Alexander.
Diría que mi vida es perfecta desde el momento en que nací, pero no fue así, mi padre me abandono justo cuando tenia 5 años dejando a mi madre sola con un niño, pero luego volvió como un perro arrepentido y mamá lo perdono, justo cuando tenia 10 años me dieron la noticia de que seria hermano mayor, todo parecía ir mejorando, hasta que recientemente a mi hermanita Denís le diagnosticaron Cáncer. Nuevamente estaba perdiendo a mi familia, mis padres tenían trabajos estables, pero sus salarios no eran los mejores del mundo, y para colocarle la cereza al pastel, en el pueblo que vivíamos no estaban capacitados para atender estos casos de cáncer.
Así que volamos hasta la ciudad de los ángeles, aquí solamente tenemos un mes de haber llegado, a pesar que mis padres consiguieron trabajo, solamente han podido pagar los gastos médicos de Denís dejando de lado otras obligaciones como la de la casa, así que dejé la escuela y comencé a trabajar, ellos no lo saben.
Desde que habíamos llegado a los ángeles no había tenido la oportunidad de hacer amigos, y al ver a Armonía algo llamo mi atención y sus amigos se notaban que eres buenos, así que me tome el atrevimiento de aceptar la invitación de Julieta.
Al entrar al planetario tuve que controlar mis ganas de gritar como un maldito loco, estudiar astrología era una de mis pasiones, de hecho, en mi antigua escuela era conocido como el pequeño Einstein, mi IQ no es nada alejada a la del famoso físico.
Haber dejado mi vida atrás me seguía doliendo, deje a mis amigos de toda la vida, una posible beca para entrar a la mejor universidad del pueblo y una novia, pero no podía ser egoísta con mi hermanita ella debía mejor en todos los aspectos posibles. Y creo que creo que fue una de las cosas que me empujo hacia Armonía, era igual de pesimista y obstinada como mi pequeña hermanita, estaba tan empecinada a no poder hacer las cosas y debía mostrarle que no era así, a pesar de tener una enfermedad tan grave el mundo es demasiado hermoso como para desperdiciarlos.
Me giro para verla y viene detrás con sus amigos, una pequeña sonrisa se asoma por mis labios, estaba explicándole a sus amigos algo y hacia esa cosa con su nariz que la hacia lucir adorable. Así que decido unirme al resto para escuchar su charla.
Estaba hablando acerca del verdadero origen de los nombres de las constelaciones, se sentía bastante pacifico escucharla hablar con tanta soltura.
— Mi chica es la más inteligente de todas. — Dylan abraza a Armonía. — En serio, si no fuera Gay estaríamos en casa presentándote a mamá.
Rio por lo bajo.
— Oigan tenemos a un invitado. — Dice Julieta señalándome. — cuéntanos Thiago Alexander ¿Eres nuevo por estos lares?
— Si, vengo de un pueblo llamado Bear Town. — respondo
— Jamás en mi vida había escuchado de ese pueblo. — dice Saraí.
— Si, algunas personas dicen lo mismo, pero queda cerca de Nueva York.
— ¿Por qué decidieron venir hasta LA, si tienen a Nueva York? — pregunta Dylan.
— Bueno, fue porque mi padre tiene familiares aquí que nos ayudaron con ciertas cosas… económicas.
— Es entendible. — habla esta vez Armonía. — ¿A que escuela vas?
— Ahora mismo no voy a ninguna escuela. — rasco mi nuca. — pero se supone que iría a Piretes High School.
— ¡Oh nosotros vamos a la misma! — dice emocionada Julieta. — ¿Por qué no vas?
— Porque he decidido ayudar a mis padres con los pagos de la quimio de Denís.
— Que buen hermano eres. — Saraí se acerca a mi y me abraza ligeramente. — pero también es necesario que vayas a clases, ya nos conoces y no estarás solo.
— Sí, deberías considerarlo ¿No crees Armonía?
— Bueno, no podemos obligarlo si el no quiere. — responde encogiéndose de hombros. — pero si quieres ayudar a tus padres hazlo también estudiando.
— Armonía es la más inteligente de toda la escuela, nadie la ha podido superar, esta siempre en los primeros puestos de los listados académicos. — dice Dylan.
— Yo también era el mejor en mi escuela, me decían el pequeño Einstein.
— Ves con mucha más razón deberías ir con nosotros a la escuela. — lo anima Julieta.
— No está en mis planes chicos, pero gracias por ofrecerme tan siquiera unas horas de tu tiempo.
— Escúchame bien Alexander, ya tu haces parte de nuestro grupo de amigos. — Dylan coloca su brazo por encima de mis hombros. El era mucho más alto que yo por unos cuantos centímetros.
— Si, tu solo piénsalo, de igual forma no estarás solo en la escuela, serás el chico nuevo con cuatro amigos. — esta vez Armonía habla.
— Esta bien, lo pensare.
— ¡Si! — celebran los cuatro amigos.
Quizás no sea una mala idea ingresar junto con ellos a la escuela, pero no puedo dejar tantas ocupaciones a mis padres de forma monetaria, a pesar de haberme ganado una beca para estudiar en aquel colegio debía comprar libros que costaban un montón.
El simple hecho de verlos divertirse me teletransporta a las aventuras que tenia con mis amigos del pueblo.
— Saben, tengo hambre, solo tomamos malteadas en Bonga. — se queja Saraí. — ¿Y si vamos con Roció? Ella siempre nos alimenta.
— ¿En serio? — Armonía enarca una ceja. — tanto que luche por mi deseo e iremos a comer en el restaurante de mi madre.
— Ar tiene razón, además debemos mostrarle un poco de la ciudad a Alexander. — habla Julieta.
— No es necesario que me muestren la ciudad.
— ¿Acaso ya fuiste al muelle de santa Mónica? — pregunta Julieta.
— Pues no, pero puede quedar para otra salida, además también tengo un poco de hambre, mejor vayamos a comer. — No llevaba tanto dinero como para permitirme entrar al muelle de santa Mónica, creo que en mi bolsillo solo tenía unos 50 dólares.
Y así fue, los amigos de Armonía se la pasaron discutiendo en donde comeríamos, hasta que nos detuvimos en frente de una pizzería llamada Jona´s Pizza, aunque esta comida rápida no era mi favorita, note bastante emocionada a Armonía. No se porque tenia esa necesidad de hacer todo lo que a ella le hacia feliz, así que entramos.
El lugar estaba repleto de niños corriendo por todos lados, entonces entendí. Gracias a la Leucemia tuvo que dejar muchas actividades de niños, no quería que Denís tuviera que correr con la misma suerte, ella era una niña y debía vivir su vida al máximo… o bueno parte de su vida ya que el cáncer le limita muchas cosas.
— Las pizzas de este lugar son deliciosas. — me dice Armonía. — Además que siempre quise entrar aquí de niña.
— Pero ya no te puedes subir a los juegos. — le recuerda Dylan.
— Gracias por recordarme mi triste realidad. — hace una mueca triste.
— Vamos a pedir nuestras pizzas para poder sentarnos afuera. — dice Julieta.
No tardamos tanto en pedir nuestras porciones de pizza y en menos de lo que canta un gallo estábamos afuera comiendo en una se las mesas del del restaurante.
— Hoy fue un gran día. — Saraí habla con la boca llena.
— Primero traga, cerda. — Julieta la reprende. — Recuerda que tenemos un invitado.
— Ay, no es para tanto, Alexander ya hace parte de nuestro grupo. — se encoge de hombros.
— Vaya… es un honor para mi ya ser parte del grupo. — hablo. Incluso podía sentir mis mejillas entibiarse.
— Ya hacia falta un chico en nuestro grupo. — dice Armonía esta vez.
— ¡Oye! — Dylan le lanza una mala mirada. — yo soy un chico.
— Eso ni tu mismo te lo crees. — responde de regreso Armonía. — eres una amiga más.
— Si, pero físicamente soy un hombre, además hago aparte del equipo de basquetbol de la escuela y estoy más musculoso que Alexander. — Dylan levanta su brazo y lo tensiona, sus músculos salen a la luz y las chicas comienzan a aplaudir, es cierto, es bastante musculoso.
— Te envidio. — hablo. — he entrenado por mucho tiempo y todavía no tengo músculos definidos.
— Si entras a la escuela te explicare como hacerlo.
— Eso me suena a chantaje. — rio por lo bajo.
— Piénsatelo con calma Alex, la escuela es parte esencial de nuestras vidas, Denís estaría feliz de tener un hermano super inteligente. — Armonía me sonríe.
Entonces en aquel instante el teléfono de Julieta comienza a sonar. La chica se levanta de la mesa.
— Chicos, necesito su ayuda con el programa de mañana. — le dice Saraí a Dylan y Armonía. — el baile de bienvenida esta a la vuelta de la esquina y…necesitare alguien que me ayude con los…
— Estoy fuera. — Dylan no deja que su hermana termine. Saraí enojada le tira una servilleta, seguido Armonía ríe, sacándome igualmente una sonrisa.
— No tengo problema en ayudarte. — dice Armonía.
— ¿De que se trata? — curioseo.
— Soy la encargada de las noticias estudiantil, soy la presidenta y tengo muchas cosas a mi cargo, parte de mi equipo…
— La dejaron tirada porque es una tirana. — termina de responder Dylan.
— No soy una tirana. — se hace la ofendida. — es solo que soy muy perfeccionista, cuando todo sale perfecto, yo soy feliz y todos lo somos.
— ¡Chicos! — Julieta vuelve emocionada. — A que no adivinan.
— Sabes que no sabemos nada de lo que tu sabes, así que dinos lo que sabes. — Dylan dice todo su trabalenguas y simplemente rio por lo bajo.
— Habrá un concurso de baile y el premio será participar en el video musical de ¡Justin Bieber!
— ¡Wow Julieta eso es genial! — la primera en felicitarla es Armonía dándole un gran abrazo.
— Entonces te veremos muy poco. — dice Dylan.
— Pues, creo que solo en la escuela. — rasca su nuca. — pero véanle el lado positivo, si ganamos conoceremos a Justin Bieber.
— Has todo lo necesario por ganar chiquita. Saraí le lanza un beso al aire. Julieta lo agarra y lo coloca sobre su pecho.
— Yo te deseo la mejor de las suertes. — le digo. — me gustaría verte un día de esto.
— ¿Y porque no ahora? — nos mira a todos, para luego tomar su teléfono y colocar una canción.
Julieta comienza a bailar, a mi cabeza de inmediato vienen las películas de Step Up, sus movimientos eran tan fantásticos que muchas personas se comenzaron a aglomerar a nuestro alrededor aplaudiendo cada movimiento de la chica. Eso me hizo recordar a mi buen amigo Jax, el también era un bailarín, incluso esta bien conectado con la farándula, decido sacar mi teléfono y comenzar a grabar a Julieta, definitivamente mi amigo debía verla en acción, así la amiga de Armonía no tendría una única opción de bailar con grandes artistas.
Pronto todo el show termino entre aplausos y vitoreo, ella estaba extasiada con toda la atención que recibía, definitivamente pavonearse con buen estilo y llamar la atención de todo era su estilo.
Cada vez más este grupo de amigo me iba cayendo de maravilla.
ESPEROOOOOO MUCHOOOOO que le haya gustado el capítulo, fue hecho con mucho amor y cariño, y lo que sigue será un poco de relleno.
Muchos besos y abrazos
XOXOXO