CAPÍTULO TREINTA Y TRES (UNA CITA)

2018 Words

Me quedé en ese banco más tiempo del que hubiera imaginado. Sin hablar. Sin moverme. Solo respirando, como si mi cuerpo no quisiera volver a la realidad. A mi lado, Rael no dijo nada. Solo me miraba con esa paciencia suya que era tan inusual como valiosa. Por primera vez en mucho tiempo, no me sentí presionada a llenar el silencio. Él lo sostenía por mí. Lo cuidaba. Pero al final, tuve que romperlo. —¿Esto era todo? —pregunté, con una sonrisa apenas disimulada—. ¿La gran sorpresa? Él entrecerró los ojos. —¿No fue suficiente? Me encogí de hombros, fingiendo desinterés. —Bueno… pensé que después de un invernadero mágico, vendría una cena mágica. Quizás algo de música. Un violín. O al menos un brindis con vino. Rael resopló, divertido. —Exigente. —No me malinterpretes —añadí, girándo

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD