Elián y Kaia habían vuelto al reino celestial, el corazón de Kaia se encontraba totalmente destrozado, pero no dejo escurrir ni una lágrima más, su rostro serio no mostraba expresión alguna —kaia ¿te encuentras bien? te lo dije... te dije que no valía la pena, esto era lo que yo no quería, que te lastimara, no quería ver tu hermoso rostro tan triste, no te lo mereces, él no te merece… no merece que lo ames —le dijo Elián dándole un fuerte abrazo —necesito irme ― ¿a dónde? ¿A dónde iras? —con mi madre —no Kaia, es muy peligroso, no sabes si ella aun este viva. Quédate conmigo... quédate conmigo por favor —esta vez Kaia no lo rechazo como siempre lo hacia —déjame pensarlo Elian... necesito unos días a solas, por favor llévame con mi madre —está bien Kaia te llevare, pero estaré cuidán

