Después de recibir aquella cachetada salí de ahí como una bala , ya no quería más problemas así que me dispuse a terminar mi turno y olvidar aquel incidente.
Cuando me disponía a salir del bar después de haber cerrado Alfonso me esperaba para llevarme en su motocicleta a casa.
- Que nochecita bro
- Así es poncho, hubo más drama que la rosa de Guadalupe.
Ambos reímos de lo tonto que se escuchaba eso , mi madre no se perdía un solo capítulo de aquel programa tan peculiar.
- Andando.
- Se acerca alguien, puedo escuchar sus pasos.
- Si, es una chica, muy linda por cierto.
- Hola Lincoln, cuánto tiempo.
- ¿Melissa?
- Si.
- Pero que sorpresa. ¿cómo supiste que estaría aquí?
- Llamé a Jhon y me lo contó. ¿podemos hablar? no te preocupes te acompañaré a casa.
- está bien Meli.
- Te veré mañana cabrón.
- cuídate amigo.
Alfonso se marchó en sus motocicleta dejándonos a Melissa y a mí conversando.
- Mira se que me pediste que me alejara de ti porque no querías ser una carga para mí... pero no te he olvidado Lincoln, no me importa tener que atenderte, no me importa que ya no puedas ver, quiero estar contigo.
- Meli, ya lo hemos hablado, yo tampoco he vuelto a tener una relación después de ti pero no quiero causarte lastima.
Melisa tomó mi rostro con sus manos, estaban frías y temblorosas.
- Por favor no me desprecies, se que podemos ser felices juntos.
Juntó sus labios con los míos y yo no pude rechazarla. Ella sabía perfectamente a qué me dedicaba , sabía de los robos, toda mi vida delictiva y los traumas de mi niñez.
- ¿Acaso no me extrañas?
Volvió a besarme pero está vez lo hizo más rápido, con mucho deseo. Mordió mi labio inferior como invitandome a qué me la comiera entera.
- Ven, vamos a mi casa.
Al llegar a mi apartamento, traté de encontrar el interruptor que encendía las luces de la sala.
- Te ayudo.
- Se dónde están, no te preocupes.
Ella se acercó a mí y desabotono mi camisa, pasó su mano por mi pecho y luego bajó a mis abdominales.
- Te has ejercitado
Me tiró al sofá dónde tantas veces la devoré entera. se subió encima de mi para desabrochar mis pantalones.
- Toca mis pechos , se que los extrañas.
Acaricié la redondez de sus senos y pronto tuve una erección. Me introduje dentro de ella mientras se mecia deliciosamente de arriba a abajo.
No había hecho el amor desde que había quedado ciego, así que el hecho de que Melissa me lo haya puesto en bandeja pudo satisfacer mis necesidades de hombre.
Nos quedamos dormidos en ese mismo sofá , ella yacía en mi pecho profundamente. A la mañana siguiente me levanté como de costumbre y me vestí para cumplir la cita que
cada domingo nos poníamos mis compas y yo.
Melissa seguía dormida así que me fui sin despedirme , pensé que al no verme ella optaría por irse a su casa.
En nuestro lugar.
- ¿Que pasó muchachos? ¿todo bien ?
- Dímelo cieguito, ¿te estabas maquillando o que ?
- Jajaja siento la tardanza es que no encontraba los maquillajes que me prestaste cochon.
- Que bueno verte bro
- Lo mismo digo Jhon.
- ¿Una cerveza?
- La pregunta ofende hermano.
Procedemos a sentarnos en un sofá viejo junto. a la mesa de billar, en esa mesa planeabamos nuestros robos.
- Escuchen bien muchachos ya creo que es hora de ir planeando nuestro próximo golpe.
- ¿ tan pronto? preguntó Kevin.
- Pues a mi el dinero se me está acabando y creo que ya nadie se acuerda de esa estúpida joyería. exclamó Jhon.
- Pues jefe no podría estar más de acuerdo.
- ¿ que dices Lincoln?
- Creo que aún me queda mucho dinero pero cuenten conmigo, no los dejaré solo en esto.
- Muchachos , me mantienen informado olvidé decirles que tengo una cita con una morenaza.
- Ahí vas de nuevo cochon.
- ¿que? , ah lo siento por ti porque ya no peinas la coneja.
Todos rieron en tono burlón
- Analizando bien la situación creo que me asalta esa misma duda. ¿ Ya no tienes sexo bro? ¿ cómo sobrevives sin el?
- Este par de idiotas jajajaja¿ acaso mi ceguera está en mi paquete?
- De verdad que me da curiosidad hermano¿ cómo haces para limpiarte el trasero? ¿tu mami lo limpia por ti?
- Les aseguro que mi trasero está más limpio que el de ustedes. - Les lanzo un cojín en la cara.
Todos reímos por las ocurrencias de Kevin.
- Ayer tuve sexo y creo que aún lo hago muy bien a decir verdad. Par de viejas chismosas.
- ¿ Cómo sabes si la vieja está buenaza? preguntó Jhon.
- Lo tuve con Melissa.
Uhhhhh con la tóxica- todos exclamaron.
- Bro, ¿si sabes lo que hiciste?
- No te dejará en paz , está loca esa tía.
- Está buena no lo podemos negar pero a qué precio?
- Nah, creo que ha cambiado.
- Aprende esto Lincoln las mujeres no cambian solo cambian de estrategia.
- Gracias querido erudito del amor , maestro Sensei.
- ¡Hey! yo nunca ando solo y las mujeres me llueven algo he aprendido ¿no?
- Tu lo que eres es un promiscuo de primera.
-Bien, volviendo al tema del próximo robo ¿ creen que sería muy arriesgado robar la mansión de los Brown?
-¡ vaya que te has ensañado con ese viejo!
- ¿que? ¿les parece absurda la idea?
- si, creería que tienes algo contra él.
- Yo solo veo oportunidad cabrones -O-P-O-R-T-U-N-I-D-A-D
- Creo que vas demasiado lejos- exclamó kevin.
- Yo estoy contigo Jhon , sería como darle la estocada final.
-No esperabamos menos de ti cochon.
-y aquí va la princesa de Lincoln de nuevo, me parece que no quiere actuar en contra de los Brown por una sola razón.
- ¡Estás loco! mi única razón es la de no acabar pudriendome en una cárcel.
- ¿Cual es esa razón cochon? cuestionó Jhon.
- La mami rica consentida de la hija del vejete.
-¿Que dices idiota? Me exalté por un momento.
-¿Cómo está eso eh? preguntó Kevin en tono burlón.
- Así como lo oyen, aquí cieguito como lo ven ha puesto " irónicamente" o "sarcasticamente" jajaja creo que ya me confundí. Ha puesto sus ojos en la doncella.
-¿ Pero de que hablas? Me levanté del sofá totalmente irritado.
- Cuéntales.
- Ya suelta la sopa cochon y deja de dar vueltas al asunto.
- El día del robo en la joyería aquí nuestro querido "heroe" y casanova salió en defensa de la riquilla insoportable cuando estábamos apunto de darnos unos buenos besos.
- Vaya tío que asco me das por qué no dices que querías abusar de esa chica.
-¿ Y quién dijo que ella no lo deseaba?
Sus palabras me enfurecian cada vez más por asqueroso y por creer que ella y yo podríamos tener algo.
- Debo irme.
- jajajaja que delicado.
- Bien muchachos nos veremos pronto para cuadrar los detalles de nuestra próxima jugada.