10. Ataque Fianchetto.

4555 Words
La sorpresa al día siguiente fue para toda la familia y el servicio cuando el peluquero llegó a primera hora a petición de Hunter, nadie, absolutamente nadie, podía creer que de verdad el hombre estuviese aquí con los utensilios necesarios y con toda la intención de cumplir con su trabajo, incluso llegaron al punto de creer que Sylvie era la responsable de tal aparición pero cuando quedó claro que ella estaba igual de sorprendida que el resto de los habitantes, ya no quedó la menor duda que Hunter había cedido. El ama de llaves fue la encargada de conducirlo hasta la habitación de su jefe, aunque iba con cierto temor de descubrir que Hunter no tenía nada que ver con esta decisión y terminar siendo ella la despedida, y no era la única, todos compartian el mismo temor así que aguardaron muy cerca del lugar, esperando escuchar el estruendoso grito y los improperios que los seguirían, además de, por supuesto, ver salir a la pobre empleada corriendo despavorida, así que la expectación los obligo a mirar fijamente cada uno de los movimientos de la temerosa mujer que apenas y tocó levemente la puerta. - Adelante- fue el firme y tranquilo llamado que se escuchó desde el interior de la habitación, mientras Rachel y George se miraban confundidos pues esto, en definitiva, era algo que no esperaban; mientras la pobre empleada apenas y abría la puerta lo suficiente para asomar ligeramente la cabeza. - Señor......lo busca.....el....el.....peluquero- indicó el ama de llaves con casi todo el cuerpo escondido por la puerta y con sus pies preparados para correr. - Ahhh.....si, hágalo pasar- la mujer quedó petrificada en ese instante, si bien ya había planeado su escape y su apenas audible respuesta, el escuchar semejante orden no era algo que hubiese contemplado por lo que no sabía qué responder. - Disculpe.....qué?- cuestionó, pues no comprendía si verdaderamente había escuchado bien. - Dios!!!- exclamó Hunter con fastidio pero sin gritar- solo hágalo pasar- repuso dirigiéndose hacia el baño, en tanto el ama de llaves le mostraba al peluquero el camino por el cual Hunter se había perdido, aunque lo hizo con cierta precaución y aún fuera de la habitación. El ama de llaves apenas le mostró con la mano al peluquero el camino que debía seguir pero sin moverse un milímetro de su lugar, no tenía intención de sufrir los estruendosos gritos mañaneros de Hunter así que dejaría que el pobre hombre se encargara del resto y en cuanto cerró la puerta de inmediato volteó a ver al resto de los ahí presentes, solo para corroborar que todos parecían igual de confundidos que ella. Incluso George había retrasado su viaje a la empresa, solo para corroborar que, en efecto, su hijo hubiese pedido la presencia de un peluquero, hasta Rachel lucía sumamente contrariada pues ella más que nadie había pedido en más de una ocasión que se cortara el cabello y rasurara la barba, obteniendo como respuesta negativas contundentes acompañadas de uno que otro comentario punzante y sutilmente agresivo, por lo que esto era una absoluta sorpresa que necesitaba saber que desenlace tendría. La única que no estaba al pendiente de la puerta era Sylvie, ella simplemente continuó con sus actividades un tanto divertida por la graciosa escena que tenía lugar alrededor de la habitación de Hunter, sin embargo, era consciente que esto sucedería, sobre todo por la absurda necedad del hombre para ganarle una partida de ajedrez y cualquiera que supiera un poco del juego sabría que un sacrificio temprano abría un mundo de posibilidades, y una probable victoria, que sin duda iba a ser aprovechada. Nadie fue consciente de cuanto tiempo paso desde que la puerta se cerró, pero cuando al fin se abrió de nuevo, todos se quedaron mirando fijamente hacía aquel lugar, incomodando un poco a la única persona que apareció en el marco, el peluquero, quien sonrió apenas ligeramente demostrando su desasosiego. - Qué ocurrió?!- la primera en intervenir, por supuesto fue Rachel, adelantándose violentamente hacía el pobre peluquero que echo su cuerpo hacia atras, ella necesitaba tener alguna noticia de lo que habia pasado, y sobre todo, comprobar que finalmente su hijo había accedido a acicalarse como tantas veces se lo pidieron. - Nada.....le corte el cabello y rasure la barba- repuso el pobre hombre mirando cómo, aparentemente todos, los habitantes de la casa se habían reunido ahí y él seguía sin comprender el por qué. - Y qué más?- obviamente aquella simple respuesta no era algo que a Rachel la dejara satisfecha así que exigiría hasta el minimo detalle que diera algo de luz sobre el estado de su hijo y las razones que lo llevaron a tomar tal decisión. - Nada más- el hombre salió totalmente de la recámara dando un par de pasos hacia la deseada salida pues en esta casa comenzaba a sentirse incómodo por la incomprensible situación. - Pero.....algo más debió ocurrir!!!- exclamó Rachel esperando escuchar alguna otra noticia de lo que ya había deducido. - Solo le....ehhh...le corte el cabello- de nuevo el peluquero daba un par de pasos esperando que al fin pudiera escapar de esta casa de locos. - Pero por qué?- otro cuestionamiento que el hombre no entendía pero al notar el semblante de Rachel supo que quizás esperaba un chisme completo pero él nada podía decir pues solo había cumplido con su trabajo y lo hizo en el más absoluto silencio. - Yo.....solo.....él me pidió un corte y fue lo que hice.....- y volvió a expresar lo unico que sabía, mientras daba otro par de pasos hacía su costado esperando poder salir al fin de esta casa. Sin embargo, Rachel lo volvió a interceptar, provocando que el hombre mirara a su alrededor buscando algo de ayuda o alguna otra salida más cercana, pero todos parecían verlo de la misma forma que la angustiada mujer así que, quizás, debía echarse a correr, y de nuevo intento emprender su camino. - Y todo esta bien?!- cuestionó como si el peluquero estuviera al tanto de los por menores de su vida o como si fuera una persona más que habitaba en la casa. Fue entonces que George tuvo que intervenir al notar la obvia incomodidad en el hombre, por lo que tomó a Rachel de la cintura apartandola un poco para dejar el camino libre al desesperado visitante. - Pero....qué ocurrió allá ade.....- sin embargo, Rachel no parecía estar satisfecha y volvía a acribillar al peluquero con sus preguntas, aunque de cierto modo era entendible, la llegada del hombre fue toda una sorpresa que generaba más preguntas que respuestas, sobre todo, cuando Hunter se había negado al necesario cambio de imagen que tanto le pidieron sus padres, así que debía haber ocurrido algo muy importante o una razón de mucho peso para que eso finalmente sucediera y prácticamente todos en la casa querían saber el motivo, ya que la explicación de Sylvie no les resultaba muy convincente. - Gracias por haber venido- interrumpió George a su esposa sujetándola con más fuerza para evitar que siguiera acosando al desesperado peluquero, cuya necesidad de marcharse aparentemente era muy imperiosa. - No tiene por qué, ahora si me disculpan.....tengo un par de clientes más que atender- repuso alejándose lentamente y con precaución. - Por supuesto.....mi hijo le pagó?- cuestionó George obteniendo como respuesta un leve asentimiento mientras seguía con su intención de marcharse lenta y sutilmente- de acuerdo, podría acompañarlo a la salida, por favor- pidió al ama de llaves quien estaba absurdamente regando un tronco seco decorativo que Rachel había traído desde África y cuya función no era más que lucir como una interesante decoración. Pero todos los habitantes de la mansión estaban en la misma situación, todos fingían estar cumpliendo con sus labores aunque nadie estuviera haciendo algo de provecho, aún así era interesante ver como seguían en su empeño sin importar que cualquier intento resultara muy infructuoso para las labores domésticas. El ama de llaves de inmediato soltó los enseres que supuestamente estaba ocupando y con una sonrisa le mostró el camino al peluquero que sin pensarlo retomó su andar agradecido que al fin se estuviera librando de estos locos, cuyo comportamiento no entendía. Desgraciadamente para él, en su intento de huida había olvidado algo muy importante, un mensaje que Hunter le había encargado antes de que abandonase su habitación sin embargo, dado que no era su intención demorar o permanecer más en compañía de estas personas, apenas y se giró brevemente para comunicar la encomienda. - El joven me pidió que le dijera a....a.....a.....Sylvie que ya esta listo, que la espera en su habitación- fue lo último que dijo antes de continuar. - Qué?!- exclamó Rachel muy confundida, pues no pensó que lo primero que hiciera su hijo fuera a pedir la presencia de Sylvie antes que la de sus padres. La confundida mujer quería obtener más explicaciones pero la persona que podía dárselas había decidido huir, dejándola dando vueltas sobre su propio eje intentando encontrar a alguien que le explicara el absurdo momento en el que se encontraba. Rachel finalmente enfocó a Sylvie quien iba ingresando al lugar, llevando consigo una charola para saber en que había concluido la graciosa escena que habían montado, pero poco a poco notó como el resto de los presentes la miraron fijamente, uno a uno comenzaron a girar su rostro dirigiendo sus miradas hacia la ignorante joven. Sylvie se detuvo en seco cuando notó la forma que la miraban, incluyendo los padres de Hunter, y dado que no había estado presente en el suceso que acababa de ocurrir, no estaba enterada de la razón de dicha sorpresa. - Mi hijo quiere verte, ahora- exclamó George, aún un tanto confundido pero comenzando a aceptar los motivos de su hijo. Sylvie no dijo nada, no preguntó la razón y parecía no importarle, apenas y levantó las cejas, no podía decir que estaba sorprendida en lo absoluto, al contrario, interactuó lo suficiente con Hunter para darse cuenta que eventualmente esto iba a ocurrir, su ansia por ganarle era más fuerte que cualquier sentimiento depresivo que hubiera albergado y aún así no sabía que iba a ocurrir detrás de aquella puerta, por lo que se quedó de pie en el mismo lugar recorriendo con sus ojos los rostros llenos de confusión y sorpresa que la rodeaban. - Deberías ir.....a verlo- Rachel la invitó jalándola amablemente por el brazo para ayudarla a llegar a la habitación y no es que ya estuviera muy cómoda con esta situación pero sí quería tener noticias de su hijo y su estado, debía permitir que la joven ingresara. La mujer soltó un hondo suspiro antes de sonreír a su guia, quien la acompañó hasta la entrada, no era el mejor momento para sucumbir a los caprichos de Hunter, sin embargo, Rachel no le dejó alternativa y después de tocar, abrió la puerta, empujándola hacía el interior. Hunter ya se encontraba listo frente al tablero de ajedrez, aunque tenía la cabeza agachada y los brazos sobre el escritorio, no emitió el menor sonido pero la posición en la que se encontraba era una clara invitación para concluir el acuerdo que habían hecho. - Buenos días- saludó Sylvie acercándose ligeramente, sabía cuales eran sus intenciones pero ella no pensaba ceder tan fácilmente- me dijeron que me llamó, necesita algo? - Ya lo has olvidado?- cuestionó Hunter apresurándose hacía ella. Sylvie supo que eludir el encuentro no sería tan fácil así que con su mejor sonrisa se giro hacía un costado para toparse con algo que la sorprendió muy gratamente, Hunter se había cortado el cabello y se rasuro completamente la barba pero aquello solo dejó a la vista los varoniles y atractivos rasgos, esos penetrantes ojos y su masculinamente perfilado rostro que la dejó anonadada. La mujer jamás creyó que debajo de tanta cantidad de cabello se escondiera un hombre tan guapo y atractivo además de varonil, pero así era, por lo que comenzó a creer que pedirle que se acicalara, no fue la mejor idea, después de todo, cómo iba a concentrarse en el juego teniendo en frente a semejante hombre y era aún peor gracias a que la mirada que le estaba regalando no hacía más fácil que dejara de concentrase en su galanura. - Qué?!- gritó Hunter confundido por la forma en que Sylvie lo miraba y tan solo eso bastó para romper el encanto momentáneamente. - Uhu.....nada....me.....jum....a...me alegra que cumpliera con su parte del trato, despues de todo ni fue tan difícil o si? - Y ahora espero que tú cumplas con la tuya....- repuso señalando el escritorio donde el tablero ya estaba dispuesto. Sylvie no tenía la mínima intención de hacerlo justo ahora pero era muy probable que Hunter la persiguiera por toda la casa como un pequeño niño caprichoso que no acepta un No por respuesta, así que lo miró una última vez solo para corroborar la convicción en sus gestos, aparentemente en esta ocasión no iba a tener escapatoria por lo que era preferible acabar con todo de una vez y permitirle buscar su anhelado triunfo. - De acuerdo- sentenció con resignación pero aquello solo logró poner una arrogante sonrisa en el rostro de Hunter que para desgracia de Sylvie le sentaba muy bien- maldición!!!- exclamó en voz alta sin querer, al darse cuenta que sería más difícil concentrarse con semejante hombre frente a ella. - Qué?!- de nuevo Hunter y sus agresivas respuestas la bajaban de la nube con la misma facilidad que lograba subirla. - Nada, solo espero que no me corran porque no cumplo con mis obligaciones. - Tus obligaciones son atenderme así que.....- el hombre volvió a señalar el tablero, en una obvia invitación a que tomara asiento. Sylvie no respondió nada y simplemente se dirigió hacia su asiento, y aparentemente en esta ocasión también le iba a tocar jugar con las piezas negras, no era algo que le agradara mucho porque no dictaba el juego pero aún no era momento para discutir al respecto. Hunter la siguió con una determinación digna de un gran campeón pero justo aquí y ahora era su momento de triunfo e iba a poner todo de si para conseguirlo, y sin más preámbulo tomó su peón para iniciar la partida. - Así que decidió sorprenderme- exclamó Sylvie cuando su oponente inició con un movimiento un tanto diferente a lo que esperaba llevando su peón a un avance de dos casillas, pero no pudo evitar que sus ojos se desviaran un instante hacia las manos de Hunter, fuertes y ágiles, manipulando las piezas con suma precisión - Solo intento algo diferente- respondió muy orgulloso y con una voz un tanto grave y acompañada de una sonrisa que parecía diseñada para desconcentrarla. Sylvie forzó una sonrisa, aunque ya comenzaba a sentir el calor subirle por la nuca, no podía negar que había algo en la manera en que Hunter jugaba, en cómo inclinaba ligeramente la cabeza, en la forma en que sus ojos se enfocaban en cada detalle del tablero, que hacía imposible concentrarse del todo. - Entonces así sera......- dijo con una ligera sonrisa respondiendo directamente con una Defensa Francesa, preparando el contraataque central con d5. Hunter se inclinó un poco hacia adelante, descansando el codo en la mesa mientras estudiaba su siguiente movimiento, y si bien el gesto parecía casual, Sylvie no pudo evitar notar cómo la playera ajustada marcaba la línea de sus brazos, o cómo sus labios se curvaban levemente. - Creí que lo harías más difícil- exclamó Hunter al notar como la jugada de la mujer a pesar de que la dejaban con una estructura de peones sólida, quedaba restringida, mientras él gozaba de un mayor espacio. Por lo que sin dudarlo y aprovechando la apertura de Sylvie, avanzó su peón de reina, reforzando el control del centro, obligándola a desarrollar en d5. - Es el inicio, no debería sentirse tan confiado. - Eso hubieras pensado antes de intentar emboscarme con la defensa francesa tan pronto- refutó el hombre pues el movimiento de la mujer le parecía un tanto desesperado, dicho esto de inmediato tomó su caballo apoyando a la defensa del peón de e4 y ejerciendo presión en d5. - Como ya le dije, si ya da por ganado este juego me parece un poco precipitado no porque hice esa jugada quiere decir que he perdido, recuerde que es una apertura de carácter estratégico, si es taaann bueno como dice debería saber que solo busco contra juego a largo plazo y creo que debió prever que lo estoy orillando a mostrar una iniciativa más directa, al parecer no se ha percatado que solo lo estoy obligando a exponerse- exclamó mientras imitaba el movimiento de Hunter desarrollando su caballo de rey para atacar el peón de e4. - Interesante elección- murmuró él, moviendo su alfil con una fluidez que parecía un reflejo de su confianza- te preparas para una ofensiva o solo buscas defenderte? - A veces la mejor defensa es una buena provocación- respondió Sylvie impulsivamente, permitiendo que su sonrisa se volviera más traviesa, aunque intentó mantener la compostura en cuanto se percató de sus palabras. Hunter solto una leve risa, casi un ronroneo, mientras sus dedos rozaban el tablero, como si estuviera acariciando las piezas antes de decidir su próxima jugada, aunque en el fondo trataba de disimular que el provocativo comentario de Sylvie hizo mella en él, pero en éste momento estaba más enfocado en su triunfo, que olvido lo que podían significar aquellas palabras. - Estas segura que así quieres jugar?......tal vez termines arrepintiéndote- declaró atacando directamente al caballo. - Nunca me arrepiento de ningún movimiento.....- acto seguido Sylvie desarrolló su alfil preparándose para enrocar y defender el caballo en f6. - Eso es bueno, porque no me gustan las partidas fáciles- dijo con cierto tono que era fácil deducir un doble sentido en su voz, lo que hizo que Sylvie desviara la mirada un instante, para intentar recomponerse ante lo que parecía una básica estrategia. - Esta intentando probar una nueva táctica?- exclamó con cierto nerviosismo, esperando que Hunter no estuviese jugando con ella- porque créame no va a funcionar. - Estas segura?- y con una elegante sonrisa de satisfacción Hunter eliminó el alfil n***o, debilitando el flanco de rey, lo que obligó a Sylvie a concentrarse en el juego y no en su atractivo oponente. - Gracias, necesitaba ese movimiento!- y aprovechando la falla en la defensa, logró recapturar a su reina. - No ganas nada, solo podrás mantener una estructura sólida pero perderás tiempo en el desarrollo- aunque aquello lo dijo con cierta molestia pues no consideró que su movimiento anterior facilitara la recuperación de la reina a la que pensaba atacar en un par de jugadas. - Eso no significa que el juego este perdido!- respondió con cierta coquetería que le era imposible controlar. Pero la partida se estaba complicando para ambos y eran conscientes de ello por lo que a pesar de las sutiles e intensas miradas que intercambiaban, toda su concentración se volcó en el tablero, lo que resulto un poco más difícil para ella, gracias a la intensa masculinidad que desprendia cada poro del hombre. Hunter avanzó su peón de f para ganar espacio en el flanco de rey, provocando que Sylvie atacara el centro, buscando abrir líneas, pero él no iba a ceder y su única alternativa era desarrollar su caballo, manteniendo la presión, pero el contraataque no se hizo esperar, por lo que de nuevo comenzaron en delicado intercambio de piezas en una serie de maniobras tácticas, provocando la salida de las reinas del tablero y varios peones capturados, el juego paradójicamente se estaba simplificando pero a la vez lo orillaría a un complicado final. - Y además de jugar...... qué más hace todo el día?- Sylvie cuestionó, al darse cuenta de como el ambiente comenzaba a relajarse entre ellos, esperando finalmente abrir la puerta para comenzar con el trabajo que la trajo hasta esta casa mientras activaba a su rey, avanzando hacia el centro para apoyar a sus peones restantes. - Es un intento para distraerme?!- Hunter no parecía interesado en contestar y en realidad no lo estaba, no cuando la conversación le recordaría aquello que tanto le dolia- si es así, déjame decirte que es muy patético. - En realidad solo quería hacer conversación y conocer más sobre el hombre al que cuidó. Hunter imitó el movimiento de Sylvie activando su rey con la intención de avanzar hacia el centro del tablero, buscando proteger sus peones, mientras ocultaba su nostálgica mirada. - Es su turno. - Al menos creí que podría ser cordial. - Y qué se supone que significa eso? - Que podríamos tener una conversación.....no es tan difícil decir qué más hace, aparte de encerrarse día y noche a jugar. - Hiberno, qué no lo ves? - Jajajaja.....jajajaja....- Sylvie soltó una genuina y feliz carcajada, le alegro de alguna manera poder ver que no perdió su sentido del humor, lo que era una muy buena señal. Hunter aún con el rostro agachado sonrió de lado al escuchar tan alegre respuesta, hace mucho tiempo que no escuchaba el sonido de una risa sin sentirlo como una afrenta a su situación, pero Sylvie lo hizo de forma tan honesta que su buen humor no evitó ser contagioso. - No es difícil adivinar que me la pasó aquí, todo el día, todos los días- respondió sorprendiendo a su acompañante. - Y por qué? - Hum.....por qué?!- replicó con sarcasmo- como verás mis opciones de movilidad sin muy reducidas....- pero su animado tono se volvió un tanto melancólico al recordar todo lo que tuvo que dejar atrás, como hace tiempo se vió obligado a renunciar a manejar, a moverse libremente, a ejercitarse, a vivir sin todos aquellos hobbies que lo llenaban de energía y vida, pero sobre todo, a tener una vida a lado de una mujer. - Por qué?!- indagó de nuevo Sylvie provocando que la atenta mirada de Hunter abandonara las fichas frente a él y se clavara en ella con incredulidad y un poco de indignación. - Por qué?!......ahhhh no lo sé..... quizás por la estúpida silla de ruedas!!- exclamó molesto por la innecesaria pregunta de su oponente. - Eso en realidad no es un impedimento.....he trabajado con muchas personas que están en su misma situación y créame.....ellas aún hacen una vida normal. - Bien por ellos!!- pero el claro y muy contundente sarcasmo no pudo pasar desapercibido. - De verdad no tiene interés por salir?!..... convivir con sus amigos?!......tiene amigos, verdad?!- cuestionó Sylvie con un poco de incredulidad, para ser honesta el hombre era algo grosero y le costaba creer que alguien, además de sus padres, lo soportara- conocer a alguien?!......tal vez una novia? Hunter detuvo sus movimientos tensandose al instante, era un hombre que había gozado de los placeres carnales de la vida en más de una ocasión y muy satisfactoriamente, sin embargo, a raíz de su accidente perdió muchas cosas, y él lo recordaba cada noche, cuando se acostaba a dormir completamente solo, así que tener que hablar de su horrible realidad no era algo que le hiciera bien. - Deberías saber que no lograras distraerme!- sentenció tratando de recomponerse y no parecer susceptible al innecesario comentario de Sylvie. Ella notó inmediatamente la tensión en su cuerpo, había sido entrenada para leer el lenguaje corporal y las reacciones de Hunter no pudieron pasar desapercibidas, no comprendia muy bien por qué, pero sentía una abrumadora urgencia por iniciar con su trabajo lo antes posible, sin embargo, la forma en que lo abordó fue bastante torpe y no puedo evitar sentirse culpable al describir la tristeza en los ojos de su acompañante, así que un tanto arrepentida, intentaría ser más cauta. - Hace cuánto que no sale de su habitación? - Uhumm...... qué pretendes? - Nada.....como ya le dije, solo quiero hacer un poco de conversación y conocerlo más- indicó encogiéndose de hombros mientras estudiaba con mucho cuidado cuál sería su próximo movimiento Hunter observó el concentrado comportamiento de la empleada que genuinamente parecía solo querer hacer conversación, no estaba acostumbrado a hablar de esto, ni siquiera con sus padres, quienes siempre terminaban diciéndole los mismos vacíos comentarios, por eso tampoco trataba de mantener mucho contacto con sus amigos, su vida no era la misma y nadie parecía querer entenderlo. - Hace más de tres semanas!, ya deberías saberlo- respondió sorprendiendo a Sylvie, quien creyo que cualquier intento resultaría infructuoso. - Y hace cuánto no sale de su casa? - Casi cuatro meses- pero en esta ocasión Hunter no la miró directamente, mantuvo su vista fija en su rey, cuyas opciones de movimiento comenzaron a verse reducidas. - Qué?!-Sylvie exclamó casi en un grito, sorprendido a Hunter, quien se echó para atrás por la excesiva reacción. Pero es que de verdad aquella confesión la sorprendió, si bien sabía que era un recluso, casi ermitaño, cuatro meses resultaba excesivo, y en su experiencia no era muy sano. - Eso es..... bueno......por qué?! - No hay muchos lugares a los que pueda ir- confesó con pesar. - Eso no es verdad, bueno tal vez hace 40 o 50 años si, pero ahora.......sabe qué?!, eso no es sano y tendremos que solucionarlo. Y sin dejarlo reaccionar se levantó de su asiento y tomó la silla por los manubrios, de inmediato comenzó a empujar a Hunter hacia la salida, de algún modo tenía que sacarlo de su auto impuesto encierro por lo que estaba decidida a llevarlo a cualquier parte fuera de la casa. - Oye, qué haces?!- cuestionó Hunter tratando de detenerla, pero ella tenía la suficiente fuerza y convicción para no dar marcha atrás- qué haces?!.....no detente!!.....para!!!..... estás loca?!..... qué pretendes?!.....te voy a despedir y te demandaré!!!- riñio, ya sin saber que hacer para detener la locura que lo arrastraba hacia la salida- no hemos acabado el juego!!- fue lo último que se le ocurrió esperando que surtiera efecto. - En realidad ya acabamos..... nuestros reyes están enfrentando y no hay nada que podamos hacer, vea....- y levemente lo giró para mostrarle el lejano tablero- nuestros reyes están enfrentados, bloqueando cualquier otro movimiento significativo, ninguno de los dos puede avanzar sin entrar en jaque del otro, y todos los peones están bloqueados o imposibilitados de moverse. Hunter observó el tablero, centrando su atención en la posición de los reyes, solo para corroborar que, efectivamente, ya no se podía hacer ningún progreso legitimo, en este punto cualquier movimiento permitiría al otro tomar ventaja y ninguno iba a ceder, por lo que terminarían en tablas o ahogados, o simplemente acordaban el empate. Hunter soltó un hondo suspiro, de nueva cuenta la partida no terminó como esperaba pero no se sentía derrotado o furioso, al contrario, le agradó tener a una oponente digna de su nivel, pues siempre que jugaba con su papá o alguno de sus amigos rápidamente terminaba obteniendo ventaja e inevitablemente ganando el Jaque Mate, y ni que hablar de los jugadores en linea, con quienes cualquier desarrollo se volvía tedioso y predecible, pero con ella no era así, de alguna manera se sentía emocionado y llenó de energía en compañía de Sylvie, con ella nada era predecible y cualquier cosa podía suceder, cualquiera podía ser el ganador, en el fondo debía reconocer que era una digna jugadora que hacía más interesantes sus encuentros.
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