Despierto con un dolor de cabeza increíble, no pensé jamás que beber dejaría tantos estragos en mí, así que decido en el acto que no volveré a beber.
¡Muy bien por mi!
Intento moverme pero algo me detiene, levanto un poco la manta y veo una mano.
¡Mierda! ¡Santísima mierda! ¡¿Que rayos fue lo que hice?!
Intento viajar a la noche anterior y comienzo a recordar al chico sonriente que me ayudó en reiteradas oportunidades, a entrar al evento, con el vestido, con los guardias, con Álex... No me digan que pagué su ayuda ¡¿con sexo?!
¡¡Ay!! Soy una maldita desgracia... Jamás en mi vida he hecho algo así ¿Porqué diablos lo hice a la primera con el chico odioso?
Mierda... No recuerdo ni su nombre, o no me lo dijo o definitivamente no hay caso con mi memoria. ¡Soy un asco!
Me muevo sigilosa mientras él se remueve dejándome libre, me paro y tomo su camisa para ponerme algo encima, salgo lentamente por el ventanal que está abierto y voy al auto, allí está mi bolso y mi ropa, tomo su chaqueta y me la coloco encima mientras me pongo los zapatos y mi pantalón.
- Lo siento chico odioso, te prometo devolver tus cosas es sólo que ahora tengo frío.
Salgo del lugar intentando buscar un taxi no sin antes dejar en el auto 50 libras y una nota, el resto lo dejo para pagar el taxi y el hotel, o donde sea que pueda estar hoy.
Cuando al fin encuentro uno, me subo y le pido que me lleve al centro, esto va a ser muy malo si ese chico despierta y me ve allí, dirá que me aproveché de él y de la situación y no quiero eso, por eso estoy llevando a cabo este escape sin igual, así que le dejo el dinero y una nota, en la nota le prometo pagar por el vestido y por sus favores.
La nota dice lo siguiente:
"Lo siento si te ocasioné muchos problemas, juro que no estoy escapando de lo que te debo, te dejo este dinero para que veas que no soy así, no tengo mucho en este momento pero cuando lo tenga, te pagaré el resto, por el vestido y por tus favores.
Muchas gracias por todo lo que hiciste por mí anoche. Lo pasé bien contigo.
Adiós, chico odioso".
Espero que no crea que me escapé de mis obligaciones, ahora no sé cómo podría afrontar tener que verlo a la cara, así que es mejor mantenerme al margen y no volver a cruzarme con él, claro, después de pagar por lo que le debo. No quiero que piense que soy una cualquiera que va por ahí acostándose con el primer hombre que encuentra a su paso.
- No, que horror... - Golpeo suavemente mis mejillas mientras el chofer habla.
- ¿Sucede algo, señorita? - Diablos, ya parezco una loca de patio hablando sola.
- No, lo siento, es que se me olvidó hacer algo en casa. - Es lo primero que viene a mi mente, no soy buena mintiendo.
- Muy linda su casa, yo siempre paso por allí y admiro la infraestructura de ese lugar. ¿Lo construyeron sus padres?
- No, fue Mark. - Digo buscando algo en mi bolso y es precisamente en ese momento que me percato de que si sé su nombre, se llama Mark pero no tengo idea de su apellido, aunque sé que lo dijo Álex o el guardia anoche, mi memoria no está tan clara, así que no lo recuerdo.
- Aaah, la hizo su novio entonces. - El chofer sigue hablando y yo me congelo.
- No, no es mi novio, es sólo mi amigo.
- Suerte la suya de tener amigos con un lugar tan bonito.
- Si, en realidad lo es, si viera la parte de la playa se asombraría mucho más.
- Que maravilloso, me encantaría ver eso.
El chofer continúa hablando pero mi mente se queda en Mark y su cuerpo desnudo, es algo tan magnífico de ver que me asusta estar pensando demás o estar sintiendo demás, Mark es sólo una persona que se acaba de quedar en mi pasado. Punto.
Se cerró el capítulo y es bueno que nuestras vidas no tengan porqué volver a cruzarse.
Ahora mi mente debe estar en otras cosas cómo, por ejemplo, en que perdí a mi familia, aunque creo que nunca la tuve, por lo tanto, a esa casa no volveré, salvo para ir por mi ropa pero, primero que todo, debo buscar un lugar en donde pueda quedarme, lo bueno de la empresa de Álex era que yo ganaba un buen sueldo debido a mi gerencia, así que tengo ahorros que me permitirán estar al menos unos tres meses tranquilamente, así que comienzo a buscar un arriendo en el teléfono para poder comenzar una nueva vida.
Encuentro uno y llamo, para cuando llego al lugar, la mujer me muestra todo, es un apartamento pequeño pero que servirá para que pueda vivir sin problemas, tiene dos habitaciones, un baño, cocina, sala y, además, tiene un balcón pequeño pero que alcanza para una terraza con plantas, una mesita y dos sillas, así que decidido, este será mi hogar desde ahora en adelante.
Lo alquilo sin dificultad, le transfiero y me entrega las llaves, así que busco en internet lo que me falta, menos mal que una habitación tiene una cama grande, pero necesito un colchón, una televisión, un comedor, entre otras cosas por ahora, es un buen día para comenzar un nuevo proyecto ya que el clima me acompaña, el sol es cálido y como no debo ir a trabajar más a ese lugar, tengo el día libre.
Salgo del departamento y voy al IKEA más cercano, compro lo que necesito, algunas cosas me las puedo llevar en un taxi, las otras me las enviarán en un camión.
Por la tarde me dedico a buscar un trabajo, necesito volver a lo mío, no dejaré que ese imbécil de Álex me termine de arruinar la vida, no es justo.
Aparece casualmente un aviso de Global Group, el grupo que ha adquirido la mayor cantidad de empresas en el país y en el continente, es difícil imaginar a esas personas adquiriendo bienes y dejando catástrofes a su paso sin pensar en las consecuencias, la verdad es que no sé si podría trabajar allí, así que lo dejo pasar.
Vuelvo a buscar y encuentro una vacante en la empresa C&O Holding, directamente la competencia de Global Group, así que envío mi currículum allí,
Espero que me puedan considerar, no quiero estar tanto tiempo sin trabajo y mucho menos tener que depender de los ahorros que con tanto esfuerzo he tenido que juntar.
Todo listo para pasar la primera noche en mi nueva casa, pensé en ir a buscar mi ropa hoy pero no creo que sea muy prudente, voy a tratar de ir cuando no tenga que verle la cara a nadie.
Sé que los domingos en las tardes nunca están, tienen que ir a hacer acto de presencia al club en dónde Álex los había inscrito, así que esperaré el momento justo para ir, así aprovecho de matar dos pájaros de un solo tiro y no sólo traer mi ropa, también mi auto.
Es lo mejor que puedo hacer.
Cuando ya estoy lista para acostarme, mi teléfono suena con un mensaje de correo electrónico, el que dice lo siguiente:
De: Lizbeth.torrealba@globalgroup.es
Para: Sandra.lincon@gmail.com
Srta. Sandra, buenas noches ¿es posible que se acerque a la oficina el día lunes a las 08:00 am para una entrevista?
Confirme asistencia para enviar la dirección.
Saludos cordiales.
Lizbeth Torrealba
Global Group
Diablos ¿Porqué Global Group me enviaría un correo al otro día de perder mi trabajo?