[IV]
Capítulo Cuatro.
-Eclipse.-
— ¿Quiénes son Leon y Gastón?— Rompe el silencio Astrid.
— Mis amigos, no falta mucho para que los conozcan, son esos tipos de amigos que siempre están allí para ti.
— Suenan geniales— sonrío un poco triste recordando a mis propios amigos, los cuales están a millas de distancia.
El ascensor se abre mostrando deprisa en el piso siete, mostrando a una chica de cabello castaño ondulado muy largo y piel blanca un poco bronceada, además con un cuerpo espectacular, en forma de reloj de arena y viste de colores oscuros y neutros. Su aura es un poco imponente y escalofriante, que te pone todos los vellos de puntas, me da una muy mala vibra, y no entiendo como una chica puede parecerme tan fría.
Al ella dar un paso dentro del ascensor, Cristal cambia su rostro completamente, dejando a tras la sonrisa y despreocupación por seriedad y confusión, además preocupación, marca el piso 3 y seguimos bajando en completo silencio, en el aire se nota tanta tensión que creo que se puede cortar con una tijera, al llegar al piso la chica sale inmediatamente sin siquiera dirigirnos una mirada, y al cerrarse las puertas todas suspiramos soltando el aire.
El cual ni sabia que estábamos reteniendo.
— Vaya que aura— masculla Astrid aliviando la tensión y Cristal la mira con horror—¿qué?
— No lo puedo creer— masculla esta algo confundida— ¿Que hace Perla de vuelta a la academia?— se pregunta ella misma confundida buscando alguna explicación divagando.
Mi ceño se frunce un poco, y Astrid alza una ceja, ambas compartimos miradas confundida, y Cristal divaga en sus pensamientos.
— Disculpa mi ignorancia pero ¿quién es Perla?— Pregunta la pelirroja extrañada.
— Perla... ella es...— se corta Cristal luciendo aun más preocupada, y un aire levemente de tristeza se refleja en sus ojos.
Mi confusión solo puede aumentar.
— Cristal— llamo, sacando a la rubia de sus pensamientos.
— No es nadie— completa esta de golpe, volviendo su rostro serio.
— ¿Segura?— masculla Astrid confundida.
— Si, no pasa nada, es mejor irnos ya— nos da una sonrisa forzada Cristal.
El ascensor abre las puertas y ella sale disparada del ascensor como si estuviera siendo seguida por el mismito demonio, mi ceño sigue fruncido, pero no se que carajos fue lo que ocurrió allí dentro, mi mirada se centra en Astrid la cual va igual que yo, pero intento restarle importancia, si dice que no es nada, pues no es nada.
Cristal resulto ser nuestra compañera de cuarto, una hermosa rubia de ojos verdes esmeralda, larga cabellera, silueta tonificada y muy francesa, la chica nos agrado casi demasiado rápido, alegre, divertida, amable y siempre con buenos chistes. No había forma de que no nos hiciéramos amigas rápidamente, así que luego de mucha charla y conocernos un poco más, fue tan amable de invitarnos a unirnos a ella y sus amigos este día.
Así que ambas salimos de la caja metálica y seguimos a nuestra desequilibrada al parecer compañera de dormitorio hasta el comedor.
— ¡Hey Cris!— saluda uno de los chicos que ocupan la mesa donde Cristal se dirige, este le dirige una amplia sonrisa muy animado.
— Hola Gastón— sonríe esta.
— ¿Te sucede algo?— llega la pregunta de otro chico que esta junto al que se hace llamar Gaston.
Cris niega.
— Todo bien Leon, déjenme presentarles a mis nuevas compañeras de cuarto— sonríe esta— Ellas son Allyson y Astrid, chicas ellos son Leon y Gaston mis mejores amigos.
Sonrío un poco tímida, por la mirada de ambos chicos, los cuales son realmente guapos, estos nos observan con curiosidad.
— Hola chicos— subo mi mano y saludo.
— Un gusto, soy Astrid— le tiende la mano mi pelirroja favorita a los chicos.
— Un placer— sonríe animado Gaston.
Las tres tomamos asiento, y nos reunimos a hablar un poco antes del eclipse.
— ¿Y de donde vienen?— pregunta Gaston.
— Estados Unidos— sonríe Astrid.
— Hey americanas, genial— ríe este mismo.
— Creo que es bastante normal, la verdad— decido hablar.
— No lo creo— dice Leon— No hay muchos estudiantes de America aquí, en su mayoría son de Europa, y Australia, quizás algunos Asiáticos y Medio Oriente.
— ¿Entonces es bueno o malo?— pregunta Astrid.
— Puede ser muy bueno— dice Cristal.
— Oh muy malo— se ríe Gaston.
—Ya, creo que hacen demasiado ruido por esto, si, somos americanas, con descendencia europea, pero no es la gran cosa— bufo un poco, creo que de verdad exageran.
— Ese es el punto, quizás con ustedes solo sean al menos unos cinco americanos aquí, la academia no es muy renombrada en América, como lo es en Europa, Asía u Oceanía— comenta Cristal, esta ya esta mucho mas relajada, y parece que su antigua tensión fue mandada por el caño.
Me permito enfocarme mejor en sus amigos, la verdad es que me impresiona un poco lo guapos que son, aunque por lo que veo en esta academia sobran los buenos físicos.
Gaston es castaño, sus rasgos muy marcados, musculoso de un modo no exagerado, apuesto que bajo esa simple camiseta blanca que trae hay un abdomen de muerte, que vuelve gelatina a las chicas. Su cabello es muy lacio, y mechones caen variados por su frente, cejas pobladas, mandíbula cuadrada, labios finos y muy rojos, marcando un buen corazón, ojos muy verdes, hermosos hoyuelos que se forman al sonreír, mientras sus dientes parecen sacado de un comercial de pasta dental. Es bastante alto, y esta fornido, buen trasero, por la forma en la que su jean abraza sus piernas, la verdad es todo un bombom.
Luego me fijo mejor en Leon mientras este parece decirle algo al oído a Cristal y la hace reír, el es sin duda algo muy bueno de ver, y grita guapura por todo su ser, su cabello muy n***o, en un buen corte de esos de chico lindo, ojos muy azules, y bastante pálido, músculos bien marcados, cejas pobladas, largas pestañas, mandíbula cuadrada y un rostro perfilado, su nariz lleva un aro, y sus orejas perforaciones, sus labios son muy rojos y forman un deseable corazón con ellos, y sus dientes tan blancos que creo que podrían brillar.
Su altura me haría parecer un verdadero minion, y en mi cabeza puedo visualizar a un Logan riéndose de mi, y de mi desgracia, su camiseta oscura me deja ver algo de tinta oscura en sus antebrazos, y la verdad, creo que Leon grita por todo su cuerpo que es un hombre moja bragas, y completamente deseable, de esos chicos que predicen que saldrás con un corazón roto si te le acercas demasiado.
Si, sin alguna duda Cristal tiene buenos amigos, y por lo que puedo ver estos son bastantes cercanos.
Decido ir por algo de comer, ya que estoy muriendo de hambre, y después de elegir algo a lo que Gaston llamo, el típico desayuno gringo en las palículas, disfrute de mi tocino frito, tostadas a la francesa, y huevos revuelto, junto a salchichas, también un vaso de jugo de naranja.
Luego de nuestro desayuno, Cristal se ofreció a darnos un recorrido por la academia junto a los chicos, que para este punto ya no me siento tan cohibida a su alrededor y comienzo a soltarme, porque Gaston es demasiado agradable y muy coqueto como para dejar ir a un potencial amigo así, y aunque Leon es mas serio, y reservado, me parece igual de agradable que Gaston, Astrid no se niega ya que en este momento pienso que se ha olvidado de Jacod y lo ha cambiado de mejor amigo por Gaston.
Cosa que me resulta muy divertido. Aun así estos nos guían ya que el recorrido apresurado que nos dio Vanessa al llegar ni siquiera puedo recordarlo, era tarde, estaba muy agotada y ella no paraba de hablar.
Así que mientras reímos, y disfrutamos una buena mañana un poco fría, presto mucha mas atención a las salas común de la academia, donde se encuentran ubicados los salones, ver mejor la biblioteca, piscina, clud's, y áreas verdes, como el campo de equitación, o el campo de fútbol.
También logro descubrir en ese tiempo que Cristal, Leon y Gaston van a tercer año de preparatoria, son viejos amigos de infancia, y siempre han estudiado en San Wladimir.
También que como intracurricular Gaston eligió Artes, y Leon junto a Cristal fueron por Arte dramático, también que Cristal cada vez que piensa que nadie la esta observando le lanza miradas furtivas a Leon, y que cerca de Gaston es casi imposible estar serios, el chico es demasiado divertido y alegre para su propio bien. En todo el recorrido atrajo a chicas como un atrapa moscas hacia su red, y también supe que el es muy popular entre las chicas, y esta unido al equipo de fútbol.
Leon fue mas discreto, pero la atención femenina no falto hacia él, también conocimos a un par de sus amigos más, pero nada serio como este trío que puedo ver que son inseparables. Cristal parecía bastante triste y un poco enojada cuando muchas chicas le miraban o llamaban, pero esa duda lo vi mejor cuando una morena de curvas de infarto y piel achocolatada con hermosos ojos cafés le llamo y este con una sonrisa beso la frente de Cristal, choco puños con Gaston, dejo besos en mi mejilla y Astrid y se fue junto a la morena de piernas kilométricas.
Si, Cristal se veía algo triste, pero supo ocultarlo bien, aun así, allí se veía en sus ojos esa chispa de dolor que no paso desapercibida ni para mi, ni para Astrid o Gaston.
— Deberías dejarlo ir rubia, es lo mejor— dice Gaston dejando su mano en su hombro, esta parece devastada, pero asiente lentamente.
Creo que se que esta sucediendo pero no intervengo, Gaston la atrae a un abrazo y creo que susurra cosas solo para ella en su oído, cuando ambos se alejan, este le da una amplia sonrisa.
— Señoritas, este caballero debe ir a otro lugar, las veré en la noche— sonríe galante y deja besos en nuestras mejillas, antes de irse, imita a Leon dejando un beso sobre la frente de Cristal y se aleja.
— Cris— llamo la atención de la rubia triste, pero esta me da una amplia sonrisa que asegura que ya esta mejor, y se que apenas nos conocemos, pero mi alma bondadosa me impiden no preocuparme por ella.
Por lo que he visto, Leon es un chico bastante libertino, no suele tomarse a nadie en serio- sus palabras no las mías- y cuida de Cristal como cuida un hermano mayor a su pequeña hermanita, no vi nada de su parte que fuera mas halla de una hermandad.
— No pasa nada— sonríe esta.
— Esta bien— alarga Astrid sin presionar al igual que yo.
— Creo que deberíamos volver a nuestra habitación— sugiero para salir de aquí.
— No, aun podemos ir al campus y tomar un poco de sol, créanme estudiando aquí, aprenderán a apreciar los días soleados— sonríe esta.
Le doy una mirada rápida a Astrid, pero esta parece estar de acuerdo, así que ambas asentimos y seguimos a Cristal hacia el campus, por el cual ya hemos pasado, y puedo ver que hay muchos estudiantes reunidos por todo el lugar, con la misma idea que Cristal, ya que muchos están en el césped tomando sol mientras se ríen y divierten.
Ambas tomamos un lugar al azar, y nos recostamos del césped, miro la estructura de la gran academia, y me sigo sorprendiendo por el aire imponente pero a la vez ostentoso que da a la vista, aun así, al estar aquí, me siento algo incomoda, no se que me hace tener este sentimiento de tragedia en mi interior, pero desde que ayer por la noche atravesamos la gran verja, no a desaparecido.
Giro mi rostro a la izquierda, y puedo ver mucho mas haya a kilómetros el gran bosque que rodea toda la academia, y como las altas murallas que separan a los osos o quizá lobos de nosotros; eso me hace sentir mucho mas segura, pero aun así hay algo con ver hacia el bosque alto y oscuro que deja un sabor amargo en mi boca, y una sensación de «mejor es alejarme de allí»
Presto atención a las preguntas que hace Cristal a Astrid sobre nuestro hogar, y Astrid como la chica sociable que es, responde todo animada, sobre todo cuando habla de cuando hacíamos de las nuestras, o de nuestros amigos o antigua escuela.
Mientras estas ríen, y yo soy una buena oyente y río de vez en cuando, siento una extraña sensación en mi espalda, y en mi nuca, como si estuviera siendo observada, lentamente inspecciono mi entorno, pero solo veo a mas adolescentes reunidos riendo con sus amigos en el césped, nada fuera de lo común. Luego por alguna extra razón subo mi mirada y en la cima de la academia en la azotea veo una sombra que mira fijamente hacia nuestra dirección, parpadeo un poco porque estamos lejos y no diferencio nada, pero cuando me enfoco nuevamente, no hay nada allí, pero la sensación de ser observada no desaparece ahora, sino que perdura el resto de la tarde, y después del almuerzo, solo cuando estoy de regreso en la habitación me siento mejor, y logro suspirar.
— ¿Esta todo bien?— pregunta Astrid mirándome a través del espejo mientras coloca sus pendientes en sus orejas. Asiento, no quiero preocuparla por nada, y se que estoy siendo un poco paranoica.
— Si, ha sido una buena tarde— le regalo una pequeña sonrisa, cojo mi celular, y observo varios mensajes que responder en mi bandeja de w******p, dejo rápidas respuestas al grupo de mis amigos, avisándoles del elipse.
Sommer responde de forma emocionada, y Jacob habla sobre que será extraño este año sin nosotras en la preparatoria, respondo un poco mas, y le envío un corto mensaje a mi padre. Dejo mi celular de lado y me levanto de mi cama para poder terminar de arreglarme.
Soy la primera en salir del cuarto, en los pasillos hay muchas chicas yendo y viniendo de cada lado, cuando mis amigas están a mi lado, todas decidimos usar las escaleras, ya que es molesto esperar el ascensor. nos dirigimos rápidamente al living ya que león y Gaston nos están esperando, según Cris, que no para de recibir mensajes de quejas de Gaston.
— Eres como una vieja quejica— bufa Cris apenas visualizamos a los dos hombres sexis que nos están esperando, Leon esta charlando con un par de chicas, y Gaston solo esta concentrado en su celular.
Les doy un repaso rápido, porque a todas las chicas nos gusta ver a chicos guapos que sepan vestirse, y ambos lucen como sacado de un outfis de Pinterest. Gaston lleva jeans oscuro, una camiseta blanca, y una chaqueta verde militar, con tenis negros con blancos costosos. Que gritan ser un niño rico. Y Leon un jean n***o que se ajusta en los lugares correcto como una segunda piel para el, una camiseta azul oscura, y una chaqueta jean clara, ademas de tenis blancos, y una cadena de plata cuelga de su cintura a un lado.
— Y tu como como una tortuga anciana, ¡Dios! casi me salen raíces— se queja Gaston.
— Eres bastante exagerado— le doy una pequeña sonrisa, este me sonríe ampliamente y guiña un ojo.
— Lucen bien— nos da este su visto bueno luego de darnos un repaso— ¿Cristal Cuando te crecieron pechos?— se burla este, Cristal le saca su dedo medio.
— Idiota.
— Vayamos afuera— dice este, luego mira a su lado, y decide molestar a Leon— ¡Oye tu, niño bonito!, salgamos de aquí, estas señoritas esperan por ti, y mi madre me enseño que no se debe hacer esperar a las mujeres— Leon le lanza una mala mirada a Gaston, pero cuando sus ojos caen en nosotras, nos regala una de esas sonrisa que apuesto que debe conseguirle muchas cosa,s y tiene a Cris babeando.
— Limpiate la baba— le escucho decir Astrid a Cristal, y esta chilla apenada.
Leon parece decir algo a las chicas con las que charlaba, y se acerca a nosotros.
— Lucen hermosas— nos da una amplia sonrisa a mi y a Astrid, luego observa a Cristal, y de verdad busco alguna chispa que me indique que el también ve a Cris como algo mas que una amiga, pero no encuentro nada, solo un cariño fraternal. «¡Auch! eso debe doler»— Luces preciosa, enana— este se acerca a ella y le da un corto beso en su frente y un abrazo.
Ella le da una amplia sonrisa, y de verdad me pregunto como un tipo listo como Leon no nota el brillo de anhelo y amor de Cristal por el, la chica esta totalmente colgada de el.
— Ya crecí— hace esta un adorable puchero con boca de pato para el, este sonríe, y solo pasa su brazo sobre sus hombros, y la guía para caminar fuera.
Me acerco a gaston, y me atrevo de preguntar algo que esta rodeando mi cabeza.
— ¿Desde cuando Cristal esta tan prendada de él?
— Desde la secundaria— suspira este, como si solo pensar que sus dos mejores amigos uno este loco por uno y el otro ni lo note.
— Creí que Leon era un tipo listo, pero ya no creo que lo sea tanto.
Este me da una amplia sonrisa.
— Y yo que tu eras tímida, pero veo que ni tanto— mis mejilla se calientan y de inmediato miro hacia el suelo, usando mi cabello como escudo, escucho su risa a mi lado, y luego creo que Astrid se acerca.
— Cristal es tan obvia, que siento lastima por Leon— bufa Astrid a mi lado.
— A veces creo que león si lo sabe— escucho un largo suspiro venir de Gaston, ambas lo enfocamos, y este pasa sus manos por su cabello— Solo que creo que el no quiere lastimarla, y por eso finge no saberlo.
— ¡Auch! escucharon eso, fue mi corazón rompiéndose— hace un mohín Astrid. Gaston asiente dandole la razón.
— Ambos son mis mejores amigos, pero se que Cristal merece al príncipe azul, ella es demasiado dulce y linda, y espera de verdad al tipo de Disney, que sea un romántico empedernido, que busque bajar las estrellas para ella, y que le regale serenatas; Y Leon sabe que el no puede darle nada de eso, así que creo que el solo espera que ella logre conseguir lo que desea, y poder continuar, mientras no hace nada al respecto.
— Bueno, eso lo hace sonar un poco a melodrama— comenta Astrid.
— Es mas complicado que solo eso— bufa Gaston.
— De verdad que suena mal para Cristal, pero creo que Leon es un poco tonto si pretende que si sigue fingiendo no saberlo le hará bien, y hará que ella se canse de esperar— bufo yo mientras les veo hablar animadamente por delante de nosotros.
— Al menos se que Leon no le hará daño, Cris siempre será para él la única chica queja ha dejado entrar de verdad.
Con eso, finalmente llegamos a donde están la mayor parte de estudiantes reunidos, la noche es bastante fría, y creo que hice mal con mi elección de ropa al no traer una chaqueta, pero ahora solo me da mucha flojera tener que volver a mi habitación sola y por ella. Así que lo soporto, y me concentro en observar el lugar.
Todo esta alumbrado por muchas luces que cuelgan de postes, y hay una decoración muy mínima, pero casi todo es para poder alumbrar el lugar, hay muchos grupos reunidos por todo el campus, y todos parecen animados y ansiosos, lo que Cris señalo a la hora del almuerzo como la mayor parte de profesores, están juntos reunidos a un costado, Gaston nos guía zuna de esas mesas que pusieron donde están repartiendo chocolate caliente, y vamos todos por una taza.
Nos detenemos en la fila, y esperamos ansiosos, ya que Cristal no para de parlotear sobre que el chocolate que sirven aquí es el mejor que hay, y que podremos probar.
Mi teléfono vibra en mi bolsillo trasero, y lo saco, mientras de fondo escucho a Gaston hablar sobre ¿condones? si, esta discutiendo con Leon cual marca de condón es mejor y porque. Astrid parece encantada con el tema de conversación, porque en secreto es una sucia pervertida, y Cristal tiene las mejillas sonrojadas mientras escucha. Pero no se si su sonrojo se debe a que león aun no la suelta, o por lo que hablan, incluso siento mis mejillas calentarse, pero me concentro en abrir el w******p que me ha llegado de Logan.
«¿Eclipse? Adiós a mis esperanzas de tener a mi mejor amiga de regreso, cambiado por un extraño suceso astrológico»
Sonrío divertida, y tecleo velozmente.
« ¿Cambiado? cariño hasta olvidado, mas bien, ¿quien eres y porque tienes mi numero?»
«Ja, ja, no eres divertida Ally»
Me río un poco por lo bajo, avanzo un poco, porque la fila continua, pero no noto por mi distracción que alguien intentaba pasar por medio de ella, hasta que es tarde y choco contra esta, y mi celular lo veo caer en cámara lenta al suelo. Casi hago la cosa tonta de gritar, un largo «Noooo» pero no hace falta porque la persona que choque, parece tener súper reflejos, porque coge mi celular antes de llegar al suelo, suspiro aliviada, y subo la mirada para ver al salvador de mi celular, jadeo con fuerza al ver su rostro.
Un chico alto, de rasgos muy marcados y masculinos, es quien sostiene entre su mano a mi celular, su nariz es recta y bastante perfilada, y sus labios van muy rojos, el superior siendo mas fino que el inferior, sus pestañas son largas, y sus cejas pobladas y gruesas, todo en su rostro grita ser muy varonil, pero son sus ojos, esas perlas azuladas oscuras, con motas grisáceas las que me roban el aliento, y las que se llevan mi mayor atención. Luego esta este hecho de que hay pequeños mechones de color n***o cayendo por su frente desde arriba, y a los costados el corte es muy bajo. Trago, porque siento mi corazón latir con fuerza en mi pecho, y mi garganta seca; no logro apartar mis ojos de los suyos, y una especie de burbuja nos envuelve y atrapa, el magnetismo que desprende me hace querer buscarlo como un imán de vuelta. Un suave suspiro abandona mis labios, y una extraña sensación se agrupa en mi vientre y luego esta sensación sube por mi columna.
Lentamente observo como este se mueve, pero no aparta sus ojos de los míos, y solo cuando lo veo alejarse, noto que había dejado mi celular de vuelta en mis manos, lo sigo con la mirada, y veo que su espalda luce ancha, y su silueta grita ser todo una delicia, su ropa oscura no hace mucho por ayudar a mis ojos a seguirlo mucho tiempo, ya que pronto desaparece de mi vista en la oscuridad.
Aun así, mi codazo no para de latir rápidamente, y mi pulso no deja de acelerarse, noto que apenas y estaba respirando, así que dejo salir un largo suspiro, y solo cuando siento a alguien moverme de lado a lado, es que vuelvo a la realidad, donde Astrid, Gaston, Cristal y Leon me observan expectantes, y parecen confundidos.
— Allyson, ¿acaso no tomaras tu chocolate?— me llama Astrid.
— ¿Qué?
— Chocolate, te quedaste mirando la taza que te esta tendiendo gaston— me observa Cristal.
— ¿Qué? yo...— bajo la mirada y sin duda, Gaston aun me esta tendiendo una taza, este me mira un poco incomodo, y yo rápidamente cojo la taza de sus manos.
— ¿Esta todo bien?— pregunta Leon aun mirándome.
— ¿Ah?, si, si, todo bien— mascullo atropelladamente.
Estos asienten confundidos, pero noto la mirada de Leon fija en mi, le devuelvo la mirada, y este la aparta comenzando a charlar con Gaston. Suspiro confundida, y busco con la mirada al chico de ojos azules despampanantes, pero no lo veo. Frunzo el ceño, y sigo a mis amigos, a donde parece que la directora esta diciendo algo.
Bebo de mi chocolate en pequeños sorbos, e intento concentrarme en lo que esta sucediendo, pero no puedo apartar de mi mente aquellos ojos azules hipnóticos.
Pierdo la noción del tiempo mientras escucho a la directora hablar, y a mis amigos hacer bromas al respecto. Comienzo a sentir un poco de frío ya luego de haber terminaos mi chocolate, pero la ignoro, luego allí esta. Nuevamente la sensación de sentirme vigilada que me siguió todo el día. Miro a mi alrededor, pero todos parecen metidos en sus conversaciones. Me abrazo a mi misma, porque la incomodidad comienza a ser mas fuerte, y la verdad no me gusta, esta sensación en mi estomago; Escucho ramas golpearse unas con otras provenientes del bosque...
El bosque. Giro mi cabeza y puedo observar sobre los altos muros la oscuridad que proviene de este, como a pesar de estar seguros tras los muros, siento que la sensación que comienza a abrumarme proviene de este, y un frío atraviesa mi columna como en advertencia, y algo dentro d dmi comienza a gritarme con desesperación «No mires allí» Trago profundo, y no se si es cosa mía, pero casi podría ver que a través de la luna veo un par de ojos rojizos que me asechan en medio de toda esa oscuridad.
Aparto la mirada rápidamente, porque la sensación que me atraviesa comienza a volverse como en mis noches de pesadilla, y por un momento no estoy en medio de este campus, ni rodeada de personas, estoy en la oscuridad de un bosque mientras la sombra me asecha y sigue, y escucho como s risa me recorre, y me pide que corra.
Me estremezco, y me siento tentada a correr, y esconderme bajo las sabanas de mi dormitorio, pero me comienzo a recordar que estoy rodeada de personas, que no estoy en peligro, y que nada malo va a sucederme.
Que eso solo son malos sueños. Horribles pesadillas.
Mientras la directora sigue hablando y hablando, siento ahora miedo a ese lugar, pero tengo la sensación de que alguien me está vigilando, la sensación de estar siendo observada. Vuelvo la mirada al bosque, pero no veo a nadie, además no creo que allá nadie allí, ya que está prohibido, y que clase de persona entraría a ese lugar en sus sano juicio, nadie, exacto.
Busco a la persona que me mira sin encontrar respuesta de mi asechador, ya que podría ser cualquiera por la cantidad de personas que se encuentran reunidas justo aquí. Pero lo veo, está allí, en medio de las personas, alejado y cerca a la vez.
Su cabello oscuro, sus rasgos marcados, su postura algo imponente, y sus ojos, esos ojos tan azules, y profundos que podrías perderte en ellos.
Su mirada intensa que no me aparta de mi, me pone un poco incomoda,no me gusta ser vista tan fijamente, me hace tener la sensación de estar desnuda, expuesta, vulnerable. Pero en su mirada hay algo que grita peligro, algo mucho más oscuro y terrorífico de lo normal; me hace tragar profundo. Está solo, no hay nadie a su lado, luce intimidante por su altura, y su postura regia en medio de esa oscuridad a su alrededor.
Parpadeo un par de veces para asegurarme que no se aun espejismo, pero cuando vuelvo a ver a el lugar donde estaba ese chico misterioso ya no hay nadie, ni rastros de que estuvo allí. Frunzo el ceño confundida, pensando en si eso fue real o no.
Pero los aplausos de los alumnos hacia la directora me traen a la realidad, y parece que la directora termino su charla.
Vuelvo mi mirada a donde vi a ese chico, y no esta allí, pero se que fue real, solo algo así me haría poner la piel de gallina justo como la llevo ahora.
La luna se comienza a oscurecer lentamente, mientras sale detrás de las nubes y el eclipse comienza, todo el mundo mira el cielo fascinado incluyéndome, pero algo me incomoda y vuelvo a ver al sitio donde estaba aquel extraño y no hay nadie. Intento disfrutar del eclipse y me concentro en lo extraño que es esto, un fenómeno astral tan impredecible y hermoso.
Pero la sensación de estar siendo observada no desaparece, y algo dentro de mi, grita como en mis pesadillas un fuerte y claro « Corre, Allyson»
Debí haber escuchado.