Persecusión

542 Words
Al salir de aquel baño Jhon y yo intentabamos escapar de aquella emboscada así que apretamos el paso para no correr y levantar sospechas. Tuve que sujetar fuertemente de su camisa para poder seguirlo y así evitar que me atraparan. - ¡Es el fin! todas las salidas están bloqueadas. - No no no es posible, no puedo ir preso, preso y ciego. - No te sueltes de mi camisa o serás hombre muerto. -¡ Piensa en algo pero yá! - Le reclamé a Jhon. Todas las luces se encendieron de forma simultánea el viejo Brown se hallaba en el piso rodeado por la multitud. El desasosiego de perder su joya más preciada le había provocado un paro cardíaco. - ¿Que sucede Jhon? - Es el viejo, se encuentra muy mal está punto de ser subido a una ambulancia. Contestó Jhon con voz algo agitada. Permaneciamos escondidos detrás de una gran vitrina que albergaba cientos de piedras preciosas. Era solo cuestión de minutos para que nos descubrieran. -¡Alto! Policía federal salgan de ahí con las manos en alto y nadie saldrá herido. Sentí como en mi garganta se formaba un nudo producto de la tensión, debía pensar en algo y debía hacerlo de inmediato. De repente pude olfatear aquel exquisito perfume, era uno fino, el de una dama rica y quisquillosa ,era la hija de Brown. Sabía que se encontraba a solo unos pasos de mi así que se me ocurre una peligrosa idea. - ¡Te he dicho que no te sueltes estúpido! ¿ acaso olvidas que estás ciego? - Tengo una idea. -¡ Estás loco! Que vengas te digo inútil. Corrí con todas mis fuerzas para evitar que me dispararan a quema ropa y me abalancé sobre ella como un depredador obtiene a su presa, la tomé del cuello y apunté mi arma en su sien. - Escuchen bien caballeros un paso más y la mato. Escuché murmullos, gritos de desesperación todo era insoportable para mis oídos. - ¡Escuche bien joven no cometa una locura! si se entrega podremos darle una rebaja de pena - ¡De ninguna manera! Atrás he dicho. -¡ Suéltame imbécil! ¿ acaso que te has creído? - Me creo lo que me da la gana y te callas o no seré bueno contigo esta vez. Policía: - Abran paso, déjenlo avanzar. ¡Repito! ¡Déjenlo avanzar! Cuando al fin mi camino se despejaba Raúl y los muchachos caen del techo en nuestro rescate. Lanzan un artefacto que esparcía una especie de humo que obstaculizaba la visión de los presentes. Yo acostumbrado a deambular en las penumbras con solo el sonido me bastaba para saber que ocurría, sabía que todo saldría bien. - Esto te va a salir muy caro ladronzuelo de quinta. ¡Suéltame! ¿no ves que me lastimas? - No, no veo. Contesté sarcasticamente. Pocas personas podían notar mi condición ya que me movía perfectamente de un lado al otro , no utilizaba bastón ni gafas oscuras. Aprendí a desenvolverme gracias a mi madre quien me cuidó en mi convalecencia y fué mi apoyo en aquel momento que creí morir. - Fué un placer bella dama. La tiro al suelo y me doy a la huida.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD