Nicole corrió a través del denso bosque, su corazón latiendo en su pecho, al compás de sus pisadas. Cada zancada la llevaba más lejos de lo familiar hacia las profundidades de lo desconocido. La fresca brisa rozaba su piel, los sonidos de la naturaleza la rodeaban como un abrazo reconfortante. Mientras corría, sus pensamientos iban a la par. El encuentro con Liam la dejó aturdida, con las emociones revoloteando en su interior como una tempestad. No podía negar la atracción innegable que sentía hacia él, la forma en que su cuerpo respondía a su tacto. Pero al mismo tiempo, los vacíos de memoria y el miedo a lo desconocido nublaban su mente. Jadeando, Nicole redujo su ritmo y se encontró en un claro bañado por la suave luz de la luna. Miró hacia arriba al cuerpo celestial, su belleza etére

