Cuando Kaia despertó se encontraba en una enorme habitación muy bonita y elegante color blanco, era como un sueño sus muros de mármol y una su hermosa vista hacia el reino.
De repente alguien toco la puerta
―¿puedo pasar? ― Dijo el príncipe Elián entrando a la habitación
―te traje algo de comer, debes de tener hambre has dormido desde ayer, creo que nos pasamos tantito con el sedante
― ¿sedante?
―si es que no dejabas de patear y golpear a todos y tuvimos que sedarte, pero estarás bien no te preocupes, ya despertaste eso es lo bueno ― dijo el príncipe poniendo la charola en una mesita que había dentro de la habitación
― no creímos que el hechizo que uso Duncan en ti, fuera tan fuerte
― ¿Qué hechizo? ¿De qué habla?
― es obvio que estas hechizada por él, nadie en su sano juicio se enamora de un demonio como el
―él no es ningún demonio, él me quiere
―no pequeña te equivocas, él no quiere a nadie ― dijo el príncipe Elián tocando la mejilla de Kaia
― no me toque― dijo Kaia mientras jalo su pequeño cuerpo al otro extremo de la cama y abrazo sus rodillas
―mañana traeré a un doctor mágico del reino para ver qué tipo de hechizo es y así podernos deshacer de el ― Kaia no volteo ni haberlo e ignoro cada cosa que le dijo
― mandare a unas criadas que te bañen y te vistan para la cena.
Al poco rato que el príncipe se había ido, un par de criadas llegaron a la habitación
―buenas tardes señorita, su baño está listo ― Kaia las ignoro y por más que la hablaron y le suplicaron no salió de la habitación
―Señor la señorita Kaia no quiso salir de la habitación ― dijo una criada al príncipe Elián
―mmm no importa díganle que baje a cenar, que la estoy esperando.
Las criadas subieron rápidamente, pero una vez más por más que le suplicaron las ignoro
―señor no quiere bajar ― dijo la criada completamente derrotada
―¿Qué les dijo? ― pregunto el príncipe sonriendo al ver los gestos de la criada
―nada absolutamente nada, solo nos ignora ― dijo la criada, el príncipe suspiro profundamente y subió las escaleras rumbo a la habitación de Kaia
― pequeña ¿puedo pasar? ― Le decía pequeña de cariño ya que Kaia era de pequeña estatura
― ¡NO! ― le grito Kaia metiéndose entre las sabanas y cubriéndose hasta la cabeza, el príncipe paso de todos modos a la habitación y se sentó a un lado de la cama
― veo que no has comido ― dijo el príncipe observando la charola que había dejado en su habitación
―no tengo hambre
―¿estás haciendo huelga?
―Tal vez
― me dejas ver tu hermosa carita― dijo el príncipe descubriéndola de la sabana
―¿Por qué estás tan enojada conmigo?
― Porque me trajiste aquí y me sedaste
― te traje para protegerte y te sede porque parecías una chivita loca aventando patadas ― Kaia tomo de nuevo la sabana y se cubrió
―ya pues, me disculpas ― dijo el príncipe Elián quitándole nuevamente la sabana
te prometo que no lo volveré hacer ― dijo Elián levantando la mano en señal de promesa
― ¡No!
―¿No qué?
―no te disculpo ― dijo Kaia asiendo pucheros
― Por favor, por favor ¿sí? Yo quiero ser tu amigo
―Solamente si prometes que me llevaras con Duncan
―are lo posible ¿está bien?
― está bien ― dijo Kaia accediendo
―ahora puedes bajar a comer por favor, por mi… tu nuevo amigo― dijo el príncipe ofreciéndole su mano
― está bien ― dijo kaia aceptándola
En el reino humano Duncan se encontraba desesperado “él siempre lo ha tenido todo y lo único que yo tengo viene y me lo quita” pensó.
La oscuridad que salía de él, empezó a cubrir todo el bosque la gente del pueblo empezó a tener miedo, todo lo que entraba en esa densa neblina no regresaba.
Al ver el rey humano que eso era magia oscura cruzo un portal hacia el reino oscuro
―Rey Rodrig ¿Qué lo trae por aquí? ― dijo un hombre de cabello n***o y ropas rojas de unos 30 años
―príncipe Brail viene a ver a tu padre
― pase esta en las sala del trono
― rey Asher, pensé que su reino y el mío se encontraban en Paz ― grito en cuanto entro a la sala el rey Rodrig
―Buenas noches rey Rodrig así es ¿Por qué lo pregunta?
―Porque su magia oscura está consumiendo mi reino
― ¿Qué? ¿de que está hablando? Ningún hechicero, brujo o mago ha salido del reino
―De quien más podría ser esa magia, si no de ustedes ― el rey Asher solo sonrió
―vamos, iré con usted a ver de qué se trata todo este alboroto
Los reyes abrieron el portal hacia la tierra, cuando llegaron la neblina había avanzado a un más, la gente lloraba y gritaba ya que se había consumido casas enteras con sus familias adentro
― ¿Cómo puede explicar esto? ―dijo el rey Rodrig y el rey Asher no dejaba de sonreír
― no lose, pero es asombroso
―¿Cómo podría ser asombroso? Está consumiendo todo mi reino
―es magia muy poderosa, ¿sabes cuantos hechiceros necesitaríamos para lograr esto? Sin embargo esta magia parece provenir de una sola persona, lo puedo sentir
―deshazla no importa que tengas que hacer pero tienes que deshacerla
― yo no tengo que hacer nada
― tienes que hacerlo
―cuida la manera en que me hablas rey Rodrig, si no quieres que destruyamos lo que queda de tu reino
― ¿y qué hago?― pregunto el rey Rodrig suplicante
― ¿Por qué habría yo de saberlo?
―vámonos ― dijo a sus hechiceros abriendo el portal
― Rey Asher ― dijo el rey Rodrig jalándolo de sus ropas tan fuerte que el rey Asher cayó al suelo
― has cruzados los limites rey Rodrig y pensándolo bien ya no necesito una alianza con ustedes ― el rey Rodrig retrocedió al escuchar las palabras salir de aquella boca burlona del rey Asher
―destruyan todo lo que queda y tomen de prisioneros a los niños y las mujeres más hermosas incluyendo la princesa
― ¡NO! Rey Asher por favor ―dijo suplicando de rodillas el rey Rodrig
―Y no maten al rey Rodrig hasta que vea destruido todo su reino ― el rey Asher abrió el portal y se fue, mientras reía a carcajadas
Una ninfa cubierta de magia de luz, camino entre la neblina hasta la casa del príncipe Duncan, cuando entro vio a un ángel n***o que emanaba oscuridad creando la densa neblina
― ey… ey… ―dijo la ninfa tocándole el hombro, provocando que Duncan saliera de su trance
―¿Quién eres tú?
― soy la mama' dé Kaia
―¿Kaia? ¿Regreso? ―pregunto Duncan
―¿regresar de dónde? Tiene dos días que no vuelve a casa por eso la viene a buscar
―se la llevaron
― ¿Quién?
―Mi hermano el perfecto príncipe Elián ―dijo Duncan mientras tomaba de una elegante botella de coñac
―¿y esto es lo que piensas hacer? ¿Embriagarte y consumir todo el reino?
―¿y porque no hacerlo?
―Porque tú le prometiste a Kaia que la protegerías siempre
―¿ella le conto lo que paso?
―Si me conto todo, si le hiciste una promesa tienes que cumplirla ella te estará esperando ― dijo tomando sus manos
―Duncan ella confía en ti completamente, si destruyes todo su hogar no te lo perdonaría ― aquellas palabras redarguyeron a Duncan e hizo que la neblina fuera desapareciendo, cuando la neblina desapareció alcanzaron a ver, la batalla que se libraba en el pueblo
― ¿Qué estará pasando? ― pregunto la ninfa
―no lose acerquémonos ― cuando se acercaron Duncan tomo a un niño que huía para interrogarlo
―Niño ¿Qué está pasando?
―Los hechiceros comenzaron atacar, se están llevando a las mujeres y niños y están matando a todos ¡eres un ángel! Viniste ayudarnos ¿verdad? ― dijo el niño muy emocionado al ver sus alas.
Duncan solo suspiro y se dirigió al campo de batalla, tomo su espada y empezó a luchar tomo sus llamas negras e incendio su espada, pero los hechiceros eran enemigos muy fuertes, así que se acercó a los guerreros humano
― extiendan sus armas ― los hombre tuvieron miedo de él y no le obedecieron
―obedézcanle― ordeno el rey que estaba observando todo, los guerrero extendieron sus armas, Duncan empezó a tocarlas y al momento las armas se encendían con llamas negras los guerreros tuvieron miedo de quemarse y las soltaron
― no tengan miedo no se quemaran ― les dio Duncan, los guerreros obedecieron y comenzaron a luchar con aquellas armas, la batalla parecía haberse igualado hasta que los malvados hechiceros comenzaron a lanzar conjuros
― ¿no puedes crear la neblina y consumirlos? ― dijo la ninfa acercándose a el
―No, no la puedo controlar si lo hago no solo los consumiré a ellos, sino también a todo lo que este cerca ― dijo Duncan
―Pero podría a ver una manera, necesito hablar con el rey ― Duncan se acercó al rey contándole sus planes
―obedezcan todo lo que él les diga ― ordeno el rey
En el reino celestial el príncipe Elián había llevado a Kaia a conocer todo el reino
―¿Te gusta? ― pregunto el príncipe Elian
― si, es precioso ― dijo Kaia observando un hermoso árbol color dorado
―dicen que las personas que comparten una de sus frutas quedan unidas para toda la vida
― ¿quieres una?― dijo el príncipe cortando una de las frutas y ofreciéndosela a Kaia
―Gracias ―dijo Kaia mientras la guardaba
―¿Qué haces? ―dijo el príncipe sorprendido
― la guardo
―Si, ¿pero para qué?
―Para compartirla con Duncan, cuando venga por mi ― el príncipe Elián se puso furioso
―No vendrá por ti ¿Qué no lo ves? No le importas. En cambio a mí… a mi si me importas Kaia y mucho ― dijo el príncipe tomando sus manos
―claro que le importo, el vendrá por mí lo prometió ― dijo Kaia separando sus manos de las del príncipe
―Si quisiera venir por ti ya lo hubiera hecho, ya han pasado tres días Kaia
― es porque, no ha encontrado la manera
― él puede abrir los portales Kaia, si yo puedo el también― Elian sabia que Duncan lo tenia prohibido pero a un así le mintió a Kaia, el solo quería que ella se olvidara de el
― no es verdad, él no puede
―Si puede Kaia es un príncipe no seas tan ingenua, no te quiere no le importas por eso no ha venido, seguro ya encontró otra ilusa con quien pasar el rato ― los ojos de Kaia se llenaron de lágrimas, le dio una bofetada y corrió hacia el palacio