los castigos prehistóricos que la profesora Umbridge utilizada.
Esta es la segunda vez que Umbridge nos manda una carta a casa, informandonos sobre tu "mal" comportamiento. Estamos totalmente de acuerdo con Sirius en que te no te dejes pisotear por nadie.
Sabemos que pedirte que no te metas en problemas es mucho pedir asi que no lo vamos a hacer.
La propuesta de enviarte a Ilvermorny aún sigue en pié y tu abuela esta yendo prácticamente todos los días a ver a Sirius para convencerlo de mandarte a estudiar a ese colegio.
Realmente tengo que admitir que no soy partidario de que dejes Hogwarts, pero si es por tu bien voy a tener que aceptar.
Sabes que cuando algo se mete en la cabeza de tu abuela es casi imposible que no se cumpla.
Espero que puedas comportarte frente a Umbridge para que deje de mandar cartas, mientras que nosotros nos ocupamos de eso desde aqui.
Lyra, si tu me prometes que vas a hacer tu mejor esfuerzo para no ganarte más castigos con Umbridge quizas pueda convencer a Tina de que te quedes en Hogwarts y durante la navidad tu también me puedes ayudar.
Si algo más te esta molestando en Hogwarts, solo cuentamelo.
Te quiere,
Newt.
Harry dejo caer su brazo de los hombros de la rubia y la miro con el ceño fruncido.
-Te vas a comportar -afirmó- No quiero que te saquen de Hogwarts, este lugar no sería lo mismo sin ti.
Lyra solto una suave risa y guardo la carta en su bolsillo.
-No prometo nada, pero si que voy a tratar de convencer a la abuela mandandole algunas cartas.
Después de recorrer el césped hacia el bosque para asistir a la clase de Cuidado de Criaturas Mágicas, se encontraron a Umbridge esperándolos junto a la profesora Grubbly-Plank con sus dichosas hojas de pergamino para tomar notas.
-¿Esta mujer no se cansa? -se quejo Lyra en voz alta- ¿Ahora quiere arruinar mis clases favoritas?
Harry la piso disimuladamente.
-Recuerda la carta -pidió y la rubia puso los ojos en blanco.
-Usted no siempre imparte esta clase, ¿verdad? -le preguntó Umbridge a
Grubbly-Plank.
-Correcto -confirmó la profesora con las manos cogidas detrás de la espalda mientras se balanceaba sobre la parte anterior de la planta del pie- Soy la sustituta del profesor Hagrid.
-Humm -murmuró la profesora Umbridge- El director se muestra extrañamente reacio a proporcionarme información acerca de este asunto… ¿Podría usted decirme cuál es el motivo de la
prolongada excedencia del profesor Hagrid?
-Me temo que no -respondió la profesora Grubbly-Plank con toda tranquilidad- Sé lo mismo que usted. Dumbledore me envió una lechuza preguntándome si me gustaría hacer una sustitución de dos semanas, y acepté. Es lo único que puedo decirle. Bueno…, ¿ya podemos empezar?
-Sí, por favor -respondió la profesora Umbridge tomando notas de nuevo.
En aquella clase, la profesora Umbridge adoptó una táctica diferente: se paseó entre los estudiantes formulando preguntas sobre criaturas mágicas. La mayoría supo contestar correctamente, y Lyra se moria de ganas que le preguntara algo para soltarle toda la información que sabia.
-Ya que es usted m*****o temporal del cuerpo docente, y por lo tanto me
imagino que tiene una perspectiva más objetiva -dijo luego la profesora Umbridge- dígame, ¿qué le parece Hogwarts? ¿Considera que recibe suficiente apoyo de la dirección del colegio?
-Sí, ya lo creo. Dumbledore es un excelente director -contestó la profesora Grubbly-Plank con entusiasmo- Sí, estoy muy contenta con su forma de llevar las cosas, muy contenta.
-¿Y qué materia tiene previsto enseñar a esta clase durante el curso, suponiendo, por supuesto, que el profesor Hagrid no vuelva?
-Oh, estudiaremos las criaturas que suelen salir en el TIMO -respondió la
profesora Grubbly-Plank- No queda mucho por hacer. Ya han estudiado los unicornios y los escarbatos; he pensado que podríamos dedicarnos a los porlocks y a los kneazles, y asegurarnos de que saben reconocer a los crups y a los knarls…
-Sí, desde luego parece que usted sabe lo que hace -dijo la profesora Umbridge- Tengo entendido que en esta clase ha habido heridos, ¿es eso cierto?
Malfoy se apresuró a contestar.
-Fui yo -respondió- Me golpeó un hipogrifo.
-Lástima que no te... -Harry tapo la boca de la rubia con su mano.
-¿Un hipogrifo? -se extrañó la profesora Umbridge.
-Sí, pero fue porque Malfoy es tan estúpido que no escuchó las instrucciones que le dio Hagrid -intervino Harry y la rubia lo miro sorprendida.
-Creo que añadiremos una tarde más de castigo -dijo impasible- Bueno, muchas gracias, profesora Grubbly-Plank, creo que ya tengo todo lo que necesito.
-¿Tu puedes hablar y yo no? -se quejo Lyra mirando a su novio.
-A mi no me quieren sacar de Hogwarts.
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H
ERMIONE, RON Y LYRA se habian quedado en la sala común para esperar a Harry.
Hermione habia preparado una solución para la mano de Harry.
Apolo se habia quedado dormido a los pies de Lyra y esta lo molestaba levantandole las orejas.
Harry entró a la sala común y se sento rápidamente junto a la rubia.
-Toma -dijo Hermione- pon la mano en remojo, es una solución de tentáculos de murtlap pasteurizados y escabechados. Te irá bien.
Harry metió la mano.
-Gracias -dijo el chico.
-Sigo pensando que deberías quejarte de esto -afirmó Ron en voz baja.
-No -contestó Harry.
-La profesora McGonagall se pondría furiosa si supiera y más si se lo cuenta Nix…
-Sí, lo más probable, se pondría como loca -admitió Harry- Pero ¿cuánto crees que tardaría Umbridge en aprobar otro decreto diciendo que cualquier profesor que se queje de la Suma Inquisidora será inmediatamente despedido?
-Esa mujer es repugnante -afirmó Hermione- Repugnante. Cuando has entrado estaba diciéndole a Ron y a Nix… que tenemos que tomar cartas en el asunto.
-Yo propongo que la envenenemos -sugirió Ron con gravedad.
-Yo voto por el Avada Kedavra -se rio Lyra.
-No, en serio… Tendríamos que decir algo sobre lo mala profesora que es y sobre el hecho de que con ella no vamos a aprender nada de Defensa -propuso Hermione.
-Pero ¿qué quieres que hagamos? -le preguntó Ron- Es demasiado tarde, ¿no? Ya le han dado el empleo, y ahora no se va a marchar. De eso se encargará Fudge.
-Bueno -aventuró Hermione- se me ha ocurrido… Se me ha ocurrido que a lo mejor ha llegado el momento… de que actuemos por nuestra cuenta.
-¿De que actuemos por nuestra cuenta? -repitió Harry.
-Me refiero a… aprender Defensa Contra las Artes Oscuras nosotros solos -aclaró Hermione.
-Yo vengo aprendiendo desde nuestro segundo curso -informo Lyra recordado las clases que tenia con Rosier.
-Se trata de prepararnos, como dijo Harry en la primera clase de Umbridge, para lo que nos espera fuera del colegio. Se trata de asegurarnos de que verdaderamente sepamos defendernos. Si no aprendemos nada durante un año… -siguió Hermione.
-No podremos hacer gran cosa nosotros solos -repuso Ron- Sí, podemos buscar embrujos en la biblioteca e intentar practicarlos, supongo…
-No, estoy de acuerdo contigo: ya hemos superado esa etapa en la que sólo podíamos aprender cosas en los libros -dijo Hermione- Necesitamos un profesor, un profesor de verdad que nos enseñe a usar los hechizos y nos corrija si los hacemos mal.
-Si estás pensando en Lupin… -empezó a decir Harry.
-No, no, no estoy pensando en Lupin -dijo Hermione- Él está demasiado ocupado con la Orden, y además sólo podríamos verlo los fines de semana que fuéramos a Hogsmeade, y eso no sería suficiente.
-Entonces, ¿en quién? -preguntó Harry,
-¿No lo han captado? -se lamentó- Podrías hacerlo tú, Harry.
-Podría hacer ¿qué? -se sorprendió él.
Lyra se llevo una mano a la cara y suspiró fuertemente.
-Podrías enseñarnos Defensa Contra las Artes Oscuras.
-No es mala idea.
-¿Qué es lo que no es mala idea? -le preguntó Harry.
-Que nos enseñes tú.
-Pero si… Pero si yo no soy profesor. Yo no puedo…
-Harry, eres el mejor de nuestro curso en Defensa Contra las Artes Oscuras -le recordó Hermione.
-¿Yo? -dijo Harry- Eso no es verdad, a Nix le va muy bien..
-No, Harry. Vamos a ver… En primero salvaste la Piedra Filosofal de las manos de Quien-tú-sabes…
-Pero no gracias a mi habilidad, sino porque tuve suerte.
-En segundo mataste al basilisco y destruiste a Ryddle.
-Sí, pero si no llega a ser por Fawkes…
-En tercero ahuyentaste a más de
un centenar de dementores de una sola vez…
-Sin la ayuda de Lyra no hubiese...
-El año pasado volviste a vencer a
Quien-tú-sabes…
-¿Quieren hacerme el favor de escucharme? -saltó Harry casi- Escuchenme, ¿de acuerdo? Dicho así suena fabuloso, pero lo que pasó fue que tuve suerte, yo ni siquiera sabía lo que estaba haciendo, no planeé nada, me limité a hacer lo que se me ocurría, y casi siempre conté con ayuda…