—Es extraño no tenerlo aquí, ¿verdad? Jennifer no tenía que girarse para saber de quién se trataba. Desde el día que se presentó en su piso, Jeremy iba constantemente a visitarla. Le dejaba papeles, platicaba con ella e insistía en invitarle un café. La suerte de Jeremy se hizo presente cuando Lucas Massey tuvo que abandonar la ciudad por motivos de trabajo. Jennifer pensó que seguía huyendo de lo sucedido. Además, en los chismes de radio pasillo, no dejaban de decir que cada vez que el hombre dejaba la ciudad bajo el pretexto de tener negocios, siempre llevaba consigo una mujer y esa, definitivamente, no era su asistente en turno. Aquello le sentaba muy mal a la chica. —Es mi jefe —respondió secamente la pelirroja—. Claro que es extraño no tenerlo por aquí. —Nadie con quién tomar el

