3.- E.T

2772 Words
Desde que tengo memoria, me he esforzado por tener el control de mi vida, desde que pude generar ingresos por mí mismo me obligué a no utilizar absolutamente nada más de él, de su asquerosa familia, o la mujer que seguía besando los pies del hombre que seguía sin valorarla. — “Sé que no lo entiendes cariño, pero tu padre …” Y una mierda. Entré en el mundo de la plataformas digitales de música por suerte, poco a poco comencé a ganar seguidores en mi perfil, en los temas, las bases que comencé a publicar, luego Jimmy se aseguró de sacarme de casa, él y su madre me acogieron cuando ya no podía seguir viviendo bajo el mismo techo que ellos. Jimmy siendo un loco de las r************* se encargó de mis perfiles y eventualmente se convirtió en mi manager, representante, niñera, asistente y lo que sea que necesitara, fundamos pequeños estudios autosuficientes bajo un concepto digital y moderno, los negocios comenzaron a prosperar más de lo que pensábamos y finalmente optamos por poner a directores ejecutivos en los altos mandos, a ninguno de los dos le gustaba estar detrás de un escritorio, pero las ganancias si que eran bienvenidas. En fin, divago. Solo un poco… Jimmy dice que soy un maniático del control emocional, si, lo soy, no confio en nadie más que él y su madre. Tengo un millón de contactos en el movil, pero ninguno de ellos tiene acceso a mi departamento personal en L.A, ninguna de mis novias cumple más de un par de meses antes de salir de mi vida, no necesito más amigos que Jimmy, que es más un hermano que los bastardos que comparten mi misma sangre. No mantengo contacto con mis progenitores y solo permito que la gente se acerque bajo mis propios términos y en la escasa medida que lo requiero. Las mujeres son una breve excepción a eso, son más que bienvenidas en mi cama, la mayoría vuelve sin dudarlo, pero ese es el mayor nivel de margen que podrán obtener. Ellas deberían saberlo, es probable que lo hagan, pero en la mayoría de los casos, dentro de su mente enferma y egoísta, no son capaces de aceptar esos términos, siempre quieren más, lo quieren todo. ¿Una buena noche llena de orgasmos no es suficiente? — ¿Estás listo? — Jimmy se asoma por el pasillo, me doy una última mirada después de abrochar los botones de las mangas de la camisa y asiento. — Tu chaqueta… — Señala, pero le hago un gesto con la mano para que lo ignore, ríe levemente y nos dirigimos por el ascensor privado hasta el estacionamiento donde el equipo de seguridad espera. — Vamos a reunirnos con una chica que he estado conversando y su hermana, ella es tu objetivo. — El trato era que no podrías conocerla antes… — Exacto y no la conozco, en un principio seríamos solo los dos, bueno y tú. — Señala con diversión— Pero insistió en invitar a su hermana… — Y como quieres llevarla a la cama, no pudiste decirle que no. —Señalo y él arruga la nariz, no le gusta que hable así del género femenino, él dice que las mujeres son seres especiales, que solo debemos aprender a descubrirlas. Jodido Iluso. — Cómo sea, recuerda nuestra apuesta. — No te preocupes, ¿Sabes algo de la supuesta hermana? — Pregunto. — Joder E.T, No hagas eso, se supone que dejarías que las cosas siguieran su ritmo… — Eso haré, pero primero tengo que conquistarla, ¿No? — No será un gran desafío, según Linet su hermana es una académica… — Dios esto será demasiado fácil… — Si tu lo dices… — Observa y aprende, niño. La bendita mujer no apareció. Al menos la cita de Jimmy estaba bastante descente, Rubia de piernas largas,una sonrisa soñadora y luego de escucharlos hablar veinte minutos, puedo decir que es una pobre ingenua, tiene un concepto similar a Jimmy sobre la vida y se ve completamente ajena a mi presencia, tiene su propio trabajo por lo que supongo, es la clase de chica dulce que él necesita y por como puedo ver en su mirada, el pobre idiota ya esta completamente hechizado con la pequeña tonta. Bueno, el lado positivo es que podría jugar con algún coño fácil en vez de estar tratando de aguantar a una académica sosa. — Entonces, E.T, ¿Siempre te gustó la música? — Pregunta la novia en potencia, de mi hermano. — Supongo, — Respondo con una sonrisa sencilla. — Siempre quise tener dinero. La amable chica se ríe suavemente ante la broma, pero es que la verdad, nunca había sido una broma. — ¿Y tú? ¿A qué dijiste que te dedicabas? — Pregunto mientras paseo la mirada por alrededor, una pelirroja hace contacto visual y la sonrisa sugerente que me dedidca, me dice que ya tengo cita para esta noche. — Soy abogada. — Dice la rubia sin profundizar mucho. Interesante. — Un par de hermanas inteligentes, debemos ser cuidadosos — digo con el mismo encanto y ella suelta una risita nerviosa bastante adorable. Jimmy a mi lado ríe y niega con la cabeza mientras me inclino para dejar el vaso sobre la pequeña mesa en el centro de nuestro largo sofá en forma de media luna. — Jimmy dijo que tu hermana también… — Buenas noches, siento la demora. — Piernas… Subo la mirada por el par de kilometricas piernas que se posan a la altura de mis ojos, el vestido cubre la piel a una altura casi por llegar a sus muslos tonificados, pero la tela ajustada como guante en un n***o terciopelo causa un efecto completamente desconocido en mi, tengo que obligarme a apretar mis manos para no deslizarlas por la tela del vestido, unas caderas generosas y una cintura como reloj de arena, Jesus. Su tronco se abre en escote en forma de corazón que abraza un par de pechos suaves que, podría apostar, tienen el tamaño perfecto para… Para mis manos. Las clavículas y un mentón se inclinan desde arriba con superioridad mientras el cabello, en una larga coleta, alta y elegante, la misma que pone todo tipo de ideas indecentes en mi mente, se posa en su hombro esbelto, un castaño liso, su rostro tiene una expresión suave pero indiferente, sonríe a algo que dicen alguno de los tortolitos a mi lado, no tengo idea de lo que han comentado, ya que no he podido prestar atención a nada que no seas sus rasgos de muñeca y esos ojos… Grises, como hielo seco, son completamente impactantes, asfixiantes y cautivadores, entonces parpadea y pierdo la respiración cuando esos mismos capturan mi mirada, no suelo tener problemas de dominación, normalmente es el resto quien se remueve incómodo bajo mi mirada, pero ahora, me encuentro controlando el impulso de bajar la mirada con un esfuerzo absolutamente consciente… Me siento…. Me siento, extrañamente expuesto, absorbido. — ¿E.T? — La voz de Jimmy y la ceja que se levanta en su bellísimo rostro de ángel oscuro, me obliga a salir del repentino trance. — Disculpa ¿Si? — Digo quitándole la mirada para poner atención al cabrón. — Te estaba presentando… — Señala indicando con el mentón suavemente a la recién llegada y una mirada divertida en los ojos. Aprieto la mandíbula y pongo la sonrisa más encantadora en mi rostro antes de volver nuevamente a la mujer. — Ah, cierto, Soy E.T, un placer… —Coline. — Nunca una mujer ha permanecido completamente indiferente ante mi sonrisa, pero cuando nuestros ojos se juntan, asiente y se gira para tomar una copa de vino blanco de un camarero antes de dar un par de pasos y sentarse junto a su hermana, incluso, cuando hice el ademán de correrme un poco para darle espacio. Impresionante. Inaceptable. El rostro de Jimmy tiene una risa pobremente contenida mientras las chicas comienzan a hablar completamente ajenas a nosotros. Quiero romperle la cara de idiota. Ella sonríe abiertamente a su hermana, incluso a Jimmy y se ríe suavemente de los chistes de mi hermano, cuando intervengo y me hago parte de la conversación ella solo asiente y utiliza esos lapsus para poner atención a cualquier otra cosa que pueda. Jodida. Mujer. Pero conozco a su tipo, mujeres como ella son atraídas de dos formas, con una avalancha de atención que las hace sentir validadas o en un caso completamente contrario, la indiferencia, hay veces, que de esa manera, puedes despertar su sentido de competencia, “mientras más me ignora, más me gusta”, es ridículo, pero esa mierda es real. La primera no funcionó, bueno, vamos con el plan B. —¡Me encanta esta canción! ¿Bailas conmigo? — La rubia le pide a Jimmy y estoy seguro de que si ella le hubiera pedido que se tirara del último piso del hotel, el muy tarado le habría dicho que si con la misma expresión de embobado. Coline los ve dirigirse a la pista de baile del primer piso con una sonrisa y algo, que parece, diversión bailando en los ojos. — No te mezclas mucho con este ambiente ¿No? — pregunto tomando mi recién servido whisky y me acomodo en el respalda, miro alrededor, la pelirroja sigue en el mismo lugar, vuelve a sonreirme. — ¿Importa? — pregunta ella cruzando una pierna sobre otra y me encuentro siguiendo el movimiento con la mirada antes de que me dé cuenta. — Supongo que no, solo digo que no necesitas esforzarte, es claro que no es tu “ambiente” — Señalo y le doy un guiño a la pelirroja. — mmm…. — Dice ella y me encuentro encontrando su mirada nuevamente, ella tiene una pequeña sonrisa, un poco desconcertante en los labios y sus ojos me miran directamente. — ¿ Y cuál sería mi ambiente? según tu, claro. Su tono es particularmente calmo, incluso algo bajo y habla con los labios carmines sobre el borde del vaso, observo con fascinación como el cristal se presiona levemente contra la suave piel. — Es obvio, tu hermana dijo que eres una académica, un viernes salvaje debe estar lleno de libros y debates sobre términos que solo conoce el diez por ciento de la población. — Algo parecido a la molestia brilla en aquellos hielos grises. — mmm… Entiendo. — La sonrisa sigue en su lugar, da un largo sorbo y cuando deja la copa sobre la mesa nuevamente, yo ya estoy completamente concentrado en ella, sus suaves movimientos, las expresiones complejas que no puedo empezar, mucho menos terminar de descifrar, su mirada fría pero completamente penetrante y cada movimiento que pueda realizar, tiene esta energía dominante que me advierte que si no la mantengo en completa vigilancia, perderé el control, que me convertiré… En una presa. La música alrededor parece haber callado y solo resuenan los bajos, bum, bum, bum. — Entiendo que para alguien como tú, guapo, famoso e … “Interesante”, esto es el nirvana de un viernes salvaje. Un paisaje de completa y absoluta rendición a tu diversión personal… — Comenta y entonces sus piernas cambian de posición, abajo la derecha, sube la izquierda y se cruza sobre la derecha, dejé de respirar por la milésima de segundo que duró ese movimiento. Mis pantalones comenzaron a sentirse completamente apretados y me odie por no haberme puesto la maldita chaqueta, jamás una mujer había logrado enfocar mi completa atención y tensión s****l en ella, es como si a pesar de sentirme completamente apresado por su magnetismo, bailara en el limbo entre la hipnosis y la consciencia — … Entiendo que pasar tu tiempo nocturno con una académica debe ser absolutamente aburrido, no pienso hacerte perder tu tiempo con mi charla aburrida y de complejo vocabulario, supongo que tendré que abstenerme de decirte… — ¿Qué…? — Mi respuesta… O pregunta, salió mucho más rápido de lo que pude controlar, el tono ronco, tenía la boca seca y la garganta apretada. Me di cuenta en aquel mismo segundo que aquello había sido un cebo, una carnada tentadora y yo había caido como un jodido idiota. Su sonrisa de angel arrogante amenazó con hacerme perder cualquier tipo de fuerza que me mantuviera aferrado a mi posesivo control. — Expresarte lo visualmente agradable que eres… — Dice ella con una sonrisa que es pura decadencia, sus ojos bajan por mi cuerpo y la siento en cada centímetro, dejando una estela de calor que amenaza con hacerme implosionar. Esto, esta situación está completamente fuera de mi área de expertis, las mujeres suelen esperar y de alguna manera, exigir que tome el control sobre la manera en la vamos a relacionarnos, y ahora mismo, ella no está esperando nada de mi, ella esta tomando su atención de mi, está poniendo la pauta y no estoy seguro de cómo seguirle el ritmo o ni siquiera, como dar vuelta la situación… —... Expresarte lo mucho que me abria gustado saber, como es que se sentirían tus manos subir por mis piernas, presionar mi carne en la medida que avanzas centimetro a centimetro, sentir como la humedad hubiera cubierto mis labios vaginales, como el encaje n***o que llevo se habria deslizado entre ambos monticulos… — Jesús… — Todo los musculos de mi cuerpo estaban en completa tensión, había tenido charla sucia con algunas mujeres durante el sexo, pero de alguna manera esto se sentía completamente diferente, era primitivo, su lenguaje estaba haciendo estragos con mi imaginación y mi polla hace algunos segundos que había olvidado quedarse quieta, no podía recuperar el control si quiera de mi cuerpo. Obligarlo a que dejara de agitarse y palpitar como si ya estuviera dentro de ella, se estaba volviendo en una misión completamente imposible. ¿Cómo demonios habíamos pasado de cero a cien en…? ¿Cuánto? ¿Menos de un jodido minuto? —... Entonces, cuando llegaras a mi centro caliente y dolorosamente necesitado, te habría puesto de rodillas delante de mí, me habrías rogado probarme después de que mis ojos se hubieran puesto vidriosos y las arcadas de tu polla contra mi garganta fueran el único sonido de la habitación, habría sentido el calor de tus bolas golpear con mi mentón y cuando tu esperma caliente reventara en mi boca, habría contraído mi garganta mientras me aferraba a tus muslos para que me llenaras por completo, te habrías corrido tan fuerte, que en cuanto me soltara, estarás de rodillas rogando probar la humedad que ya habria empapado mi encaje solo por tenerte por completo en mi garganta. No podía moverme, la imagen que había puesto en mi cabeza me estaba fundiendo todas las neuronas, la textura del boxer que apretaba mi polla estaba haciendo estragos, no había estado nunca tan excitado con tan poco, todo en ella resonaba en poder, dominación y era, nuevo y completamente embriagante. Sus ojos cayeron sobre mi entrepiernas y mi polla saltó como si se lo hubiera ordenado, su lengua salió de su boca, se lamió los labios con una lentitud agonizante y juro por mi vida, que casi me corrí. Mi cuerpo ardía en una necesidad tan primaria que estaba seguro, me pondría a temblar si no hacía nada al respecto, jamás había cedido el… No, yo no había cedido el control, ella me lo había arrebatado, me había empujado a ello, a sentirla en una calidad donde nuestras pieles no podrían estar más lejos, pero que aún así, su mirada seguía poniendo a mi polla a saltar. Se inclinó suavemente hacia delante, tomó su copa una vez más, y tragó el restante de un solo sorbo y cuando se puso de pie delante de mí, se inclinó ligeramente hacia delante, hacia mí, nuestros ojos jamás se separaron y una parte de mi quería pedirle que me tocara, donde fuera, como fuera, solo… Necesitaba tenerla sobre mi piel, ella sonrió y estiró su mano sobre mi muslo, siguiendo la línea de mi cuerpo hacia mi ingle, en el aire, sin tocarme, sus dedos suaves y esbeltos jamás tocaron la tela de mi pantalón, pero te juro que podía sentir sus uñas rasguñar mi carne. — Pero como he dicho, no te aburriré más con mi charla académica y sosa. Ten una buena noche… — Hizo una pausa como si estuviera buscando, sin mucho éxito, mi nombre en su memoria. — E.T — Dije con la mandíbula apretada y el ego completamente destruido. — Eso. — Dijo y se irguió en su magnífica altura. — Buenas noches. Se dio media vuelta y se perdió entre la gente.
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